Créditos hipotecarios: el alentador dato sobre un sector todavía “en deuda”
Aunque todavía siga siendo un objetivo inalcanzable para muchos, el sueño de tener una casa propia parece empezar a revivir de a poco para los argentinos. Después de un 2024 donde la reactivación de los créditos hipotecarios fue muy positiva para el mercado inmobiliario, las perspectivas para este año son más que alentadoras y el interés en el financiamiento sigue creciendo.
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Al menos así lo ven referentes del sector en la provincia de Mendoza, quienes coinciden que el interés por acceder a financiamiento para adquirir una vivienda no ha mermado durante este año y ven con esperanza lo que pueda pasar de cara a lo que resta del 2025 y para el 2026.
Créditos hipotecarios en números
Después de un 2024 que finalizó con más de 10.000 créditos hipotecarios otorgados en todo el país, cifra que casi triplica (159%) los 3.875 registrados en 2023 y es la mejor marca desde el año 2018, con un monto promedio de US$ 75.000 por beneficiario, la demanda arrancó el 2025 en alza.
De acuerdo a la encuesta de Condiciones Crediticias para el primer trimestre de este año del Banco Central de la República Argentina (BCRA), la demanda de créditos hipotecarios mostró un incremento del 34,7% y se estima que entre abril, mayo y junio continúe en alza con una suba del 22%.
Cabe recordar que es un relevamiento de tipo cualitativo que realiza el BCRA con el objetivo de recabar información adicional sobre el comportamiento y las tendencias observadas en el mercado de crédito bancario en base a una muestra de entidades a las que se les consulta sobre la evolución de su oferta de crédito y sobre la demanda que enfrentan.
Asimismo, la aprobación de este tipo de financiamiento se mantuvo casi sin cambios respecto a octubre, noviembre y diciembre de 2024, con un leve incremento 0,9%, aunque la expectativa para el próximo trimestre de este año es que baje un 3,8%.
Si bien no hay datos desagregados por jurisdicción, datos aportados por el Instituto Provincial de Vivienda (IPV) se licitaron 24 créditos dentro del programa Construyo Mi Casa, un programa que permite a los inscriptos obtener financiamiento para la construcción y/o terminación de una vivienda en el terreno que disponga el interesado, luego de haber cumplido un periodo de ahorro.
En total este año, el programa sumó 25 contratos de ahorro firmados, mientras que en total hay 486 inscriptos en el periodo de ahorro. En total hay 184 viviendas en obras, de las cuales 49 fueron iniciadas en 2025, mientras que ya se han construido 196 hogares con este programa.
La tendencia también se ve reflejada en el sector privado. Marcelo Pieralisi, gerente general de Armentano Desarrollos Inmobiliarios, contó que, si bien muchas de las propiedades que venden de pozo, todas aquellas que tenían disponibles para crédito hipotecario se comercializaron en su totalidad. “En el último tiempo han aumentado mucho las consultas, definiendo un porcentaje podría decir que un 30%”, sostuvo.

Futuro prometedor para los créditos hipotecarios
Roberto Irrera, presidente de la Cámara Inmobiliaria de Mendoza, aseguró que “es una herramienta muy buena que viene con perspectivas de quedarse”. Desde su perspectiva, la cautela inicial sobre créditos UVA y sobre lo que podía pasar con las condiciones macroeconómicas del país fue quedando atrás y hoy el interés es creciente y aseguró que puede llegar a estar “un 30% o 35% por encima de lo que fue 2024”.
De todas maneras, un dato que no es menor es que “la oferta del mercado inmobiliario en Mendoza es un poco escasa”, como dijo Irrera. “Lo más frecuente es que te pidan dentro de los US$ 50.000 o US$ 60.000 y en ese rango es un poquito escaso el material. También pasa que en 2023 se paró la construcción., el 2024 fue un año de transición y recién ahora la gente está empezando a construir, a invertir. Hay muchos factores que influyeron también en esto”, comentó.
Aun así, el panorama para el presidente de la Cámara Inmobiliaria de Mendoza, el panorama es más que alentador y presenta un escenario que no se veía desde 2018 en el país. “Lo vemos con buenos ojos. La gente se va animando, porque esta herramienta del crédito es muy necesaria, porque por ahí encontrar a la persona que tenga el dinero genuino en su bolsillo es difícil”, aseguró.
Con esas opiniones coincidió Eduardo Rosta, propietario de Rosta & Asociados, quien planteó que la demanda sigue creciente en el sector y que la gente ha estado expectante a la evolución de la oferta hipotecaria. Desde su perspectiva, el interés inicial que suscita el tema en 2024 se vio aparejado con una falta de estructura de los bancos para satisfacer la demanda.
Pero el dato más alentador sobre los créditos hipotecarios en Mendoza es que, de acuerdo a Rosta, el grupo etario que más demanda este financiamiento es el comprendido entre los 30 y los 45 años, una generación a la que el acceso a una vivienda propia le fue esquiva por muchos años.
“Se estima que la actividad para el 2025 y el 2026 con respecto a ventas con créditos hipotecarios va a ser impresionante, va a ser realmente buena. Hoy no se viene dando tan así porque tenemos mucha espera entre el momento en que la gente solicita el crédito y se procede a la cancelación y a la escrituración”, explicó.
Rosta también señaló que es una realidad que los tiempos burocráticos, sumado la necesidad de tener un ahorro inicial para acceder a los créditos, son dos factores que contribuyen a que hoy el nivel de interés esté muy por encima del otorgamiento. “Tenemos expectativas de que va a funcionar mejor, pero todavía es más expectativa que realidad. Y si bien se está vendiendo mucho, no en los niveles que se esperaba”, aseguró.
Marcelo Pieralisi también señaló que las perspectivas para el negocio inmobiliario y para los créditos hipotecarios es positiva: “un cauteloso corto plazo dará paso a una etapa prometedora. La salida del cepo le permitirá a la población acceder más fácilmente a la moneda en que se compran y venden las propiedades. Y luego de transitados los primeros días “post cepo” con cautela y, por qué no, con cierta incertidumbre, es de esperar que el mercado inmobiliario se comience a tonificar con un progresivo aumento de las operaciones de ventas y también de los precios de los inmuebles cotizados históricamente en dólares”.
“Reglas más claras y predecibles, precio más transparente y/o accesos a créditos hipotecarios harán que la demanda por bienes inmuebles aumente, con el consecuente acomodamiento de los precios que están históricamente bajos. Entendemos que este ‘acomodamiento’ no debería estar por debajo del 30%”, completó.


