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Funcionarios de Economía viajan esta noche a EE.UU. para negociar con el FMI

Finalmente, tras varias semanas de especulación en torno a un viaje a Washington para avanzar en un nuevo acuerdo con el FMI, este lunes por la noche embarcará parte del equipo económico, lo que permitirá despejar el escenario financiero y calmar, eventualmente, la ansiedad en el mercado cambiario.
Las principales espadas del equipo económico, comandado por Sergio Massa, viajan a Washington para intentar cerrar el entendimiento y traer dólares. Foto: Télam
Las principales espadas del equipo económico, comandado por Sergio Massa, viajan a Washington para intentar cerrar el entendimiento y traer dólares. Foto: Télam

Confirmado, esta noche volarán a los Estados Unidos el viceministro de Economía, Gabriel Rubinstein, el jefe de asesores del Palacio de Hacienda, Leonardo Madcur, el secretario de Hacienda, Raúl Rigo y el vicepresidente del Banco Central, Lisandro Cleri.

Negociarán desde mañana frente a frente al director gerente para el Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional (FMI) Rodrigo Valdes y el encargado para el caso argentino Luis Cubeddu, un acuerdo de corto plazo para que el país no caiga en una crisis financiera, económica y cambiaria, con el compromiso de negociar un acuerdo que reemplace al hoy suspendido programa de Facilidades Extendidas firmado en marzo del año pasado.

La intención es dejar pasar los incumplimientos en los que el país cayó en el primer semestre del año, se los relacionará con la crisis generada por la sequía, y se mirará al mediano plazo. Esto es, se impondrán metas anuales para todo el 2023, las que se fiscalizarán cuando termine el ejercicio, entre enero y febrero del próximo año, cuando, obviamente, esté en la Casa Rosada una nueva gestión que reemplace a Alberto Fernández.

Mientras tanto, el FMI le giraría al país lo ya pagado por el equipo económico en la última semana de junio (unos U$S 2.400 millones) y los U$S 2.600 millones que se deberían liquidar el 31 de marzo. Luego de las elecciones PASO, Argentina y el FMI volverían a negociar si desde Washington se envían unos U$S 2.600 millones correspondientes a la liquidación de septiembre de 2023, pero descartando que el giro se concretará. Luego, para el pago de diciembre, habrá que renegociar en enero o febrero 2024. 

Con este esquema Argentina lograría que el país no caiga en incumplimientos con el organismo y evitará ir a las elecciones en situación de irregularidad con el organismo y votar también enemistado con los mercados. Al menos en las PASO. Por el lado del Fondo Monetario, continuará en paz con su principal deudor, y no tendrá en su haber una crisis financiera y cambiaria con un país que, además, está en plena etapa electoral. En el caso particular de Rodrigo Valdes, el chileno evitará comenzar una gestión que tuvo su punto de partida el pasado primero de mayo con una crisis en sus espaldas.

No es poco lo que conseguiría Sergio Massa. Un acuerdo de este tipo alejaría las sombras de una crisis financiera y cambiaria, por lo menos en lo inmediato, y le permitiría al funcionario- candidato llegar a las elecciones PASO del 13 de agosto en buenos términos formales y diplomáticos con el FMI.

Luego de las elecciones, como dicen oficialismo y oposición, será un nuevo país con un panorama político diferente y otras capacidades negociadoras de las dos partes. Tampoco en mínimo lo que se consigue a ojos del FMI. El organismo mantendrá a la Argentina dentro del juego, y sin default.

Y los funcionarios del Fondo no tendrán que dar explicaciones internas y externas en el caso que Argentina entre en crisis. Al ser el país el principal acreedor del FMI con una deuda de 44.500 millones de dólares (casi el 45% de todo el pasivo del organismo), un acuerdo, aunque sea de mínima, no es algo despreciable.

Sin más yuanes

Suspendida, por ahora la hipótesis de un salvataje chino (algo que está preparado a sólo una llamada telefónica) el equipo económico no aceptará del Fondo Monetario menos de una hipótesis básica: un acuerdo de corto plazo que implique la devolución de parte del organismo que maneja Kristalina Georgieva de los aproximadamente U$S 2.300 millones que hace 10 días el país giró por los vencimientos de junio correspondientes al primer trimestre; que deben abonarse en junio.

Ese dinero, según el Facilidades Extendidas original, debía haberse liquidado con dinero girado antes por el propio FMI, pero debido a que el acuerdo firmado está suspendido desde la segunda semana de abril, el organismo no aportó los fondos. Argentina, por buena voluntad, decidió pagar igual sabiendo que había una negociación en marcha con resultados seguramente positivos.

Por esto, en las discusiones que desde hoy mantendrán funcionarios argentinos con el staff técnico del FMI cara a cara, dejará en claro que cualquier acuerdo debe incluir la devolución del dinero ya liquidado. Saben en el ministerio de Economía que esta alternativa puede ser de fácil negociación, y que sólo requeriría un waiver desde Washington que dispense al país de haber cumplir las metas del primer trimestre del año; algo que no sólo es habitual, sino que además está contemplado tanto en el acuerdo firmado en 2022 como en los estatutos del FMI.

En consecuencia, podría lograrse de manera relativamente amigable. Para el Palacio de Hacienda representaría, además, un acuerdo tenue, pero con un valor agregado fundamental: el dinero iría directamente a fortalecer las reservas lánguidas del Central en momentos de dificultades graves, lo que garantizaría además una cierta estabilidad cambiaria hasta después de las PASO.