Comercios en alerta por el retorno de las "saladitas"

Comercios en alerta por el retorno de las "saladitas"

Quien fuera el rostro visible de "La Salada", Jorge Castillo, efectuó declaraciones días atrás anticipando la apertura de "saladitas" en la autopista Rosario-Córdoba. Detenido por asociación ilícita y evasión impositiva, se halla bajo prisión domiciliaria en Luján. Duro comunicado de la CAC.

Guillermo Laborda

Guillermo Laborda

El fenómeno no es nuevo pero igualmente causa daño en Pymes y el sector empresario en general: vuelve el auge de las “saladitas” tal como se denomina a las ferias en las que los participantes no pagan impuestos y la mercadería usualmente es de dudosa procedencia y copia de marcas tradicionales. El viernes la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), servicios –actividad que genera dos tercios del valor agregado y del empleo privado registrado– emitió un duro comunicado contra la apertura de estas “saladitas”, extendidas ahora a todo el territorio nacional.

Es valioso recordar el origen de “La Salada”, fuente de esas ferias ilegales que ahora se multiplican. En 1991, inmigrantes bolivianos crearon esa feria textil en Lomas de Zamora con mercadería mayormente de contrabando. Compran uno de los galpones y lo dividen en cientos de puestos. Los precios, muy inferiores a los de los locales tradicionales rápidamente atrajeron a consumidores que llegaban desde varios puntos del conurbano bonaerense. No sólo no se pagaron impuestos: es fuente de lavado de dinero, trabajo esclavo y conexiones con el narcotráfico. Para el 2003 se calculó que transitaban 50.000 personas por día. En 2017 fue detenido Jorge Castillo, quien era el rostro visible de “La Salada”, acusado de asociación ilícita y extorsión. La feria fue epicentro de asesinatos, venta de drogas, extorsiones y financiamiento de barra bravas.  

Lo que gatilló la preocupación de la CAC fueron las declaraciones de Jorge Castillo, ahora en prisión domiciliaria en Luján, que anticipó que va a inaugurar en octubre una feria en algún punto de la autopista Rosario-Córdoba. “Ante la información que trascendió en diversos medios locales respecto a la posible instalación de nuevas ferias en algún punto del trazo de la autopista Rosario-Córdoba (tanto en la provincia de Córdoba como en la de Santa Fe), es importante recordar los efectos adversos que dichos establecimientos provocan sobre la actividad económica legalmente establecida”, graficó inmediatamente la CAC. 

Competir con los asentamientos en los que no se pagan ningún tipo de impuestos, sólo eventualmente los “aportes” para su funcionamiento, resulta imposible para los comerciantes legalmente establecidos. La CAC fue más a fondo: “Entre los males asociados a estos establecimientos pueden mencionarse la informalidad laboral, el “trabajo esclavo”, la evasión fiscal, el fraude marcario, el contrabando de mercaderías y la falta de controles, incluyendo los sanitarios. Este último punto es especialmente crítico puesto que afecta la salud de los consumidores, teniendo en cuenta que las mercaderías que se comercializan incluyen alimentos y animales vivos”.

Asimismo, la CAC recordó la crítica situación que atraviesa el sector desde hace años, agravada por la pandemia y las restricciones asociadas en todo el país, que ha hecho que muchos comercios hayan tenido que cerrar de forma definitiva sus puertas.

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