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Construcción: desde el sector indican que "Mendoza requiere mucho más" que la reactivación de las obras que Nación tenía paralizadas en la provincia

Dalmiro Barbeito, titular de la Cámara de Empresarios Constructores Independientes de Mendoza (CECIM), aseguró que la situación del sector es compleja, pero se esperanza con los fondos de Portezuelo.

El sector de la construcción en Mendoza está fuertemente atado al sector pyme, por lo que la Cámara de Empresarios Constructores Independientes de Mendoza ( CECIM) tiene un fuerte arraigo en la provincia. “Casi todas somos pymes ya que no hay grandes empresas que traccionen obras importantes como en algún momento fueron Impsa y Cartellone”, explicó Dalmiro Barbeito, presidente de la CECIM. En un contexto complejo para el sector, el empresario destacó que la situación de la construcción no es aislada ya que la crisis abarca a casi todos los sectores. Y aunque no es la única pata posible, recordó el poder de rápido desarrollo que caracteriza al sector por lo que pidió prontas soluciones con relación a los fondos de Portezuelo del Viento en medio de la recesión actual.

“La industria de la construcción pasa por momentos muy complejos debido a que el Gobierno nacional ha decidido desinvertir en la obra pública al tiempo que el sector privado tampoco es dinamizador por la acumulación de crisis nacionales”, observó Barbeito. En este marco, agregó que existen expectativas de mejora a partir de los créditos hipotecarios que, por el momento, son más buenos deseos que una posibilidad. “Nos reunimos hace poco con un banco importante de Mendoza en donde nos confirmaron que hay muchas consultas, pero que hasta el momento sólo se han dado tres créditos”, confió el empresario.

En este sentido, Barbeito expresó que no ven una recuperación ni en forma de V ni de otra manera en lo que resta del año. “Estos seis meses han sido muy largos porque, además, venimos de periodos complejos y en Mendoza hay pocas obras activas”, detalló el constructor. Es que en la actualidad ha habido anuncios de grandes inversiones, así como algunas promesas de inicios por parte de las comunas más importantes y aunque para Barbeito son apuestas importantes, no son las que dinamizarán la economía provincial. “El empresario pyme siempre tiene esa esperanza ciega que es lo que nos hace mover y ser emprendedores, pero creemos que la recesión de la economía este año va a ser compleja. Ojalá en 2025 se active, pero por ahora no lo vemos en números”, puntualizó.

En este marco, Barbeito concedió que hay un sector del ABC1 que es el de los clientes inmobiliarios de alta calidad que tienen su dinamismo y que viene muy bien. Del mismo modo que lo que el Estado pueda hacer desde el punto de vista social también suma. Sin embargo, lo que realmente tracciona a sector es la clase media y la posibilidad de acceder al crédito. “Hasta que los bancos no empiecen a prestar plata a tasas razonables, no se va a ver el desarrollo que hubo en los 90 o en los primeros diez años luego del 2001”, precisó el especialista. Y agregó que el motor de la construcción no son ni los desarrollos de gran categoría ni los proyectos estatales ya que la aguja del rubro la mueve la clase media y eso sucede cuando se recupera el salario a niveles internacionales.

- Se sancionó la Ley Bases, ¿qué implicancias tiene para el sector?
El Régimen de Incentivo para las Grandes Inversiones (RIGI) no va a tener un efecto inmediato en Mendoza ya que los proyectos mineros en danza son menores de U$S200 millones y recién están en una etapa de exploración. Tampoco en materia petrolera ya que YPF deja las áreas convencionales y va a realizar una fuerte apuesta en Vaca Muerta en Neuquén ya que la exploración que realiza en Mendoza todavía no se sabe qué resultados ha tenido y serían pozos menores que los de la provincia vecina. En este punto, desde la Cámara no vemos un horizonte claro. La Ley Bases tiene, por otra parte, una condonación de multas por empleados no registrados y la posibilidad de no contemplar la registración de hasta tres personas que podría beneficiar a los contratistas. Sin embargo, eso todavía no está reglamentado y no sabemos bien qué efector podrá tener.

