Análisis sectorial

Turismo: balance de un difícil comienzo de temporada y expectativas por lo que vendrá

Los aumentos de precios y la devaluación pegaron fuerte a uno de los sectores más dinámicos de la economía de Mendoza en los últimos años. Qué pasó en enero y qué se espera hacia adelante.

Diana Chiani
Diana Chiani sábado, 10 de febrero de 2024 · 07:00 hs
Turismo: balance de un difícil comienzo de temporada y expectativas por lo que vendrá
Las bodegas traccionan, pero han diversificado ofertas para mejorar la competencia. Foto: Gobierno de Mendoza

Con enero finalizado y los deseos de un repunte de cara a la Fiesta de la Vendimia y a febrero que suele moverse más, el turismo local tuvo una peor temporada en comparación con la vivida en 2023. Además de la crisis interna y de la devaluación que afecta las visitas externas, hay otras variables en danza que preocupan a los referentes del sector. Más allá del optimismo al que muchos apuestan, la mayoría ve menos turistas en las calles, con un marcado descenso de chilenos que compran y brasileños más moderados en sus salidas a bodegas.

El sector del turismo fue uno de los más dinámicos desde la salida de la pandemia junto con la gastronomía. Con una importante alza en los servicios de gastronomía y enoturismo en bodegas, el 2023 se coronó con la inclusión en la Guía Michelin y tres restaurantes distinguidos. La semana pasada, el Emetur emitió un comunicado con los siguientes datos correspondientes a enero: la ocupación hotelera alcanzó el 64% en la segunda quincena, la estadía general sigue en 5 días y el gasto promedio se ubicó en los $36.000 para turistas nacionales y U$S120 para los extranjeros.

En la proporción fueron 80% nacionales (principalmente Buenos Aires) y 20% internacionales. Desde el Ente provincial de Turismo también aseguraron que la ocupación de enero en los últimos 2 años se ha mantenido en un 60% a 70%. Sin embargo, la vivencia de muchos operadores turísticos es diferente. Desde agencias de viaje hasta hoteles y posadas destacaron que enero ha estado muy por debajo del año pasado y que se ha notado una retracción incluso en los que llegan a vacacionar. Santiago Alsina, referente del sector y gerente del hotel Diplomatic, ubicado en el centro de Mendoza expresó que la ocupación promedio en los hoteles ha estado, en enero, por debajo del año pasado. 

En coincidencia, Diego Stortini, al frente de un hotel boutique en el Valle de Uco, contó que la temporada ha sido mala y que –en su caso- al tener la posibilidad de resignar rentabilidades, ha podido ser un poco más competitivo. Stortini, quien también es vicepresidente de la Federación Económica de Mendoza (FEM), agregó que el turismo ha estado en una situación difícil este inicio de temporada. “En 2022 y 2023 el PreViaje traccionó mucho para el turismo nacional, hoy eso no está y se nota”, subrayó Stortini.

Con el fin de equilibrar este faltante, el programa Sale Mendoza ofrece descuentos de 30% para diversas actividades hasta el 29 de febrero de 2024. Es una promoción para argentinos y residentes y apunta a sostener al alicaído sector. Los resultados del programa se conocerán más adelante.

La mayor parte de turistas en Mendoza son argentinos

Como problemática paralela y asociada a la fuerte crisis que se vive, todos los sectores relacionados con el turismo hoy sufren el incremento de la informalidad. El juego es doble porque por un lado, los turistas (en especial los nacionales) buscan abaratar costos en medio de precios que muchas veces sorprenden. Por el otro, cada vez más prestadores no pueden pagar los controles o aparecen particulares con necesidad de mejorar sus ingresos. Aunque siempre ha existido y en un temporada con menos turistas, los prestadores formales también pierden en medio de la competencia desleal en todos los rubros de la cadena: agencias, transporte, alojamiento, gastronomía.

Qué pasa con los precios  

Si bien en enero y febrero quedaba un remanente de turistas internacionales que habían planificado su viaje con antelación, lo cierto es que todos ellos sufrieron aumentos en dólares en sus servicios luego de la brutal devaluación de diciembre. Si bien la mayoría comprendió la situación, lo cierto es que implicó una retracción en los servicios que solían consumir. Lourdes, al frente de una agencia de viajes -que prefirió no dar su apellido, explicó que en enero trabajaron al 50% que el mismo mes del 2023.

“El año pasado, a diferencia de 2022 que fue muy fluctuante, realizamos una actividad estable durante toda la temporada”, explicó y agregó que el 60% de turistas nacionales que tuvieron el año pasado se redujo a 5%. Del mismo modo, tantos para locales como para extranjeros, si antes hacían dos o tres excursiones, ahora eligen solo una. Para febrero y hasta el momento, solo tendrán movimiento intenso en el feriado de carnaval. Incluso para Vendimia las consultas son casi nulas en comparación con el año pasado.

Los turistas eligen opciones gasoleras y también moderan gastos.

“Lo peor es que nos empezamos a convertir en un destino caro para los turistas extranjeros de los países vecinos que son los que más vienen”, expresó la responsable de la Agencia. En coincidencia, Stortini observó que sin la conveniencia cambiara, ahora Mendoza compite en el mismo nivel con los grandes destinos turísticos del mundo. Es decir que se manejan valores similares en alojamiento y excursiones que en algunos países de Europa, por ejemplo.

En este contexto, Alsina destacó que Mendoza es un destino excelente con mucha variedad de productos y servicios turísticos. También expresó que existe diversidad de precios para todos los consumidores y que esto nos permite competir en bajos importes con todo el interior de Argentina y en el segmento alta gama con los principales destino de América Latina. “Esto es por las propuestas enogastronómicas y hoteleras que hay en Mendoza”, destacó Alsina.

Aunque en este punto hay coincidencia y la inclusión de la provincia en la Guía Michelin ha sido un gran impulso de promoción de la provincia, la demanda se ha retraído un poco en el segmento de alta gama o de turismo internacional. Así los brasileños disminuyen la cantidad de sitios que visitan y desde las mismas bodegas han salido a competir con propuestas más económicas. Picnics, días de campo y opciones más livianas y económicas son las maneras que encontraron en el sector para mantener el flujo de visitantes. “El año pasado había que reservar con un mes y medio de anticipación en las bodegas y hoy eso no pasa”, dijo la empresaria para ejemplificar la situación.

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