Por qué el reciente estallido en Misiones puede ser un ejemplo a tener en cuenta
A la espera del fallido Pacto de Mayo estalló un conflicto salarial en la provincia de Misiones que escaló en los medios a nivel nacional y que ya lleva casi dos semanas. Es en realidad la expresión de reclamos salariales de hace tiempo pero que ahora implicaron acampes, cortes de calle y manifestaciones en lugares clave de la ciudad de Posadas y en distintos puntos de la provincia.
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Estos reclamos involucran a distintos sectores como los docentes y el personal de la salud que adquirieron otro nivel de conflictividad al sumarse el reclamo de la policía provincial expresado principalmente a través de la participación de familiares del personal policial, jubilados de la fuerza y, en menor medida, algunos agentes activos.
Si bien se alcanzaron algunos avances y acuerdos que desactivaron los principales acampes y cortes de calle realizados por los representantes de la policía todavía continúan las negociaciones entre el gobierno provincial y los representantes de los trabajadores.
En busca de entender el conflicto y quizás anticipándose a una posible escalada mayor en otras provincias, los economistas Marcelo Capello y Gerardo Schwarz de la Fundación Mediterránea analizaron los posibles factores que puedan explicar los conflictos salariales surgidos en Misiones este año, con relación a la situación existente en otras provincias y a la de la propia
Misiones en el tiempo.
Para ello exploraron primero la situación previa a 2024, la del 2023, y la evolución en el tiempo de algunas variables, para luego analizar lo ocurrido en 2024 con ciertas variables que pueden incidir sobre el conflicto, y sobre las que existe información. ¿A qué conclusiones arribaron?
En primer lugar, desde el punto de vista fiscal, pueden extraerse algunas reflexiones sobre el caso de Misiones: si bien junto a Corrientes son las provincias del NEA con menor coparticipación per cápita, en el caso de Misiones en parte compensa con una alta y muy distorsiva presión fiscal en Ingresos Brutos, con lo cual no puede decirse que Misiones cuente con pocos recursos fiscales por habitante, en el contexto del resto de los gobiernos subnacionales.
Otros aspectos fiscales mencionados son que en 2024 los recursos fiscales, propios y transferidos, caen en forma importante en todas las provincias, y Misiones no se encuentra entre las más afectadas. “Una conclusión similar a la anterior puede obtenerse sobre el gasto provincial: Misiones no se ubica entre las jurisdicciones que menos gastan, ni entre las de mayor gasto per cápita”, señala el estudio.
“En 2023 Misiones no aparecía entre las provincias con mayores desequilibrios fiscales, que condicionaran en mayor medida los números de 2024, sino más bien en una posición intermedia. Sí puede advertirse que en 2023 Misiones exhibía salarios docentes relativamente bajos (entre las 5 provincias con menores remuneraciones), y ello se habría agravado en los primeros meses de 2024”.
Por otro lado, si bien la pérdida de poder adquisitivo de los salarios públicos no es un fenómeno nuevo -los reclamos en este sentido ya tienen varios años- el fuerte incremento de la inflación registrado en los últimos meses del año pasado y primeros de este año generaron presiones adicionales en esta negociación.
“En este sentido, la evolución, conflictividad y descompresión de los reclamos salariales en Misiones muestran el importante desafío que tienen los gobiernos provinciales de mantener canales de comunicación y negociación permanente con los trabajadores para actualizar las grillas salariales en un contexto de caída en términos reales, tanto de los recursos de origen
provincial como nacional, y por ende también de salarios reales, que son el principal componente de los gastos provinciales”, advierten los economistas.

El estudio concluye que si se aprueba la Ley Bases y las normas fiscales que la acompañan, y se inicia una recuperación del nivel de actividad, podrán mejorar los recursos fiscales propios y transferidos de las provincias, y con ello mejorarse las ofertas salariales a sus agentes públicos, que de todas maneras tendrán alguna caída real en el promedio del año 2024 con relación a
2023.
“En este sentido, el exceso de personal que existe en algunas jurisdicciones provinciales conduce a un ajuste vía salarios reales, en períodos de recesión y caída de los ingresos fiscales”, finaliza.
