Acuerdo con el FMI: Rodrigo Valdés ya analiza la apuesta máxima de Javier Milei para el 2024
éEl chileno Rodrigo Valdés ya tiene en su portafolios de trabajo la propuesta semioficial del gobierno argentino de acelerar la apuesta más importante del gobierno de Javier Milei desde que asumió el 10 de diciembre pasado. Al menos en cuanto a su proyecto máximo de normalización del mercado cambiario.
El director gerente para el Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional (FMI) sabe que la idea del oficialismo argentino es adelantar en al menos un mes (para junio) el comienzo gradual de liberación del cepo cambiario, como condición indispensable de comenzar a pensar en una reactivación de la economía real. Algo en que están tan interesados el Poder Ejecutivo como el organismo financiero que dirige Kristalina Georgieva.
Los primeros para comenzar una etapa de salida del ajuste del primer semestre del año. Los segundos, porque saben que el programa aplicado por la Argentina va en la dirección correcta, pero corre peligro de entrar en crisis por alguna futura percepción de falta de crecimiento y mejora en la economía social. Y que, en consecuencia, que nuevamente el FMI quede en mala posición sobre políticas económicas aplicadas en Argentina.
Para levantar el cepo, el gobierno de Javier Milei sabe que necesita apoyo financiero. Y, por qué no, con dólares provenientes del Fondo. La idea comenzó a negociarse en febrero en Buenos Aires, durante la visita a Buenos Aires de la número dos del FMI Gita Gopinath y sus reuniones con Milei, el ministro de Economía Luis "Toto" Caputo y el titular del BCRA Santiago Bausilli.
Milei interpretó luego de su encuentro con la economista indo-norteamericana que el organismo no pondría trabas, siempre que se trate de una idea sólida e instrumentable. Se supone (al menos desde Buenos Aires) que tampoco desde el gobierno de Joe Biden habría negativas importantes a la idea, con lo que Milei considerará que cuenta con luz verde para avanzar en su proyecto económico más importante.
El enviado oficial
El último paso se dio la semana pasada, durante la visita de Valdés a la Argentina. Si bien fue un viaje diplomático y académico, el director Gerente para el Hemisferio Occidental asumió la responsabilidad ordenada por Gopinath de analizar las factibilidades técnicas de la apertura del cepo y una eventual ampliación de los créditos ya otorgados por el FMI.
La idea que Milei y Caputo tienen en mente es una primera etapa de la "libre competencia" donde cualquier moneda aceptada por la sociedad, conviva con la doméstica. Esto es, que cualquier transacción pueda realizarse en dólares, reales, euros o pesos chilenos, a la vez que también el peso argentino tenga vida libre. Pero manteniendo como obligatorias algunas obligaciones fiscales y tributarias para realizarse en pesos, como el pago de impuestos, salarios públicos, pago a proveedores y giros a las provincias por coparticipación.
Esto implicaría que la moneda local tenga vigencia plena y fuerte, al menos por un período importante, con lo que no habría fuga rápida y directa hacia las monedas más fuertes. Tampoco cambios masivos de carteras financieras de corto y mediano plazo.
Obviamente, un programa de este tipo convive, sí o sí, con la actual política de restricción monetaria máxima y el cierre total de la canilla emisora de pesos del Banco Central. Un incremento en la base monetaria vía emisión haría que la "libre competencia" comience a flaquear y a provocar presiones cambiarias que desequilibrarían el programa y haría que la competencia de monedas se transforme en un combate desigual con riesgo de desaparición del peso.
No es lo que Milei y Caputo están pensando. Pese a que se habla de un puerto final de dolarización completa, en esta etapa consideran imprescindible la convivencia plena con el peso, manteniendo la necesidad de cierta demanda de la moneda local para que la equiparación entre la base monetaria líquida de pesos no tenga que equipararse 100% con las existencias de divisas. El número actual implica que estaría cerca el nivel de equilibrio en torno a los 8.000 millones de dólares.
Libre competencia de monedas
Sin embargo, para que el proceso de "libre competencia de monedas" sea tranquilo, el nivel de divisas debería ser algo superior a la existencia de pesos. En eso es en lo que se trabaja en estos tiempos de severísimos ajustes.
Este proceso de aplicación paulatina de la competencia de monedas descarta, además, devaluaciones del peso. Según el Gobierno, en los tiempos actuales "los dólares salen por la boca", siguiendo la definición a MDZ que dio un alto representante del Ejecutivo.
Explica la fuente que en la actualidad existe una sobreoferta de divisas, fruto de las liquidaciones de exportadores en el mercado oficial y de ventas de divisas de ahorristas primarios en los mercados alternativos, producto de la necesidad de hacerse de pesos para mantener la liquidez en moneda local, en tiempos de emisión cero.
Hacia delante ve el oficialismo la llegada de los dólares sojeros de la campaña 2023/24, los que, aunque no lleguen a sumar un récord histórico tal como se presumía hacia fines del 2023, igualmente mostrarán un nivel considerable. O al menos, lo necesario para cerrar un primer semestre de amplia oferta cambiaria para el oficialismo. Las fotos que circularon este fin de semana de los camiones esperando turno en el puerto de Rosario fueron seguidas de cerca por los funcionarios de la Casa de Gobierno.