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Despreciar la riqueza, un signo de ignorancia

Ganancia es la acción y efecto de ganar, se conoce como ganancia económica a la utilidad que obtiene el actor de un proceso económico, comercial o productivo. Martín Litwak desarrolla este tema en MDZ
El desprecio hacia la ganancia refleja una incomprensión del papel esencial que juegan las empresas. Foto: Archivo MDZ
El desprecio hacia la ganancia refleja una incomprensión del papel esencial que juegan las empresas. Foto: Archivo MDZ

“El desprecio hacia la ganancia se debe a la ignorancia y a una actitud que, si queremos, podemos admirar en el asceta (...) pero que cuando se actualiza en forma de restricciones a las ganancias de los demás es egoísta en la medida en que impone a los demás el tipo de ascetismo y privaciones de todo tipo”. Esta reflexión pertenece al economista y filósofo austríaco Friedrich Hayek, defensor de la libertad y del orden económico liberal. Hayek vivió entre los años 1899 y 1992. Sin embargo, a más de treinta años de su muerte, muchas de sus ideas siguen vigentes y profundamente relevantes.

Permítanme detenerme en la primera oración del pasaje que les mencioné: “el desprecio hacia la ganancia se debe a la ignorancia”. Aunque incómoda para muchos, esa frase manifiesta una gran verdad, cada vez más vigente. Y agrego algo más, el desprecio hacia la ganancia se debe también al profundo resentimiento y a la envidia que existe en la sociedad, y también al culto al pobrismo. 

El desprecio hacia la ganancia se debe a la ignorancia

El desprecio hacia la ganancia se debe a la ignorancia. Foto: Freepik

Hoy, en tiempos en los que está de moda culpar a quienes más tienen, castigarlos y hacerlos responsables del fracaso de todo aquello que no funciona, es necesario ahondar en ese pensamiento tan expandido que tiene como origen la ignorancia o, peor, que se aprovecha de la ignorancia de muchos que creen -sin cuestionar- estas ideas. Y ojo, este fenómeno no es exclusivo de países tercermundistas o con mucha pobreza. Basta con leer las nefastas propuestas en materia impositiva de Kamala Harris, candidata a presidente del país más rico (y con más ricos) del mundo, para comprender la gravedad de la situación.

¿Por qué digo que las creen sin cuestionarlas? Porque no es necesaria demasiada reflexión para entender que las ganancias no son un fin en sí mismo, sino el motor indispensable para el crecimiento y el desarrollo de cualquier economía y de cualquier país. ¿Acaso conocen el crecimiento de algún país sin inversiones, sin puestos de trabajo, sin el crecimiento de la economía de sus habitantes? No lo creo.

A lo largo de mi carrera me he cansado de ver desde cerca cómo el desprecio hacia la ganancia nace de un gran malentendido sobre lo que realmente significa generar valor en una economía. La ganancia no es, como algunos dicen o quieren hacer creer, el resultado de negocios corruptos, explotación o aprovechamiento de los recursos. Al menos, no es así en la mayoría de los casos. Las riquezas, que tanto se critican son, a menudo, el resultado del trabajo arduo o de la inteligencia al momento de invertir o desarrollarse en el plano económico. Y más aún: es el resultado de una buena planificación patrimonial, como siempre trato de destacar. 

La ganancia no es, como algunos dicen, el resultado de negocios corruptos

La ganancia no es, como algunos dicen o quieren hacer creer, el resultado de negocios corruptos. Foto: MDZ.

Por otro lado, la economía no es un juego de suma cero, lo cual significa que para que alguien sea rico no es necesario que otro sea pobre. La ignorancia, por su parte, no es simplemente la falta de conocimiento técnico o económico, sino una miopía moral que no permite ver el bien mayor que surge de la existencia de riqueza. Despreciar la ganancia es, en muchos casos, despreciar la libertad de elegir, de competir y de prosperar. Es olvidar que las sociedades más prósperas son aquellas que han abrazado y aprovechado la ganancia como un medio para mejorar la vida de todos. 

El desprecio hacia la ganancia también refleja una incomprensión del papel esencial que juegan las empresas, que generan empleo y que “mueven” la economía. Le guste a quien le guste, es fácil demonizar a quienes persiguen la riqueza, pero es mucho más difícil reconocer que, sin ellos, no habría prosperidad posible, para nadie.

La economía no es un juego de suma cero

Martín A. Litwak

Martín A. Litwak autor del Iibro Planificación Patrimonial para Celebrities, fundador y CEO de Untitled SLC.