Paso a paso: cómo armar un plan de trading completo
Para tener éxito haciendo trading, no existe una herramienta mágica o una habilidad fuera de lo común, simplemente hay que crear un plan con inteligencia y sensatez, y tener mucha disciplina para cumplirlo al pie de la letra.
Es importante recordar que, con la estrategia indicada, incluso las etapas más volátiles en la bolsa pueden brindar grandes y atractivas oportunidades. Un operador disciplinado tiene todo lo necesario para potenciar las situaciones que la mayoría de los participantes del mercado abandonan por dejarse llevar por las emociones. Pero ¿cómo se arma un plan de trading para lograr el éxito en la bolsa según nuestros objetivos y necesidades?
Cómo armar un plan de trading paso a paso
Lo primero que hay que hacer es medir el riesgo de cada posición con stop loss o derivados financieros defensivos, como las opciones. En esta instancia, hay que decidir con qué cantidad o porcentaje de nuestro dinero nos sentimos cómodos arriesgando en cada operatoria. La clave es encontrar el equilibrio entre riesgo y beneficio.
Todas las decisiones bursátiles deben seguir los mismos métodos y disciplina. Estas atraviesan, normalmente, un proceso de cuatro pasos:
- Identificar los candidatos de alta probabilidad, es decir, encontrar posibles inversiones que resulten atractivas.
- Controlar los riesgos adecuadamente, lo que quiere decir que medir las posibles pérdidas y tomar decisiones en base al ratio riesgo-beneficio.
- Gestionar la posición, lo que conlleva controlar la logística mediante la cuenta del bróker, etc.
- Maximizar la tendencia, o sea, aprovechar lo máximo posible el movimiento de nuestras posiciones.
Mínimamente, tenemos que estudiar la colocación de un stop loss defensivo antes de comprar cualquier activo (o venderlo si la estrategia es bajista).
El mejor momento para armar un plan es antes de que las emociones y los vaivenes de los mercados nos nublen la vista. Pisar los frenos de las oportunidades justo antes de ejecutar la estrategia puede ser completamente frustrante, pero puede ser completamente necesario para controlar los riesgos y la sólida gestión del dinero.
Si sabemos cómo aplicarlas, una estrategia que sea defensiva con opciones calls cubiertas también puede ser una técnica eficaz para beneficiarnos de la mayor volatilidad del mercado al reducir parcialmente el costo de las acciones. Sin embargo, sin la disciplina de operar con stops como estrategia de salida u opciones defensivas, el éxito en el ámbito de las inversiones puede ser cada vez más difícil.
A diferencia de los clásicos stop loss, existe una especie de “seguro” disponible para nuestro portafolio o acciones individuales que pueden resultarnos interesantes a determinados precios. Aunque las condiciones volátiles pueden atentar contra nuestra cartera, siempre se puede evitar un mayor deterioro con las opciones.
Al igual que sucede con cualquier tipo de seguro, cuanto más importante es la protección, mayores son los gastos. Las primas de las opciones no son diferentes y son afectadas por el tiempo y el costo deducible.
Normalmente, no hay ningún sentido en arriesgar un gran porcentaje de un portafolio en una única opción financiera. Otro factor a tener en cuenta es el horizonte de tiempo y la tolerancia al riesgo para los diferentes tipos de cuentas. Pero, sobre todo, hay que mantener la mente despejada.
Las emociones suelen nublar el buen juicio y afectan al plan de inversión que tiene que ser disciplinado. Tenemos que estar preparados para invertir en cualquier dirección y condición que se amolde a nuestra tolerancia al riesgo.
La venta en corto de acciones puede ser tan sencillo como comprar barato y vender caro, pero a la inversa. Además, tenemos que recordar que algunas acciones e industrias están creciendo incluso en situaciones adversas. Hay que tener en cuenta que el dinero puede pasar a otras inversiones como las divisas, los bonos o el oro como refugios de valor.
Los momentos de muy alta volatilidad en los mercados pueden crear nuevas y atractivas oportunidades de inversión. Puede ser necesario bajar las expectativas y recuperar la confianza en las herramientas de inversión y el proceso de toma de decisiones que empleemos.
Lo más importante es tener siempre presente que no hay buenos o malos mercados, solo altibajos. Si tenemos un plan de trading sólido, uno impulsado por la lógica y la aversión al riesgo, entonces tenemos que seguir adelante y no dejar que las emociones nos afecten.