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El vino argentino encontró un respiro: la tendencia que se consolida en las exportaciones

Los despachos vitivinícolas en el primer semestre cerraron con un crecimiento de 14,2% en volumen y un 6,6% en valor FOB. El producto detrás de este impulso.

Las exportaciones de vino cerraron un primer semestre con saldo positivo. 

Las exportaciones de vino cerraron un primer semestre con saldo positivo. 

Santiago Tagua/MDZ

La vitivinicultura argentina empieza a dejar atrás uno de los períodos más complejos para su negocio internacional. Después de varios años de retroceso, las exportaciones volvieron a mostrar un crecimiento sostenido durante la primera mitad de 2026, impulsadas por una recuperación de la demanda externa y por el regreso del vino a granel como uno de los motores del comercio exterior.

Los números del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) reflejan un cambio de tendencia. Entre enero y junio se exportaron 1.026.077 hectolitros de vino, un 14,2% más que en igual período del año pasado, mientras que las ventas externas de mosto concentrado crecieron 38,3%, hasta las 48.601 toneladas. El valor conjunto exportado por ambos complejos alcanzó los US$ 392,5 millones, un incremento interanual del 6,6%.

Sin embargo, detrás de esa recuperación aparece un dato que obliga a una lectura más cautelosa: el crecimiento del volumen estuvo muy por encima del incremento de los ingresos. En el caso del vino, la facturación avanzó apenas 2,6%, hasta US$ 319,6 millones, debido a que el precio promedio de exportación descendió 10,2% respecto del primer semestre de 2025.

En otras palabras, Argentina volvió a vender más vino al mundo, pero lo hizo a valores más bajos.

El granel volvió a ser protagonista

La principal explicación del salto exportador aparece en el vino a granel, un segmento mucho más sensible al precio internacional y con menor valor agregado que el fraccionado. Durante la primera mitad del año aumentó 52,7% en volumen y alcanzó los 322.000 hectolitros exportados. El crecimiento fue especialmente marcado en los vinos blancos, cuyos despachos a granel se dispararon 201,8%, aunque también hubo un incremento del 29% en los vinos de color.

En contraste, el vino fraccionado -que concentra el mayor valor agregado para la industria- mostró una evolución mucho más moderada. Sus exportaciones crecieron apenas 2,4%, hasta los 704.077 hectolitros. Dentro de este segmento, las botellas continuaron siendo el formato dominante, con más de 679.000 hectolitros exportados, equivalentes al 96,5% de todos los vinos fraccionados enviados al exterior.

Pero más allá de esto, casi el 92% del valor FOB generado por el vino argentino durante el semestre provino de las exportaciones fraccionadas.

Varietales y botella: el corazón del negocio

Los vinos varietales continuaron representando el corazón de las exportaciones argentinas. Durante el primer semestre sumaron 831.629 hectolitros exportados, con un crecimiento interanual de 6,5%, lo que representa más del 80% del volumen total comercializado en el mercado externo.

También sobresalió el desempeño de los espumosos, que crecieron 46,4% en volumen, aunque todavía representan una participación relativamente reducida dentro del total exportado. Por su parte, los vinos sin mención varietal registraron uno de los mayores avances porcentuales, con una suba del 69,7%, impulsada principalmente por el fuerte incremento de los envíos a granel.

Asimismo, pese al crecimiento del granel, la botella continúa sosteniendo el negocio exportador. Entre enero y junio se despacharon cerca de 680.000 hectolitros en ese formato, equivalente al 96,5% de todo el vino fraccionado exportado. También hubo un crecimiento del 13,2% en los envíos en Tetra Brik y un fuerte incremento de los despachos en Bag in Box, aunque este último todavía representa un volumen marginal dentro de la matriz exportadora.

Junio mantuvo la tendencia positiva

El sexto mes del año confirmó el cambio de escenario. Durante junio las exportaciones de vino crecieron 11,6% respecto del mismo mes de 2025, hasta alcanzar los 172.915 hectolitros. Los vinos fraccionados aumentaron 13,2%, mientras que el granel avanzó 6,2%.

En materia de facturación, el valor FOB de los vinos exportados ascendió a US$ 61,9 millones, un 14,2% por encima del registrado un año antes.

El desempeño del mosto volvió a destacarse. En junio las exportaciones crecieron 89,5% en volumen y casi 70% en valor FOB, consolidando una recuperación que ya se observa desde comienzos del año.

Los destinos del vino argentino

La recuperación también se reflejó en los destinos. Brasil volvió a consolidarse como uno de los principales compradores de vino fraccionado argentino, especialmente de varietales y espumosos, confirmando una tendencia que se fortaleció durante el último año.

Al mismo tiempo, el Reino Unido mantuvo un papel clave para el vino varietal a granel, mientras que Estados Unidos continuó siendo uno de los mercados más relevantes para los vinos de mayor valor agregado.

Canadá, México, Países Bajos, Colombia y Perú completaron el grupo de países que concentraron buena parte de los envíos durante junio, mostrando una cartera de destinos relativamente diversificada.