Por qué el empleo formal es igual a incrementar la pobreza
Elevar el empleo privado, o sea, salir del desempleo al empleo, es seguir siendo pobre. En nuestro país no tener empleo formal (desempleado) o estar en situación de empleo clandestino (trabajar en negro), no cabe duda de que, estás ubicado en el pozo de la pobreza. Pero lo llamativo es que aun teniendo tener empleo formal (trabajar en blanco) también estás inmerso por debajo de la línea de la pobreza.
Por qué digo esto. Pensemos que, los sindicatos que tienen los básicos de convenio más alto del país, tienen su básico de convenio de $950.000 y hasta $1.000.000. por ejemplo: bancarios, seguros, pasteleros, aceiteros y trabajadores de carga y descarga entre otros. Pero son gremios que encuadran un número reducido de dependientes.
Entre los gremios que mencione se llega, a lo sumo, a un millón de trabajadores, mientras que hay unos 6 millones de trabajadores privados formales en el país. El sindicato madre por su envergadura, que es el de comercio, arropa más de 1,5 millones de trabajadores. Gastronómicos, en segundo lugar, se lleva los peores básicos de convenio, que no llegan a los $600.000.
Lo cierto es que en Argentina no tener trabajo o tener trabajo en negro, de cualquier manera, se es pobre. Ahora, la lógica y la razón apuntan también a que, si una persona consigue un trabajo formal, eso no garantiza que salga de la pobreza, en un contexto de salarios deprimidos en muchas actividades. Esta ecuación no pasa en Argentina porque aun con empleo en blanco, en muchos casos, igualmente seguís siendo pobre.
Es un razonamiento de locos, pero es una realidad que nadie quiere ver. Subir los niveles de empleo privado, en algún sentido es subir los índices de pobreza, que hoy se ubica en el orden del 47,1% de la población según los últimos datos oficiales, es decir, casi la mitad de la población argentina.
Solución: simple y clara
Actualización del derecho del trabajo, el mercado laboral y estar a la vanguardia de lo que demanda el mundo, una reforma que lleve el mercado de trabajo argentino a la cuarta revolución industrial, la era tecnológica.
Subir los niveles de empleo privado, en algún sentido es subir los índices de pobreza, que hoy se ubica en el orden del 47,1% de la población según los últimos datos oficiales, es decir, casi la mitad de la población argentina.
Pero dejemos algo en claro, que nadie dice: una reforma laboral no hará que el empleo crezca, para nada, una reforma laboral hará que las relaciones laborales se modernicen y el trabajo adopte formas que hagan que la litigiosidad y el vínculo contractual sea más productivo y no tan conflictivo.
Pero para que en nuestro país crezca el empleo y éste no sea un índice que aumente la pobreza, se requiera que se lleve a cabo una reforma tributaria quitando el pesado pie de la cabeza de los únicos que generan empleo en argentina: Los empleadores (pymes, monotributistas y autónomos).
* Juan Pablo Chiesa es abogado especializado en Empleo y Políticas Públicas, escritor, docente y presidente de Aptitud Renovadora.
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