- De todas maneras, ustedes hicieron un apoyo concreto a la minería…
Nos hemos reunido con referentes de Impulsa Mendoza y le ofrecimos todo el apoyo de las empresas de la cámara. En especial de las que tienen presencia en el Sur ya que podemos colaborar con equipos, maquinaria y personal a esta actividad. Queremos estar con una presencia activa, pero sabemos que hará falta tiempo y más desarrollo para las grandes inversiones.  

Barbeito habló de la importancia del crédito hipotecario. Foto: Rodrigo D'Angelo / MDZ

- A partir de la Ley y del Pacto de Mayo, se retomarán algunas obras nacionales en Mendoza, ¿cómo ven esto y cuáles son las principales?
Son 15 obras nacionales que estaban paradas con distinto nivel de avance. Es muy importante que se activen porque las construcciones abandonas sufren mucho el deterioro. Son obras que suman, pero Mendoza requiere mucho más que esas 15 para solucionar los problemas de infraestructura que tiene. Lo vemos con buenos ojos porque muchas de ellas ya venían muy lentas o estaban casi paradas desde 2023 y ahora podemos terminar esos proyectos. Sobre todo porque las empresas mendocinas están con problemas muy graves por este motivo.

Las obras más importantes son la variante Palmira, que sacaría a los camiones del eje urbano de la provincia, la doble vía a San Juan -que es una vinculación que debería estar hecha desde hace muchos años y, sobre todo, el mantenimiento del corredor de la ruta 7. También obras de saneamiento en donde también falta mucha inversión.

- ¿Qué ha pasado con los puestos de trabajo?
A partir de este pacto, esperamos que se comiencen a pagar los certificados que se adeudan desde octubre. Hay un gran quebranto en las empresas y esperamos que ahora esto se empiece a regularizar ya que mientras la Nación paralizó las obras, la provincia ha ralentizado fuertemente los contratos. Esto ha planchado mucho las curvas de obra y los que tuvimos que hacer un 5% o 7% por mes, estamos haciendo un 2%, por lo que la situación es compleja.

Con relación al trabajo, se han perdido 4.000 puestos de trabajo directo cuando el estándar de trabajos es de 12.000. Sin embargo, hay que pensar que la construcción es uno de los sectores que más dinamiza la economía y que por cada puesto directo crea uno o dos indirectos en otras áreas. Se calcula que se deben haber perdido unos 10.000 empleos en líneas generales. Estamos en una crisis como no la hemos tenido en mucho tiempo.

Los constructores pymes no ven una pronta recuperación de la economía. Foto: Rodrigo D'Angelo / MDZ

- Esta semana se formalizó la liberalización de los fondos para Portezuelo, ¿cómo ven esta situación?
Es una gran noticia y creemos que las constructoras locales tenemos que ser partícipes activos de las obras que se liciten y se realicen, que todavía no sabemos cuáles serán. Porque es un resarcimiento para la industria mendocina y ayudaría mucho a recuperar el empleo, no solo de la construcción sino en general. Se pueden hacer muchas obras con esos fondos y lo ideal es que impacten en la mayor cantidad de rubros posible. Las obras de infraestructura (rutas) tienen menos impacto que las de arquitectura (viviendas, escuelas) y creemos que los U$$1.023 millones pueden ser una gran ayuda para la provincia.

En una coyuntura nacional recesiva, donde Mendoza está lejos de los centros grandes de producción de granos y no tiene todavía ninguna industria potente como petróleo y minería, los fondos podrían servir para reactivar toda la industria y una buena parte de la economía. Nosotros seríamos el brazo motor para canalizar esas obras y proyectos que Mendoza tiene desde hace muchos años, pero abarcaría a toda la sociedad. De eso se trata el resarcimiento que se ganó por las pérdidas de la promoción industrial.

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