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El sugestivo dato que explica la pelea del Gobierno con Flybondi

El problema con la falta de dólares está generando cada vez más complicaciones. En el sector aéreo, estalló un enfrentamiento entre la aerolínea Flybondi y el Gobierno nacional. El dato de la pérdida de participación de Aerolíneas Argentina a manos de esta low cost es un dato a tener en cuenta.

Desde hace meses se registra una mejora del turismo interno a base de subsidios y fines de semana extralargos está dando buenos resultados. Las estadísticas muestran que la recuperación ya alcanza niveles superiores a los registrados antes de la crisis sanitaria por la pandemia, que derrumbó la actividad del sector por más de un año.

Esto queda reflejado en el último informe de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), el organismo que regula el mercado aerocomercial.

Según estas estadísticas, la cantidad de pasajeros transportados en el país creció 10,1%, en mayo, respecto a igual mes del 2019. Esto hizo que el mes pasado, el número de pasajeros que viajaron en avión por el país llegara a 1.347.000 personas. Si se mide en cantidad de vuelos, el crecimiento, en ese mismo, período fue de 1,4%.

La primera low cost en despegar desde Argentina busca expandir su negocio pero choca contra la restricción de divisas.

Esta mejora de la actividad aerocomercial de cabotaje contrasta con los problemas que están teniendo las aerolíneas para realizar pagos al exterior de diferentes servicios.

En este contexto, Flybondi informó que por la falta de autorización para girar dólares por pagos al exterior en el marco del SIRASE (Sistema de Importaciones de la República Argentina y Pago de Servicios al Exterior), la compañía no puede realizar el cumplimiento del leasing (arrendamiento) de su flota, así como tampoco el pago de otros servicios especializados que debe contratar en el exterior.

Según la empresa, la mora en el pago obliga a la aerolínea a dejar en tierra y sin operar dos de sus aviones a partir de hoy, miércoles. “Esta medida afecta a más de 5.500 pasajeros, entre vuelos cancelados y modificaciones de horario en sus itinerarios actuales”, dijo en un comunicado.

En realidad, el problema de la falta de dólares afecta a todas las compañías aéreas desde hace meses. La diferencia es que, en este caso, una empresa decidió hacerlo público y, además, porque tiene consecuencia directa para los viajeros.

Desde el Gobierno nacional dejaron trascender que el conflicto está centrado en que la compañía quiere aumentar su flota para operar en el país. Desde la Secretaría de Comercio explicaron, en off, que no se oponen a ese crecimiento, pero que para hacerlo debe utilizar financiamiento propio. Es decir, conseguir sus dólares por alguna vía que no sea el Banco Central.

Miles de pasajeros afectados esperan poder embarcar.

En esta puja entre el Gobierno y la expansión de la empresa hay un dato que no se puede dejar de lado.

Es sabido que, desde que asumió Alberto Fernández, hubo un giro en la política aerocomercial en favor de Aerolíneas Argentinas y en contra de las low cost.

El cierre del aeropuerto ubicado en El Palomar, en el Gran Buenos Aires, fue la medida más conocida de la marcha atrás dispuesta contra la política de “Cielos Abiertos” que impulsó la gestión de Mauricio Macri. A esto se sumaron una serie de restricciones que complicaron la operatoria tanto de Flybondi como de JetSMART.

Pese a esto, en los que va del año, el mercado de cabotaje muestra un cambio importante en cuanto a la participación de las empresas, según el último informe de la ANAC.

Mientras que entre enero y mayo del 2022, la compañía estatal, manejada por La Cámpora, controlaba el 71% de las operaciones de cabotaje, en los primeros cinco meses del 2023 cayó a 64%.

Mercado alterado con pocos jugadores y mucha diferencia entre empresas.

Estos siete puntos de pérdida del mercado, los ganó directamente Flybondi que pasó de 13% de participación, el año pasado, a 20% en lo que va del actual período.

Con base en la incorporación de más aviones, la atención de nuevos destinos y a su estrategia comercial, esta low cost se consolida como la segunda aerolínea para vuelos internos.

Está claro que otra de las diferencias es que Flybondi opera sus servicios de forma rentable, mientras que Aerolíneas Argentinas se sostiene a base de millonarios subsidios ya que es una compañía deficitaria.

La intención de la low cost es de seguir creciendo, aunque para hacerlo ahora, según la posición del Gobierno nacional ante la crisis de las reservas, es que lo haga con dólares propios. Este cambio de reglas es una desventaja debido a que la línea de bandera no tiene esa limitación para acceder a las divisas ya que el Banco Central no le pone ninguna restricción.