Apple: ¿la manzana de la discordia entre Bloomberg y Financial Times?
¿Qué hay detrás del debate sobre la sucesión de Tim Cook? Financial Times y Bloomberg ofrecen versiones distintas sobre el futuro del actual CEO de Apple.
Ante versiones sobre la salida de Tim Cook del liderazgo de Apple, el mercado empezó a analizar con detalle la situación de la compañía y en especial las posibilidades de inversión en IA.
Justin Sullivan/Getty ImagesEn las últimas semanas informaciones contradictorias sobre la cúpula ejecutiva del gigante tecnológico Apple se hicieron eco en los más importantes medios económicos especializados del mundo, como la agencia Bloomberg y el emblemático diario británico Financial Times.
Según consignó el Financial Times, la compañía radicada en Cupertino (California) está "intensificando sus esfuerzos" en los "detallados" planes de sucesión de su CEO, Tim Cook, que podría entregar el bastón de mando en 2026. Entre los candidatos aparece el nombre de John Ternus, vicepresidente sénior de ingeniería de hardware.
Vale recordar que Apple ha tenido varios cambios de alto perfil este año en su equipo ejecutivo: Luca Maestri, histórico director financiero, se retiró de su cargo a comienzos de año; Jeff Williams, la mano derecha Cook, anunció en julio que dejaba su puesto como director de operaciones; y otros importantes ejecutivos, como Craig Federighi, vicepresidente sénior de ingeniería de software, también han asumido más responsabilidades dentro de la tecnológica.
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Sin embargo, cuando se creía, o por lo menos así lo informó el diario británico, que Cook tenía los días contados en Apple, el experto de Bloomberg, Mark Gurman, pateó el tablero de las especulaciones.
Días después de la publicación del Financial Times, Bloomberg reaccionó vía la newsletter de Gurman, a quien sindican como uno de los periodistas con mejor acceso a información temprana sobre Apple, quien, si bien no descarta que Cook vaya a retirarse algún día, ni que su sucesor pudiera ser alguien como Ternus, sí afirma algo clave: “Creo que la noticia era simplemente falsa”.
Según Gurman, no parece probable que Cook deje el cargo a mediados del próximo año, incluso, asegura que le sorprendería si Apple afrontara ese relevo en los plazos señalados por el Financial Times, “a menos que ocurra algún imprevisto que obligue a Cook a dimitir antes de lo previsto, ese momento no está cerca”.
Qué pasa en realidad
Más allá de quién, finalmente, tenga razón, ya que no hubo confirmaciones oficiales, solo declaraciones del propio Cook, filtraciones y análisis de expertos, ¿qué hay detrás de todo esto?
En primer lugar, por ahora, lo único seguro es que Cook sigue al mando de Apple, una compañía que, desde que asumió el cargo en 2011, ha pasado de tener una capitalización bursátil de US$350.000 millones a más de US$4 billones, superando a Alphabet o Microsoft.
De modo que la Apple que todos conocen no habría sido posible sin el genio de Steve Jobs, pero tampoco sin la dirección de Cook, y en este proceso, dejó de ser una marca percibida como aspiracional o exclusiva para convertirse en una presencia cotidiana, global y omnipresente.
Por otro lado, quienes conocen bien este negocio y a Apple, señalan que luce poco probable que un reemplazo se anuncie antes de que la compañía presente los resultados de su primer trimestre fiscal de 2026, que finaliza en diciembre de este año y que abarca el siempre clave período navideño.
Cambios en el mercado
Según las fuentes consultadas por el diario británico, un anuncio a principios de año daría tiempo al nuevo equipo de liderazgo para asentarse antes de los dos grandes eventos de la compañía: la Conferencia Mundial de Desarrolladores (WWDC) y el lanzamiento del próximo iPhone en septiembre.
Pero el nuevo equipo precisa de ese tiempo porque si bien Apple se ha revalorizado alrededor de un 10% en lo que va del 2025, su avance era, hasta hace poco, menor que el de grandes rivales como Microsoft, Amazon o Meta, reflejando las dificultades de la compañía para mantenerle el pulso a la competencia. El motivo, dicen los expertos, podría ser una manzana envenenada para el sucesor de Cook: la inteligencia artificial (IA).
No hay duda que el mercado bursátil global, y en particular Wall Street, atraviesa una fase de enorme volatilidad debido al miedo a una burbuja tecnológica, especialmente en los valores relacionados con la IA, y ni siquiera los fenomenales resultados de Nvidia y el optimismo de los analistas y ejecutivos de la firma sirvieron para ahuyentar al fantasma de la crisis, que dejó caídas en la mayoría de los gigantes de Silicon Valley.
Sin embargo, Apple pareció eludir la mala onda, debido a que, mientras muchas de las llamadas “big tech” están en un maratón por ver quién consigue más y más grandes centros de datos para entrenar a sus IA, la compañía de Cupertino adoptó un enfoque distinto, quizá, más modesto.
