Alejandro Vigil, el multifacético "100 puntos": "Hay que entender que vino es turismo y turismo es vino"

El enólogo, ingeniero agrónomo, empresario gastronómico y entusiasta, además de consultor vitivinícola, festejó los 100 puntos que le puso James Suckling a uno de sus vinos de la bodega Catena durante la columna de Gabriel Conte en el programa "Otra Manera", de Santiago Montiveros y equipo, por MDZ Radio. Sus definiciones más intimas y también, su opinión política.

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Gabriel Conte

Alejandro Vigil en la redacción de MDZ.

A Alejandro Vigil, el "enólogo estrella" de la Argentina, le molesta que lo traten así, pero lo es. Uno de los vinos elaborados bajo su supervisión acaba de recibir 100 puntos de calificación por parte de uno de los tres expertos en vinos más famosos del mundo, James Suckling, que estuvo para la Vendimia recorriendo bodegas de Mendoza y quedó impactado por "los vinos extremos". Vigil trabaja para Catena. Se ríe de que le llamen "bodeguero". Se considera "un trabajador que ha logrado algunas cosas". Y eso sí lo exalta, porque confía en que aprovechar las oportunidades y generar una cadena de éxitos y oportunidades lo puede hacer cualwuiera. "Si pude yo", dirá, seguramente. No pertenece a una dinastía de bodegueros, sino que se invento y lo hizo con toda la gente que trabaja a su alrededor. Pudo irse a trabajar al exterior y cobrar en dólares. Sí, eso que vos -que leés esta nota- desearías hacer- pero nos dijo, en una charla íntimamente pública en "Otra Manera", por MDZ Radio: "No podría trabajar si no reconociera la tierra y los viñedos como propios, como parte de mi lugar, de mi entorno". 

"Cada mañana -dijo Vigil- lo primero que veo por la ventana de mi casa es una viña". Y suficiente definición personal con eso. ¿No?

Perseguido para que les convide de sus eximios productos vitivinícolas o de las comidas de sus locales, ya de fama internacional, pocos se toman el tiempo de preguntarle su opinión sobre cómo hacer las cosas, teniendo en cuenta algo bastante pragmático: las cosas, a él, parecen estarle saliendo bastante bien. Y lejos de guardarse la receta como un secreto, prefiere discutir, contraponer opiniones, contrastar, debatir, aportar alternativas. "Sí, muchos políticos me consultan y lo prefiero, aunque luego yo sé qué haré con ese político", admite, tentado -inclusive- a meterse al ruedo por aquellos que quieren colgarse de su afamada calidad productiva y comercial. Pero no. Prefiere na mesa de iguales con todos tirando ideas. Y lo hace.

Vigil en "Otra Manera".

Algunas de las definiciones que dio en una charla no tan extensa como hubiésemos querido y tensa, además, por las formalidades de los tiempos radiales y la presencia de micrófonos e impertinencia de una audiencia voraz por saludarle, Vigil dio algunas definiciones concretas, dignas de ser escuchadas. O leídas:

- "Jamás antes hemos tenido una crisis de consumo de vinos como la de ahora", dijo.

- "Hay que entender que el mundo quiere consumir otras cosas, otros tipos de vinos y hay que dárselos".

- "La gente está pasando hambre y no puede esperar un semestre, un año o tres para comer: hay que hacer cosas ahora para que la vitivinicultura funcione".

Y definió algo extra, que debe servir de guía para los porfiados, los tercos, los incultos, los rebeldes sin causa, los conservadores, los estáticos, los chatos, chetos y chotos: "El presente, y por lo tanto el futuro, del vino está en vincularlo con el turismo. La gente quiere venir a tomar vino en donde se produce y a vivir las experiencias del vino. Hay que entenderlo ahora, no mañana; ahora", recalca Vigil, generoso al fin, para que se entienda, multiplique el esfuerzo y genere los beneficios esperados con menos quejas y más acciones de parte de quienes tienen resto, todavía, para hacerlo, a pesar de las mil coyunturas argentinas.

Nada es mejor que escuchar y ver la entrevista para vivirla y luego, compartirla, comentarla:

Mirá el video de la entrevista que transmitió en vivo MDZ en sus redes:

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