Llega al Congreso la eliminación de Ganancias: a quiénes beneficia
El ministro de Economía y candidato presidencial de Unión por la Patria, Sergio Massa, enviará al Congreso un proyecto de ley para eliminar el Impuesto a las Ganancias para la cuarta categoría, que impone los salarios de los trabajadores. Y para definir la letra chica, e incluso el cuándo sucederá, sostuvo el viernes en una reunión con su gabinete económico.
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Este tributo afecta actualmente a algo más de unos 700.000 mil trabajadores, según datos del Ministerio de Economía, que pagan entre el 5% y 35% de los ingresos que perciben.
Actualmente, la base imponible llega a los $700.875 brutos para los sueldos del mes de agosto de 2023. Este monto fue modificándose con el tiempo sin acompañar necesariamente el índice de recomposición salarial de las personas afectadas.
La propuesta del Gobierno es llevar el piso de Ganancias a $1 millón mensuales, y aumentarlo a su vez, a $2 millones a partir de enero de 2024, lo que supone dejar una exigencia alta para la próxima administración, que asumirá el 10 de diciembre. De todas maneras, habrá que ver qué pasa en el Congreso, si finalmente se elimina el gravamen para la cuarta categoría o sólo se ajustan las escalas.
Es muy difícil que en medio de una campaña electoral la oposición no acompañe una medida que beneficiará a mucha gente, pero a la vez está el costo fiscal que tendrá la medida. Es muy difícil saber realmente cuál es el impacto en las arcas públicas, dado que ni la AFIP ni el Ministerio de Economía publican el monto que se recauda por la cuarta categoría. Sólo hay un dato general de Impuesto a las Ganancias cuando se difunde la recaudación mensual.
Provisorio - permanente
El Impuesto a las Ganancias en la Argentina rige desde 1932, pero con la crisis económica en 1999, durante el gobierno de Fernando De la Rúa y estando José Luis Machinea en el Ministerio de Economía, se bajó de una manera importante el piso imponible para la denominada cuarta categoría, que gravaba las remuneraciones salariales.
Hasta ese momento, esta categoría, sólo afectaba a salarios de niveles gerenciales, pero desde ese momento comenzaron a pagarlo asalariados de ingresos medios y hasta bajos en alguna ocasión.
La norma, como sucedió con otros impuestos, se tomó de manera provisional desde el principio, para paliar la crisis, pero finalmente nunca se eliminó. Lo que se fue modificando, en cambio, fue el promedio del ingreso salarial de los trabajadores alcanzados y el mínimo no imponible, es decir, el piso a partir del cual se debía tributar.
Fue durante el final del gobierno de Cristina Kirchner, que la situación se tornó tensa cuando la cantidad de trabajadores afectados llegaron a 1,2 millones de personas. Docentes, bancarios, camioneros, aceiteros, petroleros y distintos gremios industriales, entre otros, pagaban el impuesto, lo que generó innumerables protestas, e incluso actuó como factor del triunfo de Mauricio Macri en las elecciones presidenciales, quien había prometido eliminarlo.
Lejos de eso, durante el período 2015 - 2019 la cantidad de trabajadores que pasaron a pagar el impuesto creció a 2,14 millones de personas. Eso a pesar de la reducción relativa de los salarios en general.
En el gobierno de Alberto Fernández, la caída de salarios de los últimos años, combinada con un aumento del mínimo no imponible, llevó la cifra al actual número de 700.000 a la que se llegó tras la última actualización realizada en mayo de 2023, aunque desde ese momento hasta la actualidad es probable que haya vuelto a aumentar por la permanente actualización de las paritarias que se realizó en los últimos meses por la aceleración de la inflación.
Respecto del costo fiscal, en el presupuesto 2023 estaba previsto que la recaudación por el impuesto a las Ganancias (las cuatro categorías) llegara a $2,85 billones, pero ya para el mes de agosto llevaban ya recaudados 4,6 billones. Habrá que ver la letra chica del proyecto de ley para saber exactamente cuánto dinero se perderá de recaudación.
Es importante señalar, que esta medida se tomará en conjunto con otra cantidad de acciones que amplían el gasto público o reducen la recaudación luego de haber firmado el gobierno argentino un acuerdo con el FMI en el que se establece la reducción del déficit fiscal primario del Estado hasta el 1,9% del PBI.

Cómo le irá al proyecto en el Congreso
El anuncio divide las aguas en el Congreso hacia adentro de los distintos bloques de la oposición. A pesar de que Juntos por el Cambio pidió públicamente que la modificación se hiciera de inmediato, hacia dentro de la coalición opositora no hay definiciones sobre si apoyar al oficialismo con esta propuesta o encontrar la vuelta para mantener el rechazo a todas las propuestas del oficialismo.
El proyecto ingresaría primero por la Cámara de Diputados, ya que se trata de una alteración impositiva y le tocará tratarlo al presidente de la comisión Presupuesto y Hacienda, Carlos Heller, quien tiene previsto acordar una agenda con las autoridades de bloque. Es posible que haya una serie de reuniones informativas para analizar el impacto fiscal que tendría la medida.
Unión por la Patria tiene una mayoría propia en la comisión, lo que le permitirá imponer el ritmo de trabajo. Es decir, que cuando lo decidan, pueden poner un dictamen en consideración y si están presentes todos los oficialistas consiguen la mayoría de firmas. Igualmente, el oficialismo intentará por lo menos seducir a los dos diputados de los bloques provinciales que integran la comisión, Ignacio García Aresca (Córdoba Federal) y Carlos Fernández (Frente de la Concordia de Misiones), para darle un mayor respaldo político.
El bloque tiene, además, la primera minoría en ambas cámaras y para aprobar esta ley en el recinto va a necesitar el apoyo de por lo menos 12 diputados extra, ya que tiene 118 propios, pero la presidenta del cuerpo, Cecilia Moreau, no vota, salvo que tenga que desempatar.
La posición de Juntos por el Cambio
“¿Por qué no lo hace ahora, ministro?”, se preguntó en la red social la candidata a presidenta de Juntos por el Cambio, Patricia Bullrich. Finalmente, el ministro decidió avanzar durante esta gestión con la medida y dejó a Bullrich en un apriete con este tema. Con esto, el oficialismo busca acorralar a la candidata y que acompañe esta medida electoral.
En Juntos por el Cambio sostienen en público y en privado que ellos están a favor de bajar impuestos y de no crear nuevos. “El tema es que también tenemos un grupo de fiscalistas que nos dicen todo el tiempo, ojo que si dejás de recaudar aumenta el déficit”, deslizó una fuente parlamentaria a MDZ. En ese contexto, la oposición deberá sentar una postura unificada a nivel nacional para resolver una postura en conjunto frente a este tema.

