Presenta:

Cuando la digitalización te supera: una historia que es una advertencia para líderes de empresas

La resistencia a la digitalización hundió a una empresa que parecía sólida. Su historia revela los errores que los líderes no deberían repetir.

La digitalización no empieza con tecnología. Empieza con  conciencia.

La digitalización no empieza con tecnología. Empieza con  conciencia.

Archivo.

¿Qué pasa cuando la digitalización transforma una industria y nadie te avisa? Esta es la historia real que viví de una empresa argentina que no logró adaptarse a tiempo y terminó desapareciendo. Una advertencia emocional pero urgente para empresarios, emprendedores y líderes tomadores de decisiones que aún creen que la transformación digital "puede esperar".

Esta es la historia de mi viejo, por lo cual hoy trabajo para que no le pase a nadie más. “Todavía falta para que las computadoras hagan un trabajo tan manual y artístico como lo es mi oficio”, decía mi papá con una mezcla de convicción, experiencia y cierta inocencia. Era 1987. Yo estaba en séptimo grado. Él, en la cima de su oficio.

Mi papá era un experto en fotomecánica, un eslabón fundamental en la industria gráfica de los años 80 y 90. En su empresa se producían los originales, las matrices, los fotocromos que luego iban a las imprentas. Trabajó para grandes sellos discográficos. Recuerdo especialmente cuando trajo a casa —orgulloso y emocionado— la tapa del disco The Joshua Tree, de U2. Él la había preparado para la impresión. Era tangible, era arte, era oficio. Era su vida. Pero el mundo cambió.

thejoshuatree_backcover

"The Joshua Tree", es el nombre del quinto álbum de estudio grabado por la banda rock irlandesa U2

Llegaron las computadoras. El diseño digital. Los archivos reemplazaron las películas. Las imprentas dejaron de necesitar esa parte del proceso. Y su trabajo, su empresa, y su lugar en la industria, empezaron a desdibujarse. Como muchos dueños de empresas, siguió apostando. Invirtió, trabajó más, se adaptó como pudo. Pero no fue suficiente. La transformación digital ya había cambiado las reglas. Y él, como tantos otros, no había tenido el tiempo ni las herramientas para comprenderlo.

En 1998, después de resistir todo lo que pudo, tuvo que cerrar. Nunca más volvió a trabajar en lo que amaba. Y aunque salió adelante, esa herida quedó. Esa historia me marcó. No solo como hijo, sino como profesional. Y quizás también como argentino. Porque me hace pensar cuántos otros emprendedores, empresarios y trabajadores hoy están atravesando lo mismo. A veces sin darse cuenta. A veces creyendo que todavía falta.

El profesor Clayton Christensen lo dijo claramente en El dilema del innovador: “Las empresas fracasan no porque hacen las cosas mal, sino porque hacen demasiado tiempo las cosas bien… en un mundo que ya cambió”.

La digitalización no empieza con tecnología

Empieza con conciencia. Hoy, la historia de mi papá vuelve a aparecer en conversaciones que escucho a diario en distintas industrias. Empresarios que trabajan sin descanso, que invierten, que se comprometen, pero que aún no ven que las reglas del juego ya no son las mismas. Y no se trata de tener una app o un sistema nuevo.

transformación
La digitalización ya llegó a cada empresa.

La digitalización ya llegó a cada empresa.

Se trata de repensar cómo se produce valor, cómo se toman decisiones, cómo se vinculan con los clientes, cómo se organiza el conocimiento, cómo se lidera. Transformarse digitalmente no es un eslogan de moda. Es una cuestión de supervivencia empresarial. Y también, por qué no decirlo, una cuestión de desarrollo económico.

En las próximas entregas, voy a compartir aprendizajes, errores comunes y decisiones clave que pueden ayudar a que más empresas no repitan esta historia. Porque lo que está en juego no es solo la eficiencia, sino el futuro de muchos proyectos, personas y talentos que no merecen quedar afuera.

* Fernando Freytes. Advisor en Transformación Digital. Fundador de Qaliqay Digital Partners.