Vinos: las ventas se acomodan al mercado interno gracias a las opciones más económicas
El consumo en general no logra repuntar. Aunque el frío julio fue una suerte de primaverita para algunos segmentos, agosto no mostró consistencia y hay preocupación en los distintos sectores pyme. Incluso, la recaudación de IVA e Ingresos Brutos se ha desplomado, por lo que la situación es compleja tanto para el sector público como privado. En este contexto y contra todo pronóstico, el vino ha logrado repuntar.
Si bien en el acumulado general los despachos continúan con un signo menos, se trata de una diferencia menor y luego de un par de meses de números positivos. El Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) publicó los números de los despachos internos de agosto de 2024 y en este punto es clave hacer dos aclaraciones.
Una es que esto mide lo que va de las bodegas a los distribuidores y no siempre refleja, de manera lineal, el consumo final. Sin embargo, en los últimos meses este número se ha acercado a mediciones de ventas en supermercados y otros puntos de ventas.
La segunda aclaración tiene que ver con que 2023 cerró con datos negativos en la comercialización de vino en el mercado interno. Según el informe anual del INV el año pasado se vendió 6,3% menos que el año anterior (2022), lo cual –precisó el INV- “indica que continúa la retracción del mercado luego de un crecimiento en el año 2020 durante la pandemia de Covid-19”.
En este marco, según el Instituto de Vitivinicultura la comercialización de vinos en el mercado interno tuvo en agosto un crecimiento interanual de 5,2%. En la medición acumulada en los primero ocho meses de 2024, que es la que mostraría mejor la película, se registró una caída de 1,2%. Con relación a lo sucedido entre un mes y otro, los despachos crecieron 7,9% entre julio y agosto.
Lo que explica la mejora
En el contexto general, si bien la mejora es alentadora, lo que la tracciona son segmentos de vino que se encuentran casi en la base de la pirámide, mientras que al resto le cuesta repuntar. Se trata de los productos más económicos que podrían competir hoy de manera más directa con bebidas como la cerveza. Los varietales embotellados, si bien cayeron poco, todavía están en números rojos.
De este modo, en la medición interanual, la mejora se explica por una excelente performance del vino blanco con un crecimiento de 19,8% y una suerte de mantenimiento del vino color con una mejora de 1,1%. En tanto, en el lapso que va de enero a agosto, el vino color bajó 1,8% y el blanco arañó un positivo 0,7%. Al desmenuzar el dato, la ecuación general se mantiene entre un año y otro.
Es que el crecimiento se da en los vinos sin mención de varietal, que subieron 13,1% de manera interanual apalancados por la mejora del 40,9% de los blancos y del 5,6% del color. Por otro lado, se observó una caída en los vinos varietales que bajaron en total 2,3%. La cifra refleja la preponderancia de los blancos –tal vez con precios más competitivos que los tintos-. Así, los sin color crecieron 22,4% y los otros cayeron 5,9%.
Por último y al contrario de lo que podría pensarse, con relación al tipo de envase la mejora no estuvo traccionada por el tetra brik, sino por la botella que creció 11,2%. Aquí, no obstante, los varietales bajaron 2,5%, y los que no poseen mención crecieron 50,5%. El tetra brik, por otro lado, bajó casi nada, pero registró una contracción del 0,4%.
Mención aparte merecen los espumosos que continúan con derrumbe de ventas, lo que tal vez podría reflejar la situación general. De este modo, en la variación interanual, tanto por variedad como por tipo de envase, los espumosos cayeron en torno al 45%.