Cómo “curar” el desorden financiero

Cómo “curar” el desorden financiero

El desorden financiero genera que muchas personas pierdan grandes cantidades de dinero, por lo que hay que solucionarlo cuanto antes.

Inversor Global

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Llevar una vida desordenada no es lo ideal, pero no siempre resulta perjudicial. En cambio, cuando el desorden es financiero, las consecuencias pueden ser destructivas. A continuación, algunos consejos para acomodarse económicamente de manera sencilla y mejorar las finanzas personales.

Utilizar los beneficios de la tecnología

En primer lugar, para “curar” el desorden financiero, es indispensable aprovechar los beneficios de la tecnología para materializar todo el flujo de ingresos y egresos que tenemos. En otras palabras, hay que registrar la entrada y salida de dinero en una planilla de cálculos.

Si bien puede resultar una tarea tediosa, es extremadamente importante y el tiempo que se le dedica valdrá la pena. Al no tener un orden, será casi imposible saber con exactitud las fechas en las que se realizan gastos o se recibe un ingreso, