Crecimiento vs. valor: qué tipo de acciones es mejor

Crecimiento vs. valor: qué tipo de acciones es mejor

Mientras que las acciones de crecimiento engloban empresas jóvenes y con mucho potencial, las de valor abarcan aquellas con una larga trayectoria en el mercado.

Gonzalo Andrés Castillo

Gonzalo Andrés Castillo

En el mundo de la renta variable, existen dos grandes grupos de activos financieros: las acciones de valor (value) y las acciones de crecimiento (growth). Cada uno cuenta con sus ventajas y desventajas y sirven para diferentes estrategias de inversión.

Acciones de valor

Las acciones de valor o value stocks hacen referencia a aquellas compañías con una larga trayectoria en el mercado, que tienen una gran reputación y que presentan una baja volatilidad, pero, por alguna razón, su precio de mercado es inferior al que sus estados financieros muestran.

Normalmente, estas empresas se dedican a la comercialización de bienes y servicios masivos, reparten dividendos de forma frecuente y se encuentran en plena etapa de madurez.

Entre las principales se encuentran The Coca-Cola Company, Walmart, Johnson & Johnson, Procter & Gamble, ExxonMobil, JP Morgan y demás gigantes de la industria.

Acciones de crecimiento

Por otro lado, existen las acciones de crecimiento o growth stocks, las cuales consisten en compañías modernas, innovadoras, con poca trayectoria en el mercado y con mucho potencial por delante.

Al estar en proceso de crecimiento, no suelen repartir dividendos ya que reinvierten las ganancias de manera constante y, por su propia naturaleza, el mercado las comercializa con una gran volatilidad.

Algunos ejemplos de estos activos son Tesla, Nio, Jumia, Mercado Libre, Bioceres y demás compañías jóvenes con un gran futuro.

Crecimiento vs. valor

La decisión de optar por acciones de crecimiento o acciones de valor dependerá del perfil de inversor, de los objetivos y del horizonte temporal.

Mientras las acciones de valor son escogidas por individuos que no desean contar con tanta volatilidad, gozan de cobrar dividendos de forma regular y están dispuestos a mantener la cartera por varios años; los activos de crecimiento son los preferidos por quienes quieran obtener grandes retornos en un corto plazo y no les importen los dividendos y la volatilidad.

De todas formas, a pesar de las claras diferencias, se recomienda tener un poco de cada clase de activo en el portafolio, ya que se conseguiría un equilibrio en la ecuación de riesgo y retorno que podría resultar beneficioso en el mediano o largo plazo.

 

Temas
Inversor Global

¿Querés recibir notificaciones de alertas?