Puts y Calls: las mejores formas de disminuir el riesgo a la hora de invertir
Por Bruno Perinelli*
Al igual que el trading, el tenis es una actividad que requiere de una gran fortaleza mental. Manejar correctamente las emociones es de vital importancia en este deporte. La confianza de un tenista se suele transferir a su juego, sus desplazamientos, y a la fuerza y la precisión de sus golpes.
Si está tranquilo y de buen ánimo, el tenista juega suelto: deja correr el brazo en el saque, el drive y el revés; los traslados por la cancha son más naturales y oportunos, y la distribución del juego es la justa y necesaria. Suele atacar cuando está en posición ventajosa y no asume grandes riesgos cuando está siendo dominado por el rival. Esto es similar a un trader que invierte aprovechando las tendencias alcistas y se retira del mercado cuando los precios van hacia abajo.
En cambio, si la mente del tenista está desanimada, todo le sale mal. Comete muchas doble faltas, muchos tiros van a la red, no asume riesgos por temor y es superado por el juego del rival en casi todos los aspectos.
Probablemente los estados de ánimo cambiantes los veas más seguido en los partidos de tenistas amateurs. Los profesionales llegaron a convertirse en tales luego de haber alcanzado una técnica pulida y una estabilidad mental frente a la constante presión.
Sin embargo, muchos tenistas profesionales tienen problemas para “cerrar los partidos”. Estando arriba en el marcador se les hace complicado mantener la ventaja sin sobresaltos, llegar al último game con un juego sólido y ganar el último punto. La ansiedad suele debilitar su juego y lo acosa como su peor enemigo. Es muy probable que, si estos tenistas pudieran acceder fácilmente a una estrategia que les permitiera mantener la ventaja y ganar los partidos, la adoptarían sin dudarlo.
Desafortunadamente, los tenistas no pueden acceder a un método rápido y eficaz para controlar sus emociones y cerrar los partidos favorablemente. Tienen que entrenar la mente tanto como el físico para poder sobrellevar los momentos críticos en los que son superados por las emociones.
Un seguro contra caídas
A diferencia de ellos, los que operamos en la bolsa de valores solemos tener a mano varias combinaciones de operaciones que nos permite asegurar lo obtenido y aumentar los frutos de nuestra inversión.
Una de estas es fijar stop gains. Supongamos que nuestra acción está subiendo, pero no sabemos cuándo cambiará la tendencia. Entonces asumimos la ganancia y le decimos a nuestro bróker que, si la acción comienza a caer por debajo de un nivel que consideramos crítico, proceda a la venta de los papeles.
Otra opción es combinar las compras de acciones y opciones de venta. Primero adquirimos las acciones y esperamos a que suban. Cuando las acciones suban y llegan a un precio crítico en el que creemos que pueden empezar a bajar, compramos puts con un precio de ejercicio un poco menor al de mercado. Si la acción después cae, ejercemos los puts y nos aseguramos casi todas las ganancias de la suba. En el caso de que la acción siga subiendo, obtenemos una ganancia aún mayor. Pero claro, habría que descontarle el costo de la cobertura, es decir, la compra de los puts.
La estrategia collar también nos permite proteger las ganancias de una caída inesperada del mercado. Pero, a diferencia de la estrategia anterior, el costo de la protección es reducido ya que, además de las acciones y los puts, esta estrategia incluye la venta de opciones de compra para poder financiar dicha cobertura. Incluso el costo puede ser negativo, es decir, podemos obtener una ganancia si lo que conseguimos por la venta de los calls es mayor a lo que pagamos por los puts.
Aclaremos que el collar, por un lado, permite cubrirse de los derrapes imprevistos del mercado; pero, por el otro, te limita las ganancias al precio de ejercicio de los calls que vendés. Si el precio de las acciones se dispara, quienes tengan los calls que lanzaste, ejercerán su derecho de comprarte las acciones al valor indicado en las opciones. También vale decir que tanto las opciones put como call poseen la misma fecha de vencimiento y tienen el mismo número de contratos.
La estrategia collar es segura a la hora de operar. Si bien no ofrece grandes márgenes de rentabilidad, te evita de sufrir fuertes pérdidas si el mercado se mueve en tu contra.
Empleando las estrategias de cobertura en forma correcta, nos puede proporcionar un entorno de bajo riesgo para la operatoria.
*Economista y especialista en Mercado de Capitales.