Llegan hoy los milagrosos U$S4.350 millones desde el FMI

Llegan hoy los milagrosos U$S4.350 millones desde el FMI

Son los famosos DEGs. Hoy los lilberará el Fondo Monetario. Se usarán, primero, para pagarle al propio organismo unos U$S1.800 millones el 30 de septiembre, por el vencimiento del Stand By firmado por Mauricio Macri.

Carlos Burgueño

Carlos Burgueño

No será este lunes un día más para la economía argentina. El país vivirá uno de los giros afortunados más importantes y oportunos de su historia económica, justo cuando más lo necesitaba. El Fondo Monetario Internacional (FMI) firmará hoy la liberación de los U$S, aproximadamente 650.000 millones, correspondientes a los Derechos Especiales de Giro (DEGs); dinero que recibirán los países que tienen sus cuentas en orden y sus pagos de socios con el organismo que maneja Kristalina Giorgieva en tiempo y forma.

Este dinero le permitirá al gobierno de Alberto Fernández cumplir en tiempo y forma con el pago del 30 de septiembre comprometido

Milagrosamente (para un país crónicamente inclumplidor como la Argentina), las liquidaciones mensuales hacia Washington están impecables, con lo que no habrá problemas para que se reciben en las próximas 48 horas unos U$S4.350 millones de estos envíos del Fondo, correspondientes a la cuotaparte asignadas al país por su presencia en el directorio del FMI.

La llegada de este dinero es providencial, y le permitirá al gobierno de Alberto Fernández cumplir en tiempo y forma con el pago del 30 de septiembre comprometido ante el mismo organismo por unos U$S1.800 millones; sin necesidad de tocar reservas. Incluso le quedarán liberados entre 2.500 y 2.600 millones de dólares para reforzar reservas. Habrá que ver luego la velocidad del cierre de las negociaciones con el FMI. Si el Facilidades Extendidas se anunciara antes de fin de año, no habrá necesidades de usar parte de ese dinero para liquidar el pago del 30 de diciembre próximo, también correspondiente al cumplimiento con el Stand By firmado con el Fondo durante el gobierno de Mauricio Macri.

Pese a que Georgieva lo reclamó públicamente, Donald Trump se negó durante todo el 2020 a aprobar la línea

Los DEG representan una línea de créditos a cuenta de los que dispone el FMI, destinados para momentos de grave crisis financiera o catástrofes humanitarias. Obviamente la pandemia califica para instrumentar estas vías; y así lo hizo saber la propia Georgieva durante la asamblea anual del organismo de primavera de abril del año pasado; cuando el covid ya azotaba al planeta. Sin embargo, y como para su ejecución se necesita una mayoría de 85% de los votos del board, se requiere obligatoriamente el voto de los Estados Unidos que detenta el 16% del total de las “acciones” del directorio. Pese a que Georgieva lo reclamó públicamente, Donald Trump se negó durante todo el 2020 a aprobar la línea, con lo que las DEG quedaron congeladas, hasta comienzos de este año.

Hubo que esperar al recambio presidencial en los Estados Unidos para que la economista búlgara fuera escuchada. Biden se había comprometido ante la líder del FMI durante la campaña electoral que las habilitaría, promesa que fue cumplida la semana pasada luego de un diálogo directo entre el jefe de Estado y la directora gerenta del Fondo.

Ahora solo resta que se concrete la sesión del “board” programada para la segunda quincena de este mes, y preparatoria para la asamblea de primavera de este año. Será en este evento de abril, que nuevamente se organizará de manera virtual, donde Georgieva hará los anuncios de rigor. Cumpliendo este cronograma, Argentina recibirá el dinero entre fines de abril y mayo; con tiempo suficiente como para mejorar las reservas del BCRA y para decidir la mejor manera de utilizar esos dólares.

Cuando llegue el dinero, habrá que mencionar que la estrategia de Guzmán de mantener los pagos con el FMI al día tuvo buenos resultados. El ministro peleó por sostener las cuotas de permanencia del país sin retrasos, pese a las críticas de ciertos sectores políticos.

El camino para poder utilizar los DEGs para pagar los vencimientos ante el FMI no fue fácil. Cristina Fernández de Kirchner  había sido la principal impulsora de una iniciativa legislativa que comenzó en el Senado para que este dinero se destinara exclusivamente para paliar las consecuencias de la pandemia (este es incluso el fin que impone el FMI). Sin embargo, en julio pasado, al inicio de la campaña, la vicepresidenta y Alberto Fernández acordaron que lo mejor para las condiciones electorales del oficialismo era normalizar lo máximo posible la economía; y liberar de ruidos financieros el camino a las elecciones de noviembre.

La confirmación del cambio de posiciones vino de parte de la propia vicepresidenta, que el viernes 23 de julio pasado, en un acto en Escobar de inicio de campaña, dictó que “anoche Alberto me decía que en unos días van a ingresar los Derechos de Giro. El FMI decidió entregarle dólares a los países por los estragos de la pandemia. Nosotros no vamos a poder porque en el 2018, después de que en el 2015 tuviéramos un país sin deuda, ahora debemos 45 mil millones de dólares al FMI, además de los 70 mil millones que se reestructuró la deuda el año pasado”.

Esa fue la manera de darle luz verde a la estrategia del ministerio de Economía. Y de darle un guiño a los mercados, preocupados por la interna entre el Ejecutivo y el kirchnerismo sobre las verdaderas intenciones políticas ante el acuerdo con el FMI. Liberada la incógnita del uso del dinero de los DEG para los pagos del año, ahora los focos quedarán concentrados en el contenido del acuerdo con el organismo que dirige Kristalina Georgieva.

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