Por qué deberíamos conocer más sobre la Escuela Austríaca de Economía
Los argentinos nos hemos preguntado muchas veces en la historia reciente por qué suben los precios en el supermercado, cómo proteger mejor nuestros ahorros o por qué algunos emprendedores tienen éxito mientras otros fracasan. La Escuela Austriaca de Economía puede dar respuestas concretas a esas preguntas. No se trata sólo de teorías económicas abstractas, sino de entender cómo funcionan las decisiones que los seres humanos tomamos todos los días. La Escuela Austriaca comenzó con Carl Menger, quien explicó que los bienes no tienen un valor fijo, sino que dependen de cuánto los valora cada persona. Por ejemplo, un vaso de agua es casi gratis en el hogar, pero en el medio del desierto se pagaría una fortuna por él. Esto se conoce como teoría subjetiva del valor, y nos ayuda a entender por qué los precios de los productos cambian según la oferta y la demanda. Estos conceptos fueron expuestos por Menger en 1871, en su obra Principios de Economía Política.
Más adelante, Ludwig von Mises demostró que el socialismo no puede funcionar porque sin precios libres es imposible saber cuánto vale realmente un bien o servicio. Es como si se intentara hacer las compras sin saber cuánto cuestan los productos, escenario muy común en la Argentina de las últimas décadas. En su obra El Socialismo (1922), Mises explicó en detalle el problema de la ausencia de precios reales y la imposibilidad de realizar el cálculo económico. En su tesis predijo que la Unión Soviética fracasaría implementando una política económica ‘sin precios’, y no se equivocó. Su alumno Friedrich Hayek, Nobel de Economía en 1974, amplió esta idea, explicando que la información sobre qué producir, cuánto y para quién no está en manos de un gobierno, sino dispersa entre millones de personas que toman decisiones todos los días.
Un concepto clave de todos sus autores trata sobre el rol del empresario. Israel Kirzner explicó que los emprendedores no solo crean negocios, sino que descubren oportunidades. Un caso simple: un kiosco empieza a vender algo nuevo y de repente todos los demás lo imitan. Eso es el mercado funcionando gracias a la iniciativa de alguien que vio una oportunidad, con precios reales, sin intervenciones y conocimiento específico de su microeconomía.
La Escuela Austriaca también explica por qué las crisis económicas suceden
Mises y Hayek señalaron que cuando los bancos centrales imprimen demasiado dinero y bajan artificialmente las tasas de interés, crean burbujas que eventualmente explotan. El último gran ejemplo es la crisis subprime de Estados Unidos en 2008. Uno de los últimos grandes exponentes fue el estadounidense Murray Rothbard, a quien se le atribuye haber acuñado el término anarcocapitalismo en los años 50. El anarcocapitalismo es una visión filosófica que asume que el Estado es una institución que oprime la soberanía individual cercenando la propiedad privada y el libre mercado.
Rothbard fundó en 1971 el Partido Libertario de EE.UU. y representó un punto de inflexión para el pensamiento de Viena, ya que a partir de él, sus posteriores seguidores animaron a los intelectuales a participar en política, tal fue el caso del ex candidato a presidente Ron Paul. Ese involucramiento, descrito a veces como “meter los pies en el barro”, es lo que llevó a Javier Milei a la presidencia en Argentina.
El pensamiento austríaco ha cobrado relevancia desde entonces. Inspirado en las ideas de Mises y Hayek, Argentina lidera reformas basadas en la reducción del gasto público, la apertura de mercados y la competencia. La postura contra la inflación y el intervencionismo estatal sigue la lógica de la Escuela Austriaca, que advierte sobre los peligros de que el gobierno maneje la economía como si pudiera controlarlo todo. Uno de los grandes difusores de este pensamiento en Argentina es Alberto Benegas Lynch (h), quien ha dedicado su carrera a explicar por qué el respeto a la propiedad privada, la competencia y la libertad de mercado generan sociedades más prósperas. Sus enseñanzas han influido en la visión de muchos economistas y políticos que buscan soluciones fuera del modelo estatista tradicional.
Por qué deberíamos conocer más sobre esta usina de pensamiento
Porque es nuestro propio país el que está mostrándole al mundo un camino de ideas nuevo y poco conocido. Cualquiera que se sienta identificado con las ideas de la libertad puede contribuir a su conocimiento y difusión, ampliando aún más la oportunidad de que la nueva Argentina, la que apunta a terminar con la inflación, la pobreza y el Estado omnipresente, logre perdurar en el tiempo.
* Jeremías Rucci, Project Manager de la Fundación Internacional Bases