La peor inversión posible y una alternativa más rentable
Por Bruno Perinelli*
Dejar los ahorros en un depósito a plazo de un banco no es una estrategia de inversión inteligente, ya que el banco solo paga desde el 0,5% hasta el 2% al año y porque no se sabe si el banco puede devolver todo el dinero ante cada vencimiento.
En cambio, una cartera de acciones y bonos que esté correctamente diversificada rinde alrededor de un 6% al año, según las estadísticas históricas.
El S&P 500, el índice que engloba a las 500 empresas más importantes de Estados Unidos, ya cayó más de un 15% desde sus máximos históricos, y puede seguir bajando. Con la suba de tasas de interés, la Fed puede hundir a la economía en una recesión para eliminar la inflación.
En caso de que esto suceda, las compañías ganan menos dinero, lo que impacta negativamente en la cotización de sus acciones. No obstante, todo el mundo ya sabe que esto podría llegar a suceder, por lo que los mercados ya descontaron esta información.
Los pisos de un mercado se generan cuando los inversores perdieron por completo la esperanza, luego de varios meses atravesando una etapa bajista. Cuando las noticias son negativas, los precios hacen mínimos.
En estos momentos es cuando los grandes e inteligentes inversores piensan que “no se puede estar peor” y compran grandes cantidades de activos.
Comprar acciones de compañías sólidas, con larga trayectoria y un buen equipo de gestión puede ser una alternativa de inversión muy rentable de cara al mediano plazo.
A su vez, los bonos del Tesoro estadounidense estuvieron cayendo mucho este año. A principios del 2022, un título a 10 años rendía 1,5% anual. Tras la caída, los rendimientos volvieron a superar la inflación esperada.
Por lo tanto, armar una cartera diversificada de bonos y acciones pueda devolver un retorno mayor al 6% anual histórico.
*Economista y especialista en Mercado de Capitales.