Por ejemplo, Alphabet, matriz de Google, planea gastar US$92.000 millones en activos de largo plazo (capex) este año; Microsoft, por su parte, espera aumentar los gastos de capital respecto al año anterior tras gastar aproximadamente US$34.900 millones en su primer trimestre fiscal; y a su vez, Amazon elevó su pronóstico de gasto en “capex” a US$125.000 millones para este año, mientras que Meta ha decidido invertir más de US$70.000 millones este ejercicio y todavía más el siguiente.
En cambio, Apple apenas gasta una fracción de estas cifras: en el año fiscal 2025, que finalizó en septiembre, la compañía reportó un “capex” de US$12.720 millones, un 35% más que el año anterior, y s si bien la compañía espera gastar más en inversiones este año, las cifras no estarán ni cerca de las de sus grandes rivales de Silicon Valley.
La irrupción de la IA
Explican los expertos que en lugar de comprar la mayor cantidad posible de chips de IA, Apple contrata capacidad de cómputo y otras tecnologías de socios externos. Gurman contó que Apple pagará US$1.000 millones al año a Google para utilizar su IA, Gemini, para potenciar y hacer más astuta a Siri, el asistente de la compañía de la manzana.
Por otro lado, cuando Apple construye servidores para su software de IA, la empresa utiliza sus propios chips Apple Silicon y no los de Nvidia o AMD para alimentar un servicio que llama Private Cloud Compute: es un sistema de inteligencia en la nube diseñado para el procesamiento privado de IA, y su gran valor es que solo ejecuta modelos de IA más grandes cuando la IA integrada en sus dispositivos no es capaz de dar respuesta a las peticiones del usuario, además, prioriza la privacidad, ya que asegura que no almacena datos del usuario.
Al respecto Kevan Parekh, director financiero de Apple, dijo días atrás que no veía que vayan a alejarse de este modelo híbrido, donde aprovechan tanto la capacidad interna como la de terceros. Sin embargo, en esta cuestión también radica la mayor debilidad de Apple.
La pregunta es ¿Apple perdió la carrera, se quedó atrás o qué? ¿Qué dicen los expertos?: Si bien el lanzamiento de Apple Intelligence, la apuesta de la compañía en materia de IA, ilusionó al comienzo, lo cierto es que hay más decepciones que buenas noticias.
El juego de Apple
El sistema de IA debía debutar en septiembre de 2024 con iOS 18, su lanzamiento se retrasó un mes, y el despliegue, que debía continuar en 2025 con una Siri completamente nueva, capaz de entender mejor las conversaciones con el usuario y operar de manera más flexible, sufrió un percance, no era lo suficientemente buena y su lanzamiento está programado para 2026.
Según Gurman, los datos internos de Apple mostraban que esta Siri basada en IA era un 25% menos precisa que ChatGPT en la mayoría de las consultas, y que Apple ha invertido tarde en IA debido a las dudas de los ejecutivos, que no veían la IA como una prioridad. Pero tras meses de silencio, algunos de los principales ejecutivos de Apple tomaron las riendas: Federighi y Greg Joswiak, vicepresidente sénior de marketing mundial, negaron que la nueva Siri y otras características de Apple Intelligence fueran “vaporware”, es decir, un producto que jamás llega al mercado.
"No queremos decepcionar a los clientes. Nunca lo hacemos. Hubiera sido más decepcionante entregar algo que no cumpliera con nuestros estándares de calidad, que tuviera un índice de error inaceptable, así que tomamos la que pensamos que era la mejor decisión", se justificó Joswiak, al hablar sobre los retrasos.
Mientras que Federighi admitió que la IA es demasiado novedosa y que, por ello, Apple no pudo cumplir con los plazos previstos. "Cuando se trata de automatizar capacidades en los dispositivos de manera confiable, nadie lo está haciendo realmente bien en este momento, y queríamos ser los primeros, queríamos hacerlo lo mejor posible, y teníamos resultados iniciales muy prometedores", afirmó.
Por su parte, el propio Cook, ante empleados de la compañía, restó importancia a estas circunstancias, asegurando que "rara vez" Apple ha sido pionera: "Hubo un PC antes de Mac; hubo un smartphone antes del iPhone, hubo muchas tablets antes del iPad, e incluso hubo un reproductor MP3 antes del iPod".
Luego afirmó que Apple será un actor fundamental en la IA del futuro. Aunque puede que eso sea sin él en el cargo. Lo que parece claro es que el sucesor de Cook necesitará aumentar la magnitud de las apuestas de la compañía, por lo que la fortaleza de los resultados será el garante de que Apple pueda tener el dinero y la confianza de los accionistas suficiente para ir abriéndose camino en esta nueva etapa, advierten los expertos.