Vino: cómo sigue la película después de dos meses de mejora en las exportaciones
La industria del vino viene con años de baja y el último ha sido complejo, tanto en el mercado externo como en el interno. Por este motivo, el sector celebra el segundo dato positivo en las exportaciones después de casi dos años de números negativos. En mayo y según el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), las ventas al exterior crecieron 6% en comparación con el mismo mes de 2023.
El dato es significativo debido a que parece consolidar el dato positivo de abril que fue de 32% en la comparación interanual. Antes de esto, las ventas de vino al exterior venían en baja desde hace casi dos años.
Aunque la industria respira con el nuevo dato, el número con el que se compara es bajo, ya que, en mayo del año pasado, las exportaciones habían disminuido más de 25% en comparación con 2022. Por otra parte, en la cifra acumulada de los cinco primeros meses la cifra continúa con el signo menos.
Durante ese lapso, según el INV Argentina exportó 80,9 millones de litros de vino (-0,4%). La mayor parte de estas ventas (76%) corresponden a vinos fraccionados y el resto a granel. En esta línea y en la comparación anual el 6% más se debe al fino fraccionado que creció 12% en contraposición con los graneles que bajaron 13%. Aquí, el vino color tuvo una mejora de 3,3% y el blanco de 24,5%.
En el período enero-mayo ha aumentado el precio medio de los vinos varietales y espumosos. En estos primeros meses, las exportaciones acumuladas de vino crecieron en total 0,4% y 0,6%, con cierta equiparación entre el granel y el fraccionado. Mientras en esta botella el vino color bajó 1,1%, el blanco lo hizo 2,1%. El granel, en tanto, tuvo una leve suba acumulada de 0,6% en el color y una caída de 4% en el blanco.
Las causas
Fabián Ruggeri, presidente de la Asociación de Cooperativas Vitivinícolas (Acovi) señaló que la mejora se debe a los blancos mientras que entre los fraccionados los que más crecieron fueron en formato tetra brick. De este modo, son categorías de precios básicos que han mejorado su competitividad y por eso se pueden exportar con mayor facilidad. Con relación a los precios el INV señaló que entre enero y mayo el precio promedio del vino total en el acumulado enero-mayo fue de 3,39 dólares/litro (-0,7%). El fraccionado llegó a 4,13 dólares/litro (-0,8%) y el granel a 1,02 dólares/litro (+2,3%).
Aunque hay que esperar unos meses para ver si estos dos meses positivos se convierten en tendencia para lo que resta del año, desde la industria toda mejora es bienvenida. No obstante, todavía hay incertidumbre sobre distintos temas con una competitividad prácticamente atada con alambre por la suba continua de costos. Además, desde la industria destacaron que el viraje de muchos al mercado externo se ata al derrumbe del consumo local con casi nulas chances de mejora antes de fin de año. La suba, por otra parte, no solo se debe al contexto nacional sino que también está atado a lo que sucede a nivel global.
En este marco, Diego Stortini, empresario vitivinícola del Valle de Uco y vicepresidente de la Federación Económica de Mendoza (FEM), explicó que el consumo mundial de vino creció en la pandemia. Dadas las dificultades logísticas durante esos años, los distribuidores de vino se sobrestockearon entre 2020 y 2022 con la consiguiente baja observada el año pasado. “Al parecer, en los últimos meses esta situación ha comenzado a normalizarse por lo que los distribuidores han vuelto a vender mercadería nueva y a tener en cuenta oportunidades de compra”, destacó Stortini.
Este movimiento se complementa con la mejora del tipo de cambio que desde diciembre de 2023 se estableció en Argentina y que influyó en la competitividad de los sectores exportadores. Por este motivo, desde el punto de vista del empresario las condiciones favorables para exportar son artificiales y limitadas debido a que para crecer es importante una mejora integral de todo el sector. Se cuenta aquí desde mayor tecnología hasta mejores costos en general y logísticos en particular más allá del valor del dólar.
Perspectivas
El último informe de coyuntura de Mendoza del Ieral de la Fundación Mediterránea destacó con relación a las exportaciones que los números no están mal, pero no será fácil incrementar las cantidades en este sentido. En coincidencia, Stortini observó que a futuro la oportunidad es moderada debido a que Argentina todavía tiene mucho para crecer debido a su buena relación precio calidad. No obstante, las perspectivas no son de grandes saltos ni en la demanda internacional ni en la mejora general.

El informe de la Mediterránea destacó que a nivel global, las cantidades importadas en distintos países se mantienen estancadas debido a que el consumo mundial de vino viene en baja. Esto también afecta a los principales compradores de Argentina más allá de la leve y reciente recuperación de Estados Unidos. Por otro lado, el trabajo del Ieral explicó que pese a la suba, el dólar oficial no está ni alto ni bajo (como referencia se toma el el dólar de la convertibilidad que equivale a $670 de la actualidad).
“En un ejercicio hipotético de una bodega que solo exporta vinos, su rentabilidad habría mejorado en estos últimos meses no por el dólar ni por sus precios sino porque ha disminuido fuerte el precio de la materia prima y los costos salariales”, ejemplificó el informe de la Mediterránea. En este marco, Stortini expresó que debe mejorarse la competitividad desde el punto de vista de la producción más allá del precio del dólar. “Esto nos permitirá mantener precios estables y muy competitivos en el mercado global ya que no debemos perder de vista que nuestra competencia a menudo produce con costos 30% más bajos que argentina”, precisó el vicepresidente de la FEM.

