Cubiertas: con el mercado normalizado, ¿convienen chinas o nacionales?
Atrás quedaron los problemas de hace poco más de un año cuando, por medidas de fuerza de los trabajadores de las fábricas, parecía casi imposible conseguir una cubierta. Las dificultades actuales tienen que ver más con la posibilidad de acceder al recambio que con los faltantes.

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Es que después de la escalada de entonces, los precios se han acomodado al ritmo de la inflación e, incluso, vienen a un ritmo levemente menor. Esto con relación al mercado básico de los rodados 14, 15 y 16. Algo que no sucede con las ruedas de alta gama, nicho en el que sí hay dificultades de acceso concretas, lo que favorece mercados ilegales, robos y autorrobos.

En ese dilema en el que entran en juego la posibilidad de cuotas, descuentos por pago al contado o simplemente resignarse a disminuir la velocidad ante la imposibilidad de acceso a una cubierta nueva, aparece otro. Es el que tiene que ver con la disyuntiva de adquirir las cubiertas chinas o las nacionales. En general, las diferencias son de unos $10.000, tanto hacia arriba como hacia abajo, lo que depende de las marcas, así como del lugar donde se adquieran.
Es que, por caso, hay negocios que son representantes o importadores directos de algunas marcas chinas y, por supuesto, las venden más baratas que en otros donde les compran a dichos comercios. Por este motivo, la principal recomendación es consultar en dos o tres comercios antes de tomar la decisión, debido a que, en líneas generales, la recomendación es comprar de a dos cubiertas con la inversión que ello implica.
¿Lo barato sale caro?
Daniel Franceschini, gerente de Mantello Neumáticos, representante de Bridgestone y Firestone, explicó que el mercado nacional está prácticamente normalizado con relación a las cubiertas de uso masivo. Es que en la alta gama sí hay faltantes, debido a que no ingresa prácticamente ningún neumático para autos de marcas premium como Mercedes Benz o BMW.
Aunque hay variables y descuentos con relación a los modos de pago, en un recorrido virtual por diversos negocios de neumáticos, los precios de una cubierta tipo, para un auto Fiat Uno o similar cuesta unos $75.000 marca Bridgestone y similares. De ahí, se pueden conseguir unas chinas marca Triangle a un precio similar y las Face -chinas también- a $65.000. A veces, la diferencia entre las nacionales y las chinas es de hasta $20.000 cada una.
Aunque a nivel seguridad las cubiertas chinas son buenas, debido a que existen estándares internacionales que hoy casi todos los productos cumplen, pese a la diferencia de precio hay que tener en cuenta que las que vienen del país asiático por el momento tienen una duración estimada aproximada de unos 20.000 km menos que las locales.
En este sentido, Franceschini explicó que en camiones está comprobado que una marca nacional permite cambiar el disco entre dos y tres veces. Con una marca china esto apenas es posible una vez y con las cubiertas de los autos el paralelismo es similar, ya que las nacionales pueden durar hasta 25 km más que las chinas.
Mercado paralelo
El mercado de las cubiertas está relativamente normalizado en lo que respecta a marcas nacionales y productos de gama media. Sin embargo, la alta gama no corre con la misma suerte, ya que aquí sí hay faltantes y no sólo es más barato, sino que no queda otra que salir del país para conseguir neumáticos para vehículos de gama alta.

Por falta de dólares o cupos de importación las terminales, que en su mayoría exportan, no traen cubiertas de este tipo, por lo que hay faltantes en esa línea. Aunque el resto del mercado se ha normalizado, lo cierto es que no es barato cambiar una cubierta y, cuando llega el momento, la recomendación es hacerlo de a dos. Por este motivo, hay que pensar en un desembolso aproximado de $150.000.
En un contexto de pérdida de poder adquisitivo, son cada vez más personas que se quedan afuera de esta posibilidad, ya que a duras penas cubren los gastos de fin de mes. Esta situación favorece el mercado ilegal con dos variantes. Por un lado, la venta de cubiertas que se traen de contrabando o se compran en negro. Son más baratas, pero no tienen las garantías correspondientes.
Por el otro, esta situación se ve en el incremento de robos de cubiertas, así como de intentos de autorrobo a costa de los seguros. Situación que ha puesto en alerta a las aseguradoras que, cada vez más, buscan corroborar los hechos con las consiguientes demoras que ello implica.
