El desplazamiento del centro de gravedad del talento argentino
Del centralismo al federalismo del talento: por qué cada vez más ejecutivos miran al interior del país.
Las conversaciones con candidatos y empresas muestran que las prioridades también cambiaron.
Archivo.Durante décadas, el desarrollo de una carrera corporativa en Argentina parecía resumirse en una frase popular: “Dios está en todos lados, pero atiende en Buenos Aires”. Para quienes aspiraban a liderar proyectos de gran escala, acceder a posiciones ejecutivas o crecer dentro de las principales compañías del país, el éxito profesional tenía una única coordenada: la Ciudad de Buenos Aires.
Hoy ese paradigma comienza a cambiar. La combinación de nuevas inversiones productivas, mayor conectividad y una transformación en las prioridades de los profesionales está modificando el mapa del empleo calificado. El centro de gravedad del talento ya no está tan concentrado en la Capital Federal: empieza a desplazarse hacia aquellas regiones donde hoy se desarrollan los proyectos que están impulsando la economía argentina.
La movilidad laboral, en realidad, no es un fenómeno nuevo. Durante décadas fue una característica habitual de industrias como la energía, la minería, el agro o la construcción, donde trasladarse de una provincia a otra formaba parte del desarrollo profesional.
Cambio de paradigma
Lo novedoso es que esa lógica comenzó a extenderse al talento corporativo. Ejecutivos y mandos medios que históricamente construían su carrera desde Buenos Aires hoy están dispuestos a mudarse al interior del país, impulsados por oportunidades profesionales de mayor impacto y por una mejor calidad de vida.
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Vaca Muerta ya no necesita solamente producir más, necesita producir mejor
Este fenómeno poco tiene que ver con la lógica de los denominados nómades digitales. No responde únicamente a personas que eligen trabajar desde cualquier lugar, sino a una transformación mucho más profunda. La expansión de industrias como la energía, la minería, el litio, la economía del conocimiento y el agro está redefiniendo dónde se generan las mejores oportunidades laborales y, con ello, también está modificando el mapa del talento.
Por ejemplo, en el sector de la tecnología los relevamientos de la Cessi y los polos del interior confirman que casi la mitad del empleo calificado en software se genera hoy fuera de Buenos Aires. La provincia de Neuquén y el desarrollo de Vaca Muerta ya no representan únicamente un destino para profesionales de la industria del petróleo y el gas.
Según datos oficiales del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), Neuquén lidera la creación de empleo privado formal en el país con un ecosistema que ya supera los 130.000 puestos laborales directos e indirectos.
Salir de Buenos Aires
El talento corporativo comienza a salir de Buenos Aires. Podemos decir entonces que hoy constituyen un polo de atracción para gerentes de operaciones, especialistas en Supply Chain, líderes de mantenimiento, ingenieros, responsables de Compras, Finanzas y jefes de logística, en un mercado donde la demanda desafía las dinámicas tradicionales del talento.
Un fenómeno similar se observa en el Triángulo del Litio: Salta, Jujuy y Catamarca compiten por perfiles técnicos, de supervisión y de gestión para proyectos de escala global. De hecho, los registros de la Secretaría de Minería de la Nación, muestran que el sector ha desencadenado récords históricos, superando los 40.000 empleos formales directos impulsado por inversiones que obligan a las provincias norteñas a absorber talento de alta gestión a un ritmo inédito.
Al mismo tiempo, las conversaciones con candidatos y empresas muestran que las prioridades también cambiaron. Si hace algunos años la negociación giraba principalmente en torno a la compensación y los beneficios, hoy la primera pregunta suele ser otra: ¿qué impacto tiene el proyecto? ¿qué desafío representa? ¿qué posibilidad de desarrollo ofrece?
Para muchos mandos medios, liderar una operación minera, energética o industrial en el interior del país significa participar en transformaciones de gran escala y asumir responsabilidades que difícilmente encontrarán en posiciones corporativas más tradicionales.
Este cambio también obliga a las áreas de Capital Humano y a las consultoras de búsqueda a revisar sus estrategias. Ya no alcanza con identificar al mejor candidato; también es necesario comprender qué tipo de desafío profesional está buscando y en qué lugar del país está dispuesto a construir su carrera. En muchos casos, las oportunidades más atractivas ya no se encuentran donde históricamente se concentraba el talento.
Empleo calificado
Vaca Muerta y el litio crean polos de empleo calificado. Por necesidad, por oportunidad y por la propia evolución del entramado productivo, Argentina comienza a transitar un proceso de federalización del empleo calificado.
Durante muchos años, el talento viajaba hacia Buenos Aires porque allí estaban las empresas. Hoy son cada vez más las empresas y los proyectos estratégicos los que invitan al talento a mirar hacia el interior del país.
Quienes comprendan antes esta transformación y adapten sus estrategias de atracción tendrán una ventaja competitiva para acceder a los profesionales que liderarán la próxima etapa de crecimiento del país.
* Juan Manuel Cueto. Managing Partner en Hires.


