Qué va a pasar con el precios de los autos después de las elecciones
Con las elecciones a la vista y el salto del “blue” de los últimos días hay sectores de la economía que sienten el impacto. El mercado automotor es uno de los más sensibles debido a que los precios de los 0km están dolarizados.
En las últimas semanas se viene percibiendo un cambio de clima en la demanda. De la fuerte presión compradora que hubo durante todo el 2022, se pasó a un consumo más racional.
Claro está que, como consecuencia de las restricciones a las importaciones por la falta de dólares, las ventas se mantienen estables porque hay más compradores que unidades en oferta, pero en las concesionarias aseguran que esas dos variables se están equilibrando.
El desabastecimiento de autos llevó a que las ventas se hicieran con sobreprecios y que hubiera listas de espera para adquirir un vehículo. En muchos modelos, especialmente los nacionales, eso ya no está pasando. Salvo en el caso de la pickup Hilux de Toyota que sigue siendo un modelo muy codiciado.
La incertidumbre por lo que puede pasar después de las PASO está generando que muchos compradores piensen dos veces antes de cerrar una operación. Más si tienen que desprenderse de dólares para pagar la compra.
En algunos casos, cuando la concesionaria los llama para comunicarles que, después de meses de espera, su unidad está disponible, la respuesta que reciben los vendedores es postergar la operación para después de las elecciones. El otro factor que modifica la tendencia de demanda que se venía registrando es la suba de los precios.
Si bien el mercado se maneja con sobreprecios, estos recargos se hacen sobre los valores de lista y si estos suben, también aumentan el pago adicional que hay que hacer. Por eso, es importante ver lo que sucedió en cuanto a los aumentos de los 0km en lo que va del año.

El modelo más vendido del año es el Fiat Cronos, aunque en junio fue superado por el Peugeot 2008. Si se toma la evolución del precio de estos dos autos desde enero, la suba ronda el 65% según las versiones.
En el mismo período, el dólar oficial tuvo un incremento de 51%, mientras que el cambio paralelo se ubicó en 50%. La inflación en estos siete meses llegará a alrededor de 57%. El dato oficial conocido es hasta junio, con 50,7%, pero resta sumar el índice de julio. Es decir, si se toman todas esas variables, el ajuste de los 0km estuvo por arriba.
En cuanto a los ingresos, la disparidad de los niveles de ajustes por paritarias y la forma de aplicación hace difícil medir un dato concreto. Pero si se puede tomar como referencia el salario mínimo, vital y móvil. Con la suba a $105.500 en julio, en lo que va del 2023 tiene un incremento de 69%, por lo que le estaría ganando a la “inflación automotriz”.
En el sector estiman que, debido a las restricciones de importación, la presión sobre los precios se mantendrá, pese a las cuestiones políticas. Es más importante, en todo caso, lo que suceda con el dólar. La suba del “blue” de los últimos días generó expectativa en las concesionarias por un mayor impulso a la demanda. El cambio marginal venía de varias semanas de tranquilidad y eso desalienta las operaciones de quienes necesitan vender billetes estadounidenses para pagar una compra.
En cuanto a las expectativas del mercado, las empresas siguen estimando un volumen de ventas por arriba de las 400.000 con un nivel de entre 35.000 y 40.000 por mes. Esto está definido por los permisos que otorga el Gobierno nacional para importar y que es una cifra bastante estable, por lo que no puede haber grandes fluctuaciones. Todo lo que se permite importar, se vende.


