Opinión

Ley de alquileres: de chivo expiatorio a la necesidad de modificarla

Los inquilinos siguen reclamando que algún legislador se ocupe de ellos, vía la derogación de la ley o modificación de la norma con un nuevo texto, los alquileres siguen siendo impagables para muchas familias. Glenda Gómez, presidente de la Asociación Civil Inquilinos Argentinos lo explica en MDZ.

Glenda Gómez lunes, 10 de julio de 2023 · 13:13 hs
Ley de alquileres: de chivo expiatorio a la necesidad de modificarla
Luego de las PASO se trataría una nueva ley de alquileres, pero el escenario sobre un futuro acuerdo entre los bloques, aún es incierto, Foto: MDZ

A tres años de la aprobación de la actual ley de alquileres 27.551, la población inquilina espera la implementación del título lll de la norma, que hace mención al alquiler social, medida que descontracturaría considerablemente la situación de demanda de unidades habitacionales en todo el territorio nacional y consiste en que el Estado ponga en condiciones las unidades habitacionales vacías y o que no estén en condiciones habitables y las saque al mercado.

Mientras tanto, el 5 de julio pasado, la oposición pidió tratamiento especial para derogar la ley, Uno de los puntos principales a los que apuntan es bajar el período del contrato a dos años o hasta un plazo menor, aumentos trimestrales o acuerdos de partes, cuál debería ser el plazo mínimo, cuáles son los beneficios y para quién.

Bajar el plazo de contrato a dos años beneficia a las inmobiliarias/propietario, en corto plazo tendrá otro ingreso de comisión, y firma de nuevo contrato en caso contrario esto perjudica a los hogares inquilinos, que antes de cumplir los dos años de contrato tendrán que sacar un nuevo préstamo y endeudarse, de alguna manera, a más corto plazo para renovar o buscar una nueva unidad de vivienda, buscar garantías para firmar un nuevo contrato y no tan solo la parte económica, que ya es bastante extenuante, sino que también el desgaste físico-psíquico-emocional que lleva a las familias la incertidumbre del cambio, generando miedo a la inseguridad habitacional.

Toda familia trabajadora palpa la pérdida de capacidad económica mes tras mes.

Si hablamos del índice de aumento por ser un derecho lógico, humano y constitucional, la vivienda debería considerarse no mayor al 30% del valor de un salario mínimo vital y móvil y debería llevar el control y regulación del Estado en el precio inicial de contrato.

Hablamos de la ley como chivo expiatorio, el reclamo de la población inquilina y la lucha que se lleva delante. Además, están los reclamos de la parte propietaria, que amerita una respuesta de algún tipo, pero oportunamente no se trata debidamente la problemática y sí toma la ley de alquileres como chivo expiatorio, sin dar respuestas asertivas y concretas, por lo que hoy y por muchos años se viene peleando en nuestro país.

Toda familia trabajadora palpa la pérdida de capacidad económica mes tras mes, dado que la inflación mensual se acerca al 10% y los sueldos siguen por debajo de la inflación con paritarias deficientes. Esto genera el gran problema de no poder cubrir un gasto tan grande como el pago de un alquiler mensual. Este es el mayor de los problemas al que las familias ven con preocupación y la clase política no apunta a dar soluciones.

La derogación de la ley es anticonstitucional, bien lo marca el art. 75, inciso 22 - Aprobar o desechar tratados concluidos con las demás naciones y con las organizaciones internacionales y los concordatos con la Santa Sede. Los tratados y concordatos tienen jerarquía superior a las leyes, y la seguridad en la tenencia de la vivienda en alquiler está regulada por la Organización de las Naciones Unidas.

¿Cómo se da solución a un tema tan añejo y esquivado por la clase política que sigue sosteniendo el derecho a la vivienda como lucro? La respuesta es simple y concreta, con voluntad política y trabajando en políticas concretas y serias que garanticen al trabajador sus derechos y no tomando medidas arbitrarias, que sólo sigan acomodando la economía de un sector privilegiado del país.

El debate de la ley se dará 10 días después de las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), los inquilinos trabajadores estarán esperando que para entonces se reviertan propuestas que solo traerán más angustia a este sector esclavizado. Que se ponga en marcha el punto lll de la actual ley de alquileres y sorprendan con propuestas concretas para que el trabajador se pueda correr de la postura de ser inquilino y pueda pagar su propio techo.

* Glenda Gómez, presidente de la Asociación Civil Inquilinos Argentinos por un Techo Digno.

Archivado en