Nuevo Gobierno

Un mes de Javier Milei: los cinco números preocupantes de la economía y cómo impactan en el bolsillo

Las medidas tomadas por Economía generaron consecuencias con fuerte impacto social. La devaluación y la aceleración inflacionaria con su recorte del poder adquisitivo son puntos críticos.

Sergio Lanzafame
Sergio Lanzafame miércoles, 10 de enero de 2024 · 09:00 hs
Un mes de Javier Milei: los cinco números preocupantes de la economía y cómo impactan en el bolsillo
Luis Caputo. Foto: NA

La economía en este primer mes de Gobierno de Javier Milei muestra números preocupantes, anticipados por el mismo presidente en su mensaje de asunción, pero no por ello menos impactantes. Hay muchos otras variables que deberá atender la economía libertaria en el futuro, pero en estos 30 días cinco temas dominaron la agenda y amenazan ya con un desgaste prematuro del Gobierno.

Devaluación

El primero de ellos fue el de la devaluación de la moneda con el consiguiente incremento del precio del dólar oficial, que pasó de $350 a $800, lo que implicó una suba del 118% y la inmediata reacción de los precios.

En las primeras semanas, un mercado cambiario poco activo en el mercado informal achicó la brecha hasta casi el 10%, pero en las últimas jornadas se registraron fuertes aumentos en el dólar blue y en los dólares financieros MEP y CCL, con números que superan los $1.100 por unidad y se acercan a los $1.200, lo que implica una brecha del 50%.

Los precios se dispararon en diciembre. Rodrigo D'Angelo / MDZ

La perspectiva de una nueva aceleración de la inflación y de una nueva devaluación que recomponga brecha en unos meses, más la baja de la tasa de interés bancaria, provocaron que los inversores renueven sus esperanzas en el dólar para protegerse.

Inflación

Ese es el número que todo el país espera para esta semana. Se prevé una inflación con un número menor al 30%, aunque el índice de precios de la Ciudad de Buenos Aires (IPCBA) marcó que en diciembre el costo de vida se disparó un 21,1%.

En la última entrevista radial, el mismo Milei dijo que de constatarse una inflación en torno al 30% para el mes de diciembre sería "un numerazo" ya que a principios de diciembre la inercia inflacionaria era del 45%, según sus propias palabras.

Las principales consultoras prevé números algo por arriba del IPCBA. Equilibra vaticina un 26%, Invecq un 22% y Fundación Libertad y Progreso proyecta un 29%.

Más allá de ello, lo cierto es que toda la inflación del mes cabría imputársela al actual presidente, debido a que el mercado anticipó subas de precios desde el mismo momento en que se produjo la elección presidencial.

Milei delineó su programa económico en su discurso inaugural. EFE

Se registraron aumentos en todos los rubros, aunque hubo remarcaciones considerables principalmente en alimentos, con valores que en algunos casos llegaron hasta el 200% de subas, como el arroz. La carne fue protagonista con subas del 50%, aunque registró bajas ya en enero por el derrumbe del consumo. En el caso de la ciudad, el índice de alimentos marcó un 30.4% de aumento promedio. Lo mismo sucedió con el rubro transporte, que también subió un 30,4% por la incidencia del aumento en el precio de combustibles que llegó al 60%.

Las subas en los precios de los servicios públicos, como luz, gas y transporte, impactarán de lleno en el mes de enero. Se espera que el arrastre del mes de enero vuelva a generar un número inflacionario superior al 20%.

Dólares

El tercer dato numérico a mirar con detenimiento es el de ingreso de dólares al país vía exportaciones para pagar deuda y viabilizar importaciones.

En esta cuenta lo que todos miran es el nivel de reservas del Banco Central. En el último año pasó de más de US$46.000 millones en enero de 2023 a US$21.000 millones para el día de la asunción de Milei. Desde esa fecha, hasta hoy se recuperaron algo más de US$2.000 millones. 

No obstante, esa medición cuenta el nivel de reservas totales que suma el dinero de los encajes, activos que no le pertenecen al Estado. En realidad, el nivel de reservas reales tienen un saldo negativo de alrededor de US$7.000 millones, lo que implica que no hay dólares disponibles para afrontar gasto alguno.

Tanto importadores, como los acreedores externos -incluido el FMI- esperan una recomposición de las reservas líquidas del Estado para poder acceder a ellas. Y eso sólo se producirá vía exportaciones, nuevos créditos -en un país sin acceso a los mercados- y posiblemente vía privatizaciones de activos públicos.

Este año, el Estado deberá afrontar vencimientos en dólares por casi US$17.000 millones en 2024, de los cuales debe abonarle sólo al FMI US$7.285 millones,

Además, deberá enfrentar una creciente demanda de divisas por parte de los importadores que recibieron la buena noticia de la quita de restricciones para operar, aunque aún el grifo para acceder a los dólares oficiales a precio mayorista sigue cerrado.

El gobierno espera, en tanto, que las exportaciones aporten cerca de US$89.000 millones -según datos del último informe Banco Central- producto del aporte del agro, la ganadería, la minería y los hidrocarburos principalmente, mientras que por importaciones esperaba US$67.000 millones, lo que daría un saldo positivo de US$22.000 millones, aunque el cambio de orientación económica puede variar ese pronóstico.

Salarios

Fueron el talón de Aquiles del Gobierno de Alberto Fernández y, más allá de la advertencia de campaña que el propio Milei advirtió sobre las dificultades que la economía tendría en la primera etapa de su Gobierno, puede convertirse en una de las claves del posible deterioro de su imagen, aún si logra vencer a la inflación.

Durante el Gobierno anterior, según datos del CESO (Centro de Estudios Scalabrini Ortiz), los salarios perdieron en los primeros once meses de 2023 un 20% de su poder adquisitivo. Pero, tras la devaluación de diciembre y la estampida de precios, estiman que la caída adicional en ese último mes de 2023 será de otro 10%. Esto implica un deterioro de un tercio del salario en todo 2023.

La perspectiva, por otro lado, en un escenario de estanflación preanunciado por el mismo Milei, es de profundización del retraso salarial para la mayor parte de la masa laboral. 

La reducción del plantel de trabajadores estatales, el freno a la obra pública y la apertura de las importaciones amenazan con un escenario del mercado laboral con una oferta de trabajadores en aumento, por lo que nadie espera que los salarios le ganen a la inflación, salvo en sectores puntuales de la economía. Habrá que ver como actúan al respecto las distintas negociaciones paritarias.

Gasto público y déficit fiscal

El día de su asunción, Javier Milei, anunció la reducción del déficit fiscal a cero con un ajuste del 5% del PBI, lo que implica una fuerte baja del gasto público, más un refuerzo en los ingresos vía aumento de impuestos. Este es el número que obsesiona al presidente y el que ordena por ahora todos los vectores de la economía. 

Depende, por supuesto, del apoyo que obtenga en el Congreso con el aumento de impuestos, fundamentalmente de Ganancias y Retenciones a las exportaciones, algo que aún no está claro que consiga.

Sin embargo, en lo que refiere a la reducción del gasto del Estado, quedan pocas dudas de que es un objetivo que puede cumplir. El problema, no obstante, es cuales serán las consecuencias. 

Por lo pronto ya anunció una parálisis de la obra pública, ceses de contratos en las plantillas del Estado, reducción del aparato burocrático con cierre de ministerios y secretarías y un congelamiento de partidas destinadas a la administración, y a sectores como el de la salud y educación. Esos anuncios hacen que los conflictos con los sindicatos estatales y con los gobiernos provinciales no sean una novedad.

Lo que resta saber es si lograr el ansiado déficit cero podrá funcionar al fin como punto de partida para el saneamiento de las cuentas públicas y el crecimiento económico, sin que ello implique un aumento descontrolado de la conflictividad social que les impida avanzar.

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