La actividad "crece" por el carry trade: ¿el crecimiento es un engaño?
Datos clave del EMAE: salto en la actividad y corrección del índice . Como debe leerse la reactivación. La diferencia entre sectores que preocupa al gobierno.
Marcos Lavagna al frente del Indec y en el centro de la polémica por la corrección del índice. Foto: Télam
La semana pasada el Indec publicó el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) que es un indicador que anticipa cómo va a evolucionar el PBI en el año.
El EMAE tiene un índice de actividad que es desestacionalizado, es decir, permite comparar un mes con el mes anterior. Por ejemplo, si uno compara la actividad industrial de marzo con febrero, se va a encontrar con un salto en la actividad porque en febrero las empresas suelen producir menos por las vacaciones cuando disminuyen los turnos de producción.
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El ejemplo más claro es el de la venta de helados. En general se vende más helados en verano que en invierno, en consecuencia, si se compara la producción y venta de helados del verano con el invierno va a mostrar un salto importante.
Para evitar esa distorsión en la comparación hay fórmulas para desestacionalizar la producción y las ventas, es decir, hacer que siempre sea comparable un mes con el mes anterior independientemente de la estacionalidad.
Hecha esta aclaración, cuando el Indec publicó el dato de septiembre, se observó que había corregido para atrás el índice desestacionalizado y lo que venía mostrando un proceso recesivo, repentinamente pasó a mostrar una reactivación.
El problema con el EMAE es que casi terminando noviembre recién tenemos la información de septiembre. Es decir, el dato viene con dos meses de atraso y el dato pasa a ser historia para la Argentina.
Si a esa historia se le agregan correcciones importantes, el EMAE que publica el Indec deja de tener utilidad para analizar la evolución de la actividad económica porque viene con atraso y, encima, con correcciones significativas.
De todas formas, tomando los datos que informa este mes el Indec se observa que el EMAE crece, pero cuando uno lo mira por sectores, el que crece significativamente es el sector intermediación financiera.
El economista Carlos Rodríguez publicó en X un gráfico que es muy ilustrativo para ver cómo hay un crecimiento, en cierta forma engañoso.
Gráfico 1
El gráfico 1 muestra cómo crece el EMAE, que es el promedio de todos los sectores y, siguiendo la metodología de Carlos Rodríguez, tomo cómo evolucionaron cuatro sectores productivos.
Lo que se observa es que la intermediación financiera tiene un crecimiento fenomenal en enero-septiembre de este año, pero cuatro sectores productivos importantes como son comercio, industria y construcción, crecen por debajo del promedio de la actividad económica que es el EMAE.
Es decir, la economía no crece por más actividad en comercio, industria y construcción, sino que crece por la actividad financiera. Por eso, en más de una oportunidad sostuve que están manejando la economía como si fuera una mesa de dinero
En términos de ocupación, si sumamos cuántas personas trabajan en el sector privado en blanco en comercio, construcción e industria, vemos que, al mes de agosto, último dato disponible del Ministerio de Trabajo, sumaban el 44,8% del total de empleados en esos tres sectores, en tanto que el empleo en la intermediación financiera equivale al 2,4% del total del empleo privado en blanco.
Es obvio que la actividad financiera es la estrella en términos de actividad y las actividades productivas están evolucionando por debajo del promedio.
Países como Suiza tienen un sector financiero importante porque a lo largo de décadas mostraron seguridad para los inversores, pero no es el caso de Argentina. El sistema financiero argentino fue atacado por el estado en varias oportunidades, como fueron el plan BONEX, la crisis de la hiperinflación, la pesificación asimétrica y los ahorros que teníamos en las AFJP.
Argentina no tiene un sector financiero que crece por su solidez y trayectoria, sino que crece por el carry trade que arma el gobierno atrasando el tipo de cambio y manipulando encajes y tasas de interés.
No es este el camino para construir un país, crear puestos de trabajo, terminar con la desocupación y mejorar los ingresos reales.
Sin embargo, tanto el ministro Luis Caputo como el director del BCRA, Federico Furiase, sostienen que en Argentina no se puede liberar el mercado de cambios, afirmación curiosa viniendo de un gobierno que dice a los cuatro vientos que es liberal, libertario y anarcocapitalista.
Furiase sostuvo que no estamos preparados para ir a una libre flotación por la volatilidad de la demanda de dinero y la volatilidad política. Además, agregó que el mercado de cambios en la Argentina tiene un volumen de entre US$200 y US$400 millones diarios, por lo que es “muy chiquito” y, finalmente, dijo que en la Argentina el refugio es el dólar. “Eso genera un mecanismo donde se va a un círculo vicioso: la suba del dólar genera más incertidumbre, inestabilidad económica y desaceleración del ciclo económico”, dijo Furiase.
Parece que Furiase no todavía no advirtió que en Argentina el dólar es como el arca de Noé, todos quieren estar arriba cuando ven que puede venir el diluvio.
Por su parte, Caputo afirmó que "no podemos darnos el lujo de flotar libremente en un país que tiene la volatilidad política de la Argentina”.
Si el gobierno piensa de esta manera en materia cambiaria, está diciendo que el intervencionismo es la solución a los problemas que generó el mismo intervencionismo en materia cambiaria, y que el liberalismo no sirve para solucionar los problemas del intervencionismo.
Por otro lado, la teoría subjetiva del valor dice: los bienes tienen valor para determinada persona en determinadas circunstancias. El típico ejemplo es el del vaso del agua en el desierto y el vaso de agua en la ciudad. La misma persona valora diferente el mismo vaso de agua en el desierto que en la ciudad.
Con esto quiero decir que no es correcto no incluir el contexto político en la cotización del tipo de cambio. Una misma persona puede valorar, y por lo tanto estar dispuesto a pagar, de forma diferente el dólar con determinado contexto político u otro.
Por lo tanto, excluir el riesgo político como un elemento endógeno a la formación de los precios que vienen de la teoría subjetiva del valor, es un error de análisis.
En todo caso, cuando el gobierno busca la polarización con el kirchnerismo, está creando volatilidad política porque genera miedo en la población y, cada elección, es un riesgo de caer en el abismo.
Por el contrario, si hubiese dos partidos políticos con visiones similares sobre el camino a seguir y el kirchnerismo quedara relegado como fuerza política, desaparecería la volatilidad política y sería beneficioso para atraer inversiones.
Estos errores que está cometiendo el gobierno hacen que, ante la escasez de dólares para regular el mercado de cambios como le gusta al gobierno, lo lleva a ser dependiente de Trump y de las intervenciones de Scott Bessent.
Sin el respaldo del país que tiene la maquina de fabricar dólares y que está dispuesto a actuar como prestamista de última instancia del gobierno argentino, el mercado de cambios, muy posiblemente, no estaría tan calmo como ocurre desde que pasaron las elecciones de octubre.


