Vitivinicultura

Las causas y lo que viene para la castigada industria del vino

La recesión en ciernes hacía prever nuevas bajas en el consumo interno de vino. La industria afronta una disminución de ventas desde el año pasado. Las causas y qué se espera hacia adelante.

Diana Chiani
Diana Chiani miércoles, 24 de abril de 2024 · 15:12 hs
Las causas y lo que viene para la castigada industria del vino
El consumo del vino varietal en botella fue uno de los que más bajó Foto: Santiago Tagua/MDZ

La venta de vinos en el mercado interno podrían titularse como “crónica de una caída anunciada”. Es que si bien la baja no es novedad, la menor disminución registrada en febrero de 0,7% había llamado la atención del sector en medio de una recesión que impacta directo en ventas. Sin embargo, la mayoría anticipaba que marzo y abril las ventas serían peores lo que se confirmó para el tercer mes del año, según las cifras anticipadas por el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV).

De este modo, en marzo de 2024 la comercialización de vinos cayó 5,2% en total en la medición anual. En tanto, en el acumulado del año, la caída fue de 4,6% en los meses de enero, febrero y marzo. En el combo, el que registró la peor performance fue el vino color con un derrumbe interanual de 9,6% y acumulada de 5,8%. Con cifras negativas, pero algo más leves, el vino blanco se vendió 5,6% menos en el lapso del año y 1,6% en el trimestral.

Si se mira el consumo desde el punto de vista del varietal y el empaque en la medición anual, la botella tradicional de 750 cm3 fue la más afectada con una baja de 6,8% mientras que el tetra brik registró una ínfima suba de 0,8%. En consonancia, la mayor caída se la llevó el vino varietal con un -9,6% y el espumoso que cayó 28,5% mientras que el resto, sin mención de varietal, bajaron 1,6%.

Fuente: INV

La industria vitivinícola atraviesa una especie de crisis que el año pasado se agravó en parte por la escasa cosecha y las dificultades de competitividad debido a la brecha cambiaria y la suba de costos. El 70% del vino que se produce en Argentina se destina al mercado interno y solo una tercera parte se exporta. Con un mercado interno prácticamente desarmado en medio de una crisis económica y de salarios en los niveles más bajos, el sector sabe que por el momento la situación no cambiará.

Es que ni el vino es un producto de primera necesidad ni los industriales tienen más posibilidades de resignar rentabilidad con precios en dólares y en pesos que se incrementan. Si bien el mercado externo podría aparecer como una suerte de salvavidas en el nuevo contexto aperturista y de dólar alto, las cifras de exportaciones también han sido negativas en lo que va de 2024. En el medio, el sector se reconfigura con cambios y diversos embates que hacen crecer la incertidumbre y las posibilidades de planificación. Final abierto para un libro que está por escribirse.

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