El tercer trimestre económico podría definir las elecciones

El tercer trimestre económico podría definir las elecciones

Según lo que suceda entre julio y septiembre, dependerá si se votará en recesión o recuperación.

Carlos Burgueño

Carlos Burgueño

Los porcentajes oficiales indican que la actividad económica acumuló una caída entre abril y mayo de algo más de 3%. El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) que mide el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) registró en la comparación mensual caídas de 1,2% en abril y 2% en mayo; y se estima que en junio habrá otra caída aunque de menor nivel.

Será inevitable entonces que el segundo trimestre del año registre una baja aproximada al 2%; lo que se comparará contra el registró de un alza de 2,3% que el Indec midió para el primer trimestre del año. Ese período había confirmado el inicio de la recuperación de la economía argentina, a partir de un resultado positivo también en el último trimestre del año, plazo que a su vez se compara con la recesión acumulada entre el segundo y el tercer trimestre de 2020.

Si se tiene en cuenta que la teoría económica toma como concepto técnico la definición de recesión como un período de dos trimestres consecutivos de caída, y de recuperación como dos trimestres de alza; estamos ante un ciclo clásico de stop and go provocado por la pandemia; con una recesión entre abril y septiembre 2020 y una recuperación entre octubre 2020 y marzo 2021.

Ese ciclo está ahora en riesgo de nueva recesión, cuando el mes próximo se confirme la caída trimestral del período marzo- junio 2021. Lo mínimo que se puede ya confirmar, es que el segundo trimestre del año frenó la recuperación del primero. Ahora, para confirmar una recesión, se deberá esperar a conocer la evolución del tercer trimestre del año para saber si el EMAE se recupera o continúa su caída. No será un dato más. Si se da lo primero, el país comenzará seguramente un período de recuperación de su economía, con un alza que podría acumular este 2021 un incremento del indicador (y del PBI) de entre 4 y 6%. Si este tercer trimestre del año se registrara una caída, el país ingresará en otro ciclo recesivo. El segundo de la gestión Alberto Fernández en sólo dos años de gestión. Demasiado. Aún en tiempos de covid.

Lo que ocurra en el EMAE entre julio y septiembre 2021 será determinante para el Gobierno nacional, será el dato que determinará si el oficialismo está en condiciones de dominar la producción nacional y llevar nuevamente al país al crecimiento; o si se genera un nuevo ciclo recesivo. Todo esto en tiempos electorales, donde lo que se mide (como en cualquier elección) son los resultados económicos reales en la sociedad. Si el país está en franca recuperación, las posibilidades de victoria mejoran. Si el país está en un proceso recesivo, es difícil que las votaciones de la clase media, especialmente urbanas, sean beneficiosas.

Para adelantar alguna respuesta, se debe tener en cuenta la evolución sectorial que el Indec midió en mayo. De los 15 sectores económicos que conforman el EMAE, 14 de los sectores económicos que conforman registraron aumentos en la comparación interanual, de los cuales la mitad de ellos con subas de dos dígitos. El único sector que tuvo una leve caída fue Agricultura (-4,3%) y restó 0,8 puntos porcentuales al nivel general. Si hubiera pocas balas, el Gobierno debería procurar acelerar la reactivación en tres sectores clave: la construcción (fundamental), las automotrices y el agro. Un paso más abajo, el petróleo y la bioquímica. ¿Lo está haciendo el gobierno?  

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