Economías regionales: la sequía todavía complica a la mayoría
Aunque el impacto de la sequía parece terminado, lo cierto es que aún complica mucho a la mayoría de las economías regionales. Así lo consigna el seguimiento que realiza la Confederación Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro) sobre el estado de las economías regionales.
En la época invernal el campo está en general con tareas de mantenimiento y la falta de agua no lo impacta directamente. El tema es que muchos productores se han quedado sin ingresos para realizar las labores de poda y recomposición de las plantas para que se recuperen y vuelvan a brotar.
El Semáforo de Economías Regionales que elabora Coninagro muestra 11 rojos, 7 amarillos y un verde. En este contexto, casi el 60% de las áreas relevadas están en crisis o manifiestan un signo de esta. La principal consecuencia tiene que ver con que la baja en los volúmenes de producción que tiene un impacto en el mercado local.
Aunque diversos especialistas han advertido que no debería haber faltantes, lo cierto es que la menor productividad no se siente tanto debido a la baja en la demanda interna debido a la crisis. En este contexto, los productores se ven afectados desde diversos puntos de vista y, además de la sequía, deben manejar las consecuencias de la macroeconomía.
El Semáforo de Coninagro advirtió que aunque los costos se estancaron, existe una alta volatilidad de precios internos, así como una baja en los valores de exportación. En este contexto, Fabián Ruggeri, presidente de la Asociación de Cooperativas Vitivinícolas -entidad miembro de Coninagro-, destacó el fracaso del incentivo de un dólar diferencial para las economías regionales, como sucedió con el dólar vino.
Fracaso del dólar diferencial
Golpeadas, las economías regionales no obtuvieron la misma respuesta para exportar un dólar diferencial que sí logró la soja. Pese a los anuncios y negociaciones, lo cierto es que fueron muy pocas las empresas que pudieron inscribirse en el programa y, muchas menos, las que podrán exportar algo bajo este marco antes de que termine la ventana abierta.
En este sentido, Ruggeri, comentó que aunque Fecovita logró la inscripción en el sistema, observó que serán mínimas las operaciones que se podrán concretar bajo el paraguas del dólar vino. Para este sector la brecha se abría hasta el 30 de agosto y era una de las economías que más días contaba para tal operatoria por lo que no se esperan situaciones diferentes en el resto.
Sobre todo, porque el llamado dólar agro que se otorgaba era de $300 y, en la actualidad, el dólar oficial hoy está en $260. Por otra parte, la brecha con la cotización paralela se mantiene y es esa una de las mayores complicaciones para el sector exportador. “Es poco el volumen que se movió y se va a mover”, resaltó Ruggeri.
Tanto desde el complejo vitivinícola como desde otros, ya se había advertido la inutilidad de la medida debido a las trabas y condiciones para acceder. Tanto es así que desde la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar) dieron por fracasada la medida. Así se lo informó al Ministerio de Economía, al tiempo que solicitó de manera pronta otra que frene la estrepitosa caída de las exportaciones en lo que va del año, sin perspectivas de recuperación.
Las zonas más afectadas
Con la única recuperación del sector avícola debido a la mejora en la situación sanitaria luego de la gripe aviar, el resto de las economías productoras presentan un escenario adverso. En rojo se encuentran áreas clave como la ganadera bovina y ovina, así como la láctea.
También presentaron signos negativos los granos, el vino, los forestales, el maní y la miel. En una situación intermedia se encuentran en resto de las regiones representadas en la yerba, el tabaco, el arroz y las hortalizas. Según el estudio de Coninagro, la sequía es la principal causa de esta situación así como la volatilidad de precios en el mercado interno y las dificultades para la exportación.
El principal problema es que las dificultades no se terminan en esta temporada, sino que la mirada debe ser de largo plazo. Por un lado, debido a la gran cantidad de productores que no hubieran podido hacer nada sin el sistema cooperativo y, por el otro, todos los que por sequía, heladas y granizo se quedaron con las manos vacías.
Lucas Magnano, consejero de Coninagro y productor de Santa Fe, expresó que el impacto de la sequía es multifactorial. Por caso, “la ganadería es dinámica en el tiempo. El problema que tenemos hoy lo vamos a ver dentro de dos o tres años”, señaló Magnano.