De repartir quesos con su camioneta a tener la red de distribución de fiambres más grande de Mendoza
Con un recorrido de casi 20 décadas, Daniel Moretti logró forjar un sólido negocio que en el cierre de 2025 inauguró un imponente centro de distribución para abastecer a más de 2.500 puntos de venta en la provincia.
Daniel Moretti, el hombre detrás de Moretti Logística y Distribución, la red de distribución de fiambres más grande de Mendoza.
Milagros Lostes - MDZCon un 2025 que no tuvo las mejores perspectivas para el consumo y presentó varios desafíos desde la macroeconomía para las empresas, lograr crecer fue todo un mérito. Acostumbrado a los desafíos, Daniel Moretti, propietario de Moretti Logística y Distribución, no solo logró sortear los obstáculos propios del país, sino que pudo concretar un hito para su pyme: un nuevo centro de distribución para consolidar la red de distribución de fiambres más grande de Mendoza
La fotografía final deja una imponente infraestructura de 2.000 metros cuadrados ubicado sobre carril Urquiza en Maipú, lo que les permitió duplicar la capacidad operativa de 10 cámaras frigoríficas para congelados como refrigerados que tenían en su anterior planta del Parque Parque Industrial del Bicentenario, y proyectar crecimiento con un nuevo local mayorista y ampliar la red de 2.500 puntos de ventas que tienen toda la provincia.
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Pero la película completa arrancó mucho antes con una historia como la de tantos otros emprendedores de Argentina. Con el propio Moretti haciendo la distribución de quesos en su camioneta y cumpliendo múltiples funciones dentro de la estructura. Algo que logró evolucionar con un crecimiento sostenido que les ha permitido llegar a un total de 70 trabajadores, una flota propia para completar la distribución en casi todos los puntos de Mendoza y cuatro locales de venta mayorista y minorista.
De esta historia y de la inauguración de su flamante centro de distribución, así como también de los desafíos de emprender en Argentina y las perspectivas para este 2026 fueron algunos de los temas de los que Moretti habló en su entrevista con MDZ Online.
Mirá la entrevista completa
-¿Cómo es la operación de la empresa?
-Al día de hoy atendemos a más de 2.500 puntos de venta en toda la provincia de Mendoza. Distribuimos en la zona Este, con recorridos diarios, en el Valle de Uco y en todo el Gran Mendoza, además de Alta Montaña y Lavalle. Contamos con una cobertura amplia y abastecemos a todo tipo de negocios que consumen quesos, fiambres, lácteos y, en general, productos refrigerados o congelados.
Atendemos almacenes, fiambrerías, mayoristas y empresas de gastronomía, incluidos restaurantes. En definitiva, todo aquel que consuma quesos, fiambres u otros productos refrigerados forma parte de nuestra red de clientes.
-¿Qué implica este nuevo centro de distribución para ustedes?
-Nos acabamos de mudar a este nuevo centro de distribución. Hasta hace muy poco estábamos en el Parque Industrial del Bicentenario, pero necesitábamos más espacio. Por suerte, nos viene pasando algo positivo: cada vez que nos mudamos, el lugar nos parece enorme al llegar y, con el tiempo, termina quedándonos chico. Esperamos que vuelva a suceder lo mismo acá.
Hoy hemos duplicado el espacio que teníamos en la ubicación anterior. Esto nos permite contar con mucha más capacidad de almacenamiento y, al mismo tiempo, tener margen para seguir creciendo.
La verdad es que estamos muy cómodos. Se trata de un centro de distribución estratégicamente ubicado, sobre el carril Urquiza, cerca de Rodríguez Peña y del Acceso Este. Esta localización nos brinda mayor comodidad operativa, mejores instalaciones para oficinas y la posibilidad de ampliar las cámaras de frío, lo que nos permite proyectarnos a futuro y continuar con los planes de crecimiento que tenemos. Siempre apuntamos a crecer un poco más y a seguir desarrollándonos.
-¿Cómo arrancaron?
-Soy licenciado en Marketing. Me recibí, compré colmenas y empecé a vender la miel directamente en los comercios. A partir de ahí, cuando se terminó la miel, comencé a ofrecer otros productos en esos mismos puntos de venta.
Con el tiempo armé una pequeña distribuidora de productos de almacén y golosinas. Más adelante hice un cambio de rubro: manteniendo la base de esa distribuidora, di el paso hacia los productos refrigerados.
Tomé la representación de una empresa de quesos, que en ese momento era el principal capital con el que empecé a trabajar. Arranqué desde muy chico: yo vendía, entregaba y facturaba; hacía absolutamente todo. Mi señora también me ayudó en los comienzos, especialmente con la facturación.
De a poco fuimos creciendo, incorporamos personal y siempre intentamos hacer las cosas bien, de manera ordenada y prolija, para que el negocio funcionara correctamente. Por suerte, ese camino nos permitió seguir creciendo y hoy, entre la distribuidora y los locales comerciales, somos más de 70 personas trabajando. Es un proyecto que se fue haciendo grande después de todo este recorrido. Este nuevo espacio será nuestra casa de ahora en adelante y forma parte de ese proceso de crecimiento.
-¿Cómo llegaron a la inversión para este nuevo espacio?
-Inicialmente tomamos algunos créditos para poder desarrollar toda la estructura del galpón. Si bien la etapa final se concretó en poco tiempo, se trata de un proceso que llevó varios años, ya que veníamos trabajando en este proyecto desde hacía bastante.
En los últimos meses aceleramos el desarrollo y logramos completar la obra, mudarnos y poner el centro de distribución en funcionamiento en un plazo muy corto. No fue una tarea fácil, especialmente porque trabajamos con productos refrigerados y congelados. Todo el proceso de desmontar y volver a montar las cámaras de frío implicó una logística compleja, pero finalmente pudimos concretarlo con éxito.
-Mencionabas la toma de crédito, quizás uno de los puntos más complejos para los empresarios en Argentina, ¿cómo ven este aspecto?
-Creo que las perspectivas a futuro son cada vez mejores. Hoy todavía no hay un desarrollo muy amplio del mercado de créditos, pero entiendo que en el corto plazo eso va a empezar a cambiar. Hasta ahora, tomar un crédito siempre fue complejo. Por un lado, había pocas opciones y, por otro, implicaba un riesgo importante, sobre todo por la incertidumbre y la inflación, que hacían muy difícil prever el resultado de compromisos de largo plazo.
Por eso, durante mucho tiempo optamos por avanzar principalmente con fondos propios. Asumimos el riesgo del crédito solo hasta cierto punto, porque en este país tomar financiamiento grande y a largo plazo genera temor. Finalmente, decidimos hacer una parte del proyecto con crédito y el resto con capital propio que veníamos acumulando desde hacía tiempo.
-¿Cuál ha sido la clave para crecer en un contexto como el argentino?
-Creo que siempre hemos tenido buenos equipos de trabajo. Contamos con nuestro gerente, un grupo de supervisores muy comprometidos que, a su vez, cada uno de ellos lidera equipos que acompañan con el mismo nivel de compromiso. Esa es una de las claves fundamentales: esto no lo puede hacer una sola persona, ni dos, ni diez.
También somos una empresa muy exigente. Nos gusta trabajar bien, de manera prolija y ordenada. Contamos con sistemas, procedimientos y manuales de trabajo que nos permiten, con el paso del tiempo, corregir errores y evitar que se repitan.
Ahí está una de las claves, porque nos equivocamos, como todos, y nos vamos a seguir equivocando, pero tratamos de aprender de eso para que no nos vuelva a pasar lo mismo. A medida que vas creciendo, vas cometiendo nuevos errores, nos pasa y seguramente nos va a seguir pasando, pero seguimos aprendido.
El objetivo es no quedarnos nunca quietos y lograr, año tras año, crecer en relación al período anterior. Hay años muy buenos y otros que logran superarlos, y eso es lo que nos motiva a seguir avanzando.
-¿Cómo fue el 2025 para ustedes?
-A principio de cada año nos planteamos distintos objetivos para seguir creciendo y no estancarnos ni retroceder. Yo vengo del mundo de la distribución y sé que, cuando no crecés, te caés: no existe un punto intermedio. Por eso, como queremos seguir avanzando, siempre buscamos crecer un poco más.
Al comienzo de cada año definimos distintas estrategias de crecimiento. En este período pusimos mucho foco en los locales comerciales. Teníamos dos locales propios y, hacia fin de año, abrimos dos nuevos: uno en Vía Boedo, sobre calle Boedo, y otro en la calle Saavedra, en Luján.
Más allá del cambio significativo que implicó la mudanza al nuevo centro de distribución, que demandó mucho trabajo, la apertura de estos locales nos abre nuevas perspectivas de crecimiento. En el nuevo contexto económico también apuntamos a fortalecer este canal, generando nuevas bocas de venta que sirvan tanto a nuestros clientes mayoristas y minoristas que compran por volumen, como al consumidor final que busca tener un mayorista más cerca.
-¿Cuáles son los planes para 2026?
-Vemos muchas perspectivas de crecimiento. Hoy se nos abren varias posibilidades a partir de este nuevo centro de distribución. Dentro de la empresa teníamos proyectos que no podíamos encarar por falta de espacio y hoy contamos con la infraestructura necesaria para crecer, tanto en la distribución de nuevos productos como en la venta al público.
Dentro del predio también tenemos la posibilidad de desarrollar un canal de venta mayorista al público, lo que amplía nuestras oportunidades comerciales. Seguramente vamos a avanzar por esos dos caminos, además de continuar fortaleciendo las otras unidades estratégicas del negocio, como los locales comerciales, que seguirán creciendo con la apertura de nuevos puntos de venta mayorista y minorista de quesos y fiambres.



