Opinión

Bioeconomía: lo que parecía el futuro, es el presente

Hace poco fue noticia el cambio de nombre de la Secretaría de Agricultura a Secretaría de Bioeconomía, una decisión que nos invita a reflexionar sobre los diferentes paradigmas de la economía.

Joaquín Basanta domingo, 21 de abril de 2024 · 02:59 hs
Bioeconomía: lo que parecía el futuro, es el presente
La bioeconomía se perfila como una respuesta innovadora y necesaria. Foto: Archivo MDZ

El modelo económico tradicional se centra en la extracción y el agotamiento de recursos finitos. Las economías tradicionales nos enseñan la importancia de la sostenibilidad, el respeto por los recursos naturales y la interdependencia comunitaria. Aunque difieren en muchos aspectos de las economías de mercado modernas, su existencia demuestra que hay diferentes formas de organizar la producción y distribución de bienes y servicios en una sociedad.

La bioeconomía se perfila como una respuesta innovadora y necesaria

Para los desafíos actuales que enfrentan nuestro país y el mundo. Este enfoque reconoce el valor de los recursos biológicos y busca integrarlos en una economía circular y regenerativa. No es sorpresa que cada vez más gobiernos estén adoptando esta perspectiva, reconociendo sus ventajas, tanto para la sociedad como para el medio ambiente

Europa, por ejemplo, ha invertido significativamente en investigación y desarrollo en este campo, reconociendo el potencial de la bioeconomía para impulsar la innovación, la competitividad y la sostenibilidad. Pero para no irnos tan lejos, y hacer un paralelismo con países más similares al nuestro, alcanza con ver lo que sucede en la región latinoamericana. Brasil, cuenta con diversos programas que promueven el desarrollo de la bioeconomía. Colombia, cuenta con la “Política Nacional de Biodiversidad” (1996) que promueve la gestión integral de la biodiversidad de manera que se mantenga la resiliencia de los sistemas socio-ecológicos o con el “Programa Nacional de Biocomercio Sostenible 2014-2024” con el objetivo de facilitar la construcción colectiva de negocios  sostenibles que potencien la equidad y la justicia social.

El modelo económico tradicional se centra en la extracción y el agotamiento de recursos finitos.
Foto: MDZ.

México cuenta con la “Estrategia Intersectorial de los Bioenergéticos” (2009) para avanzar en el desarrollo de la descarbonización del país y, por último, Paraguay, cuenta con una “Estrategia Nacional y Plan de Acción para la Conservación de la Biodiversidad del Paraguay 2015-2020” y la “Política Y Programa Nacional de Biotecnología Agropecuaria y Forestal del Paraguay” (2011).

La bioeconomía ofrece una perspectiva más equilibrada y resiliente

En lugar de agotar nuestros recursos, busca aprovechar su potencial de manera sostenible, promoviendo la diversificación económica y la creación de empleo en sectores como la agricultura, la silvicultura, la pesca y la biotecnología. Los beneficios de la bioeconomía son múltiples y tangibles. Desde una reducción en la dependencia de los combustibles fósiles hasta la mitigación del
cambio climático y la conservación de la biodiversidad, este enfoque nos brinda la oportunidad de redefinir nuestra relación con la naturaleza. Además, fomenta la innovación tecnológica y la colaboración entre sectores, creando un ecosistema económico más dinámico y adaptable a los desafíos del siglo XXI.

Argentina se encuentra frente a una enorme oportunidad en este sentido: una gran capacidad productiva, emprendedores que promueven la innovación y científicos reconocidos a nivel internacional. Las posibilidades de exportar nuestro conocimiento al mundo son reales y posibles. En este punto es preciso remarcar que los productos que provengan de fuentes renovables, el modelo
productivo de reducción de huella de carbono, la economía circular y los bioinsumos, fundamentales en un país agrícola, son la punta de lanza de este profundo cambio.

El cambio de paradigma ya no es una mera posibilidad, sino una realidad

Muchos empresarios venimos trabajando hace años en este modelo económico y hay extensas pruebas de que este es el camino más próspero. El futuro ya es el presente, y es responsabilidad de todos fomentar esta transformación sostenible.

Joaquín Basanta

* Joaquín Basanta. Presidente de Agro Sustentable.

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