Opinión

Derribando mitos: ¿más tecnología implica mayor deshumanización?

La tecnología en los recursos humanos hoy en día tiene un impacto en la manera de contratar empleados, almacenar archivos y analizar el rendimiento del empleado de manera más eficiente. Liliana Moya, directora de Change Management de Whalecom, deja un opinión en MDZ.

Liliana Moya sábado, 26 de agosto de 2023 · 07:00 hs
Derribando mitos: ¿más tecnología implica mayor deshumanización?
La incorporación de tecnología no solo está vinculada a la eficiencia operacional o a la optimización de costos, sino que cumple efectivamente un rol en acercar a las personas. Foto: MDZ

Existe en las áreas de recursos humanos el mindset de estar muy cerca de las personas, lo cual es lógico ya que el objetivo es generar condiciones para que las organizaciones pongan foco en el recurso humano que, en definitiva, es el principal asset que tiene una empresa.

Sin embargo, en muchas ocasiones subyace junto a eso un preconcepto por el cual se percibe a la tecnología como algo deshumanizado y frío, que genera una distancia con las personas. Emergen de este modo nociones de trabajadores convertidos en autómatas, o bien de robots que desplazan a los humanos, imágenes más compatibles con algunas series de la década del 70 que con la realidad que efectivamente hoy vivimos.

En todos los ámbitos y actividades, la tecnología es al fin y al cabo una herramienta desarrollada por humanos y que responde a necesidades humanas. Sucede en el campo de la salud, de la educación, de la ciencia y tantos otros. Por supuesto, es legítimo y hasta necesario que surjan planteos éticos propios de cada especialidad. Un ejemplo muy claro es el de la medicina, donde temas como los trasplantes de órganos y hasta la eventual posibilidad de lograr la clonación son objeto de permanente debate. Sin dudas, el para qué, el propósito, es una cuestión fundamental si de tecnología se trata.

¿Cómo se refleja todo esto en las empresas?

Cuando en recursos humanos hablamos de automatización de procesos no es porque veamos a los colaboradores como autómatas ni porque se promueva una distancia como para que un proceso pase a estar escondido de las personas. Por el contrario, automatizamos los procesos para poder estar más cerca de esas personas, para conocerlas e interpretarlas mejor a través de la información que ellas mismas provean, ahora a través de plataformas que hacen mucho más sencilla esa interacción. Es decir, que puedan estar más presentes e influir en las decisiones sobre su propio desarrollo.

Cuando en recursos humanos se habla de automatización de procesos no es que se vea a los colaboradores como autómatas.

Así, la incorporación de tecnología no solo está vinculada a la eficiencia operacional o a la optimización de costos, sino que cumple efectivamente un rol en acercar a las personas y en facilitar la posibilidad de anticiparse y dar una respuesta satisfactoria a sus inquietudes o necesidades. Uno de los tópicos más transitados en la actualidad es el de machine learning y el procesamiento de la inteligencia artificial. Esta tecnología en particular también puede servir para incrementar la cercanía al talento humano. Sucede, por caso, en los procesos de selección. Allí puede ser útil para visualizar nuestros propios sesgos, de los cuales no somos conscientes.

Por ejemplo, ¿qué ocurre si nosotros sistemáticamente evitamos elegir postulantes de determinada condición socioeconómica, o que vivan en determinada zona o barrio? ¿O si, por el contrario, nos inclinamos de manera repetida por candidatos que estudiaron en determinada universidad? La máquina pone en evidencia estos sesgos, que dan cuenta de por qué hay opciones que no estamos tomando y, en este ejemplo de la selección de talento, por qué tal vez estamos desaprovechando oportunidades. Lo mismo ocurre en otros procesos.

Otro ejemplo muy presente en la actualidad es lo que sucede con el trabajo remoto. La necesidad de adoptar esa modalidad no solo puso en jaque nuestras capacidades vinculadas al manejo de plataformas virtuales, sino que los equipos tuvieron que interactuar y trabajar colaborativamente de forma más eficiente. Por ello, todas las tecnologías vinculadas a las plataformas colaborativas tuvieron un crecimiento sin precedentes. Una vez más, la tecnología fue un medio para estar más cerca y trabajar mejor.

En definitiva, la tecnología juega un papel fundamental a la hora de repensar hasta nuestros propios comportamientos, explorando en algo tan humano como los sesgos, al tiempo que se convierte en una herramienta clave para favorecer el funcionamiento de los equipos, entre otros aspectos clave. Queda claro entonces que, lejos de deshumanizar o alejarnos de las personas, la tecnología puede y debe ser un soporte central para la transformación cultural de las organizaciones.

Liliana Moya.

* Liliana Moya, directora de Change Management de Whalecom.

 

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