Cambios en IMPSA: deuda, búsqueda de financiamiento y el horizonte en la energía nuclear
La primera "empresa privatizada" de la era Milei afronta cambios. Buscarán financiamiento, tras incumplir un pago con un fondo estatal. El horizonte productivo.
El reactor CAREM fue desarrollado en Argentina pero el Gobienro desfinanció el plan. IMPSA construyó insumos clave que podrían ser exportados.
La empresa metalúrgica IMPSA tiene días movidos. Se acerca una asamblea de accionistas que será trascendente porque habrá renovación total del directorio y, además, un cambio en el modelo de gestión. En la misma reunión se buscará la aprobación de la salida al mercado de capitales por 200 millones de dólares en lo que será la primera prueba frente al mercado tras la reestructuración de la deuda. Esos cambios se dan tras la "organización" de la gestión financiera de IMPSA.
Antes, hubo un hecho particular. IMPSA no cumplió con las obligaciones financieras que tenía con un fondo del Estado y pidió reestructurar esa deuda. El incumplimiento es con el FONDEP, el fondo que utilizó el Estado para “comprar” la empresa para evitar el cierre. En enero de este año IMPSA debía pagar intereses por un crédito de 5 millones de dólares que había contraído con el propio FONDEP. No lo hizo y, en cambio, pidió reestructurar la deuda. El incumplimiento de IMPSA es contra en Estado y sucedió tras haber reestructurado la deuda de más de 500 millones de dólares que tenía la compañía. Lo que hizo el FONDEP fue algo así como un “autopréstamo”, pues era el dueño de IMPSA.
En el último balance presentado por la empresa y difundido a través de la Comisión Nacional de Valores, se explica que hubo un mini “default”. “La Sociedad actualmente posee un préstamos con “Fondo Nacional de Desarrollo Productivo – FONDEP” (en el momento del otorgamiento era el accionista mayoritario), el que fuera otorgado el 9 de enero de 2016 por un capital de U$S 5.000.000, cuyo primer vencimiento de pago de intereses se ha producido el 10 de enero de 2026, el cual se encuentra incumplido a la fecha”, informó IMPSA. La forma de resolver el problema es, según ese documento, con una renegociación. “Se ha presentado una oferta de restructuración de los créditos solicitados por la Sociedad a los anteriores accionistas, concretamente a FONDEP, a través del Fiduciario, Banco BICE, para facilitar el cumplimiento del mismo, y a la vez optimizar la operación de la compañía, mediante la inyección de fondos al proceso productivo”, agregaron.
El nuevo camino
La empresa tiene en el horizonte activar la producción, pero necesita recursos. Por eso en la próxima reunión de directorio también se evaluará cómo salir nuevamente al mercado de capitales. Según la información oficial, buscarán hasta 200 millones de dólares. Será para IMPSA una prueba de credibilidad. Es que la emisión se hará tras la renegociación y canje de la deuda que la empresa había dejado de pagar por más de 500 millones de dólares y que fue reestructurada con un tercer Acuerdo Preventivo Extrajudicial.
El destino de los fondos será confirmado en la misma asamblea de abril. Todo indica que lo que se busca es capital de trabajo. Incluso hay señales internas, pues se decidió distribuir dividendos. El directorio decidió en concreto la “no distribución de resultados acumulados positivos, destinándose los mismos a reserva legal y a constitución de una reserva facultativa para capital de trabajo”.
IMPSA es una empresa tecnológica y metalúrgica de larga trayectoria, fundada en Mendoza y que ha fabricado equipos para la industria energética de todo el mundo. Tuvo una crisis terminal que la llevó al borde de la desaparición. El Estado nacional y el de Mendoza se aliaron para rescatarla en 2020 y desde el año pasado está en manos de capitales extranjeros, particularmente de un fondo norteamericano. Se trata de Industrial Acquisitions Fund, LLC (“IAF”) y en su conducción hay vínculos con capitales de otros países.
El primer año de gestión de los nuevos dueños estuvo enfocado en la reestructuración de la deuda, cosa que lograron y fue homologado.
La empresa aún tiene dificultades para ponerse de pie y producir. Como se indica en la carta del presidente de IMPSA enviada a los accionistas, “durante el ejercicio IMPSA tuvo una pérdida operativa que ascendió a $31.566.008.000”. Más duro es el resultado por el “impacto del impuesto a las ganancias, que “originó una pérdida en el ejercicio de $116.022.682.000”. Pero la reestructuración de la deuda generó un fuerte impacto en el balance. “Sin embargo el impacto positivo del proceso de reestructuración de deuda por Acuerdo Preventivo Extrajudicial 2025 ascendió a la suma de $194.586.387.000, reconocido en la línea de Otros Ingresos y Egresos, lo que dio lugar a un resultado ganancia de $94.828.373.000”, informó el Presidente.
La clave del futuro inmediato está, según la visión de la empresa, en los contratos que pueda conseguir en el exterior, particularmente en Estados Unidos. El negocio de las grúas portuarias, insumos para el Oil&GAS y represas hidroeléctricas. La otra clave de IMPSA está en su certificación para construir insumos para la energía nuclear, un tema estratégico. De hecho con el desmantelamiento del proyecto CAREM, el reactor modular que era impulsado por la CNEA y del que IMPSA era pieza fundamental, podría usarse ese valor creado en la empresa para producir insumos para reactores construidos en el exterior.
El CAREM es un reactor nuclear modular que permitiría brindar energía limpia a zonas alejadas. Hay una carrera global por desarrollar ese tipo de reactores y Argentina estaba en camino. El reactor iba a estar instalado en Lima, Buenos Aires. Algunos de los componentes fundamentales fueron construidos en Mendoza, en IMPSA. El más importante es el recipiente del blindaje térmico, un equipo de 30 toneladas y 5 metros de alto que fue construido en un taller con atmósfera controlada en la nave principal de IMPSA, sobre calle Rodríguez Peña. La pieza genera interés mundial. La certificación internacional ASME para fabricación de componentes grado nuclear, sumado al conocimiento adquirido por el desarrollo del CAREM son elementos clave de la empresa.