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Fábricas de ataúdes, coches fúnebres y florerías: las industrias que viven alrededor de la muerte

Existe una variada industria nacional alrededor del servicio de sepelio, que incluye la fabricación de ataúdes, coches fúnebres y florerías.

En Argentina hay 438 empresas registradas vinculadas al sector funerario, la mayoría dedicadas a brindar servicios de sepelios completos. Sin embargo, alrededor de esa actividad principal se despliega una cadena de rubros que también forman parte del negocio: fabricantes de ataúdes, carrocerías especializadas que transforman vehículos en coches fúnebres y florerías que preparan coronas y arreglos para velatorios.

Un servicio fúnebre puede valer hasta $30.000.000 millones, según la empresa y el tipo de prestación. Así, detrás de cada servicio funerario funciona una red de proveedores que son clave para el funcionamiento del sector, que abastecen a las cocherías y sostienen toda una industria.

Fábricas de Ataúdes y urnas

Uno de los productos necesarios y centrales del sector funerario son los ataúdes, cuya fabricación en Argentina se realiza principalmente a nivel local. Las cocherías suelen comprarlos a fabricantes nacionales especializados y carpinterías dedicadas exclusivamente a este tipo de productos.

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Los ataúdes se fabrican mayormente en Argentina, con maderas nacionales y distintos niveles de terminación.

Los ataúdes se fabrican mayormente en Argentina, con maderas nacionales y distintos niveles de terminación.

Desde la fábrica de ataúdes Fioretti explicaron a MDZ que el proceso de producción comienza en el área de carpintería. "Se inicia con el maquinado, armado y pulido de la madera, luego pasa al sector de lustrería y finalmente a la etapa de terminación", detallaron. Los modelos suelen fabricarse con maderas blandas y se completan con herrajes de aluminio.

En línea con lo que ocurre con otros insumos del sector, la importación es prácticamente inexistente. "Los ataúdes se compran a fabricantes locales; en este país no se importan porque hay muy buena carpintería", señalaron desde Cocherías Tacuarí. De acuerdo al servicio de Consultas del Comercio Exterior de Bienes del Indec, en 2025 no se registraron importaciones de ataúdes de madera y en 2024 apenas alcanzó los US$3.407, en su totalidad provenientes desde Brasil.

Los precios también varían según el material, el tamaño y el nivel de terminación. En el mercado argentino los modelos más básicos parten de alrededor de $200.000, aunque pueden encarecerse según el diseño, los detalles y los materiales, pueden rondar los $2.00.000 y $5.000.000 gama media y llegar hasta los US$18.000 o $25.000.000 los cajones más premium, con madera de roble o cedro.

Los fabricantes también pueden producir unidades a medida, aunque este tipo de pedidos no suele ser frecuente. Para estos casos se debe tener en cuenta el tiempo, aunque fuentes del sector aclaran que "es raro que te pidan algo en particular".

A su vez, en caso de una cremación se requerirá una urna o un cenicero para guardar las cenizas del difunto. Los precios varían, dependiendo del diseño y los materiales, y van desde $20.0000 los más económicos, entre $500.000 y $600.000 un poco más elaborados, y los más caros entre $2.000.000 y $2.500.000.

La industria detrás de los coches fúnebres: cuánto cuesta fabricar estos vehículos en Argentina

Detrás de cada servicio de sepelio hay una logística y una industria que incluye talleres especializados y adaptaciones mecánicas específicas: el coche fúnebre. En Argentina, estos vehículos no se importan, se fabrican a partir de autos comunes que luego son transformados por carrocerías especializadas.

Ese proceso de adaptación —que incluye la extensión del chasis, el refuerzo estructural y los acondicionamientos internos para el traslado del féretro— representa una parte importante de la industria que gira alrededor del negocio de los sepelios.

El trabajo de convertir un automóvil en un coche fúnebre que cumpla con las condiciones necesarias para el traslado funerario ronda los US$20.000, según comentó a MDZ Matías H. Redondo, apoderado de Casa Redondo Scherna Sepelios. Desde Cocherías Tacuarí agregaron a este medio que preparar un coche fúnebre completo cuesta entre US$25.000 y US$30.000, una cifra que en la actualidad es mayor al valor de los autos cero kilómetro más baratos en el mercado argentino.

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Las flores, coronas, lápidas y placas conmemorativas también forman parte del costo final del sepelio.

Las flores, coronas, lápidas y placas conmemorativas también forman parte del costo final del sepelio.

Un auto fúnebre se puede conseguir desde los US$10.000 hasta incluso superar los US$38.000. Al valor del auto se le debe Como cualquier vehículo, dependerá de la marca, modelo, año y kilometraje.

Para las empresas funerarias, los coches fúnebres forman parte de una inversión clave y es indispensable para prestar el servicio, que deben contar con flota de vehículos propia por normativa, según sostuvieron desde Cia Miguel Costa. A su vez, debe mantenerse en buenas condiciones tanto mecánicas como estéticas, por lo que cuentan con un costo de mantenimiento adicional. Además de contar con una flota propia, también las cocherías optan por alquilar autos extras y así aumentar la disponibilidad del servicio.

Florerías y mármol

Otro de los rubros que se mueve alrededor de los servicios funerarios es el de las flores fúnebres, un elemento tradicional en los velatorios y ceremonias de despedida. Las cocherías cuentan como proveedores habituales a distintas florerías, que se encargan de los arreglos, preparan coronas, palmas y ramos especialmente diseñados para este tipo de ceremonias.

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Detrás de cada sepelio funciona una cadena de proveedores que sostiene a toda la industria funeraria.

Detrás de cada sepelio funciona una cadena de proveedores que sostiene a toda la industria funeraria.

El mercado ofrece una amplia variedad de opciones, con distintos tamaños, diseños y tipos de flores. Los precios oscilan dentro de un gran rango: los arreglos más simples pueden costar alrededor de $15.000, entre $400.000 y $500.000 algunas más elaboradas, mientras que las coronas más grandes o costosas pueden llegar hasta los $2.000.000, dependiendo de la cantidad de flores, el tipo de especies utilizadas y el diseño del arreglo.

De esta manera, las flores se convierten en otro de los servicios complementarios que forman parte de la economía que gira alrededor de los sepelios, junto con los vehículos funerarios, las salas velatorias y los ataúdes, que en conjunto conforman los distintos insumos necesarios para despedir a los fallecidos.

A su vez, otro de los rubros que forma parte de la cadena de proveedores del sector funerario es la fabricación de placas conmemorativas, crucifijos y lápidas. Estos elementos suelen elaborarse en mármol u otras piedras, o en algún metal con inscripciones personalizadas para recordar al fallecido.

Los precios varían según el tamaño, el material y el nivel de trabajo requerido. Las placas conmemorativas o lápidas de mármol pueden costar entre $90.000 y hasta alcanzar valores cercanos a los $900.000, según el diseño y las terminaciones. Una cruz de mármol ronda entre los $100.000 y $300.000. También se pueden agregar joyas o accesorios de hasta $140.000.