Un ex FMI explica posibles escenarios de inflación para el segundo semestre del año y para el 2025
¿Cuáles son los posibles escenarios para el segundo semestre de 2024 y para 2025? La promesa de campaña de Javier Milei de “dolarizar” la moneda argentina ha quedado en suspenso. ¿Pero es todavía posible la dolarización? Estos interrogantes, intentó responder el exdirector del Fondo Monetario Internacional (FMI), Alejandro Werner, que hoy se desempeña en el Georgetown Americas Institute. Lo hizo tras analizar los primeros pasos del gobierno de Milei en un trabajo para el Peterson Institute for International Economics.
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Werner advierte que la terapia de shock de Milei enfrenta una batalla cuesta arriba en el país y considera que pronto será necesario presentar una segunda fase de la estrategia de estabilización. Explica que tras el ajuste inicial la inflación debería comenzar a caer hacia fines del primer trimestre de 2024, y las autoridades harían bien en anunciar la segunda etapa del esfuerzo de estabilización.
“El objetivo de esta segunda etapa sería ayudar al proceso de estabilización de la inflación, anclado en el esfuerzo fiscal y un ritmo de arrastre preanunciado del tipo de cambio, logrando una desinflación más rápida, con un menor ratio de sacrificio”, señala.
Pero plantea dos cuestiones relevantes, si será necesario un nuevo salto en el tipo de cambio y en los precios regulados antes de pasar a lo que debería ser una inflación más sostenible y realista, y cuándo el Banco Central debería unificar el tipo de cambio y liberar completamente la balanza de pagos.
“En mi opinión, unificar el tipo de cambio y liberalizar la balanza de pagos debería esperar hasta que la inflación esté por debajo del 10 (anual) y Argentina tenga un mayor nivel de reservas internacionales”, dice Werner. Considera que el mejor instrumento de política monetaria que Argentina puede utilizar, una vez que esté en marcha esta segunda etapa del programa de estabilización, será el ritmo de avance lento del tipo de cambio oficial, que, junto con los movimientos anunciados de los precios del sector público, será el ancla para construir sus políticas de ingresos a fin de coordinar los ajustes de precios y salarios del sector privado.
Tres escenarios
Entonces, al plantear cuáles son los posibles escenarios para el segundo semestre de 2024 y 2025 y si es todavía posible la dolarización, esgrime tres escenarios posibles. Veamos.
En el llamado “Escenario Ricitos de Oro”, la inflación cae bruscamente en el segundo trimestre de 2024 y regresa a niveles moderados (entre 15 y 30%) para fines de 2024 o la primera mitad de 2025. En este caso, la estrategia de estabilización continúa con el objetivo de alcanzar niveles de un solo dígito en 2026 respaldados por una apreciación de la moneda y un proceso de re-monetización relativamente fuerte.
En el “Escenario intermedio”, el programa a gran escala logra corregir los precios relativos, generando un territorio de crecimiento económico positivo, pero con la inflación aún terminando el año en niveles muy altos. Este escenario apunta a un largo proceso de estabilización que puede llevar más de cuatro años, como ha documentado el FMI para Chile, Colombia y México.

El tercer escenario de “Colapso e hiperinflación”, es si el ajuste fiscal da paso al malestar social, o la inflación no baja (y no se logra el ajuste de los precios relativos), se producirán rondas sucesivas de ajustes de tipos de cambio y precios que conducirán a niveles de inflación aún más altos, un colapso de la demanda de dinero y menores ingresos fiscales. En este escenario, la inflación se desplazará hacia niveles de hiperinflación.
¿Cómo ve cada escenario Werner, en términos de probabilidad? En el caso que el primer escenario se materializa, lo que tiene baja probabilidad, considera que tendrá mucho sentido para Milei seguir el camino recorrido por las grandes economías latinoamericanas que han logrado una inflación baja y un régimen cambiario flexible al converger a un régimen de metas de inflación. Sin embargo, para Werner, lo más probable es que Argentina termine en el escenario 2 o 3.
El futuro del programa
En el segundo escenario, Werner sostiene que la dolarización será una propuesta muy tentadora (frente a una desinflación prolongada bajo un marco de metas de inflación suaves), especialmente si una buena cosecha le da al banco central la capacidad de reconstruir sus reservas internacionales y la alta inflación liquida los pasivos del gobierno y del banco central.
Explica que el objetivo sería que el gobierno de Milei dolarizara y alcanzara una inflación de un solo dígito muy rápidamente. También tendría mucho sentido político para Milei, ya que el país tendrá elecciones de mitad de período en octubre de 2025. Pero si la economía entra en hiperinflación, el tercer escenario, el resultado más probable sería la dolarización.
Con relación a la negociación con el FMI, Werner destaca que el paquete Milei (reformas, ajuste, alineación con el G7) hace muy probable que el programa firmado en 2022, se reavive rápidamente, incluso podría aumentar el apoyo financiero para evitar los pagos netos positivos que Argentina debe hacer al FMI. “Este ajuste podría incluso proporcionar algunos desembolsos netos positivos de recursos al país en 2024, y también podrían ocurrir pequeños ajustes al alza en los programas de préstamos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial”, pronostica.
Sin embargo, es realista y reconoce dado el exiguo capital político de Milei, que la vieja clase política estará esperando entre bastidores para asestar un golpe mortal a este audaz intento de estabilización, reforma y modernización.

