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Alquileres a la baja, pero con muchos inquilinos que no llegan

A medida que la oferta de casas y departamentos para alquilar sigue en alza y se morigeran las subas, los precios todavía son onerosos para la mayor parte de la población. Perspectivas.

La oferta de alquileres viene en franco crecimiento desde el DNU 70/2023 de diciembre pasado, lo que ha impactado en precios. Sin embargo, un año en el que todavía están vigentes contratos realizados el año pasado antes de la desregulación, el aumento es difícil de afrontar para la mayoría. Aunque esta situación ha llevado a que los valores no suban tanto, lo cierto es que los actuales precios del mercado todavía no se terminan de convalidar y el sector todavía se encuentra en etapa de transición.

Así, aunque muchos propietarios ceden a una renegociación, lo cierto es para un inquilino que tiene que pasar de pagar –por caso- $100.000 a $337.900 es un fuerte golpe al bolsillo. Según el informe de Inmodata, realizado sobre la base de datos de Inmoup, a partir de octubre el aumento que se prevé para los alquileres habitacionales será de 237,9%. Se trata de la segunda baja del porcentaje de aumento en 50 meses.

Pese a esto y en medio de la crisis económica, no es sencillo para la mayoría de las familias acceder a una casa hoy. Los valores de los alquileres varían en función de diversos factores. Sin embargo, Inmodata tomó una muestra en función de un departamento de dos habitaciones en la Ciudad de Mendoza. Así, un alquiler promedio es de $340.000 lo que en dólares se traduce en US$265,48.

Rumbo a la convergencia

En este marco, hay consenso que –dada la inflación- tal vez un alquiler de $100.000 quedó muy barato con el posible prejuicio para los propietarios. Sin embargo, $300.000 es un sueldo para muchos mendocinos que –por más acuerdos que se renegocien- no llegan a pagar esa cifra. Tal vez, un indicio de eso sea el regreso de los avisos destacados en los portales, así como la permanencia de carteles de alquiler frente a las viviendas.

Muchas viviendas no se alquilan hasta que bajan de precio.

Algo que hace un año no existía si se tiene en cuenta que en la actualidad hay 1.367 inmuebles publicados en alquiler mientras que en septiembre apenas se llegaba a 296. De este modo, el crecimiento de la oferta fue de 361,82%, según Inmodata. Con relación a agosto, cuando había 1.386 viviendas para rentar, hubo una baja de 1,38%.

Marcos Herrera, director de Inmoup, observó que el mercado cambió, pero que muchos propietarios todavía no lo entienden. Hay que pensar que en nueve meses creció fuerte la oferta luego de cuatro años de haber estado muy golpeado. "Los dueños todavía le piden a las inmobiliarias valores que son altos porque esas viviendas no se alquilan hasta que bajan", destacó Herrera.

En coincidencia, Andi Landa, creador de Inmodata y al frente de la inmobiliaria Aele, expresó que las renegociaciones de contratos son constantes. Admitió, por otra parte, que muchos inquilinos deben dejar sus viviendas por la imposibilidad de pagarlo. En la actualidad, la mayoría de los contratos se negocian por IPC –más bajo que el ICL- y se realizan actualizaciones cada cuatro meses. "En este rubro, es todo muy dinámico y puede cambiar de un mes a otro", advirtió Landa.

Herrera destacó que el mercado todavía está en etapa de reacomodamiento y que los precios se mantienen estables desde hace meses. "Hay que hacer un cambio cultural y las inmobiliarias hacen un gran trabajo en esto, pero creo que si la tendencia a la baja continúa el fenómeno se va a ir depurando solo", observó el director de Inmoup. Y sumó: "En términos reales los alquileres hoy están más baratos que en diciembre o en enero".

De este modo, cuando el precio no es satisfactorio ni para propietarios ni para inquilinos, es probable que con el correr del tiempo se acomode. Un punto no menor, es que los salarios todavía están muy por debajo del resto de los precios de la economía. "Una persona sola no puede pagar, en general, un alquiler", destacó Landa. Agregó que los precios seguirán a la baja a medida que los inmuebles pasen un tiempo vacíos y sin alquilar, con las erogaciones que esto implica para los dueños.