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Portezuelo del Viento: empresarios lamentan la pérdida de oportunidades y piden acuerdos para avanzar

Sin sorpresas por el laudo del presidente sobre Portezuelo del Viento, desde el empresariado local lamentan la pérdida de tiempo para generar trabajo genuino. Esperan que el dinero se destine a una obra que haga la diferencia para las generaciones futuras. El pedido desde el Sur.
Foto: Prensa Gobierno de Mendoza
Foto: Prensa Gobierno de Mendoza

La noticia de que el presidente Alberto Fernández laudó en contra de Mendoza para concretar la obra Portezuelo del Viento no sorprendió a nadie y menos a los empresarios, que desde hace tiempo advierten sobre el tiempo desperdiciado para la provincia, que ahora debe encontrar qué hacer con el dinero destinado para tal fin, debido al acuerdo suscripto para compensar las pérdidas provinciales por la promoción industrial.

El sabor amargo del sector privado está en que califican de “política” la decisión de una obra que hubiera beneficiado a todo el país con la generación de energía y que tenía un valor clave en el mejoramiento del uso del agua como un recurso escaso que este año –sequía mediante- ha castigado fuertemente a la producción.

Con matices, desde las cámaras empresarias consultadas coinciden en la importancia de poner manos a la obra lo antes posible para que ese dinero se invierta con seriedad en obras hídricas de alto impacto (que es lo que marca el acuerdo) y, en un contexto de pobreza generalizada y casi nula creación de empleo genuino en Mendoza, lamentan el golpe que esto implica para la industria local en general.

Por otro lado, existe un pedido de los empresarios en que en las nuevas obras pensadas para reemplazar de algún modo la fallida de Portezuelo, se tenga en cuenta a la zona Sur –en especial a Malargüe, que viene siendo castigada, entre otras cosas, por la negación a la zonificación minera. Debido a que Portezuelo se haría allí, muchos consideran justo que la nueva obra a encarar también sea en esa zona.

“Tenemos entendido que El Baqueano estaría prácticamente confirmado y con las cámaras de Malargüe y de General Alvear hemos hecho causa común de que los fondos se queden en el Sur, que ha sido una de las áreas más castigadas por la promoción industrial”, sostuvo Hugo Tornaghi, presidente de la Cámara de Comercio, Industria y Agropecuaria de San Rafael.

Otra oportunidad perdida

Matías Díaz Telli, presidente de la Unión Industrial de Mendoza (UIM) y Juan Pablo Solís, de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de Mendoza (Asinmet), coinciden en la mala noticia que esto implica para la provincia, debido a que se vuelve a perder una oportunidad preciosa, no sólo para generar empleo genuino sino también para comenzar a hacer cosas concretas para la Mendoza del futuro.

“Se podía estar de acuerdo o no con Portezuelo, pero era la obra para hacer, debido al avance de estudios ambientales y pliegos licitatorios existentes”, precisó Solís, para quien ahora hay que volver a empezar y pese a que hay ideas de proyectos en danza como El Baqueano o el dique de Uspallata, para ambos es preciso volver a empezar.

“Con suerte y si hay acuerdo se tardarían dos años en estar listos para lograr adjudicar ésas o cualquier otra obra hidroeléctrica”, lamentó Solís. Desde su punto de vista, Mendoza deja escapar otra oportunidad en un contexto preocupante de no generación de empleo genuino desde hace 12 años, según un estudio del Consejo Empresario Mendocino (CEM).

“El oficialismo y la oposición de Mendoza deberían sentarse a trabajar en conjunto con los legisladores nacionales y el resto de los sectores productivos para empezar a realizar un cambio. Creo que los empresarios debemos trabajar más para lograr una mesa de diálogo que nos involucre y nos beneficie a todos los mendocinos”, sostuvo Solís.

La importancia del largo plazo

La postura del sector industrial de Mendoza, a través de la UIM, es por el momento no opinar sobre qué obra sí o no. Sin embargo, coincidieron en que el Sur debe ser tenido en cuenta, al tiempo que remarcaron que los fondos no pueden destinarse a obras chicas, gastos corrientes o infraestructura, que puede ser financiada a través de créditos del BID o similares.

“Las obras deben pensar en la Mendoza del futuro, en las necesidades hídricas e hidroeléctricas que se van a necesitar y ya se anticipan”, expresó Díaz Telli. En esta línea, su mirada coincide en la importancia de priorizar a las empresas locales con el objetivo de ampliar la capacidad productiva y contribuir a la generación de empleo.

Y va un poco más allá: “Lo ideal sería que desde Mendoza se desarrolle tecnología o productos, que no sólo se destinen a la obra en cuestión, sino que quede como capital intelectual en la provincia, tal como lo hizo Impsa en su momento con las turbinas”, ejemplificó el presidente de UIM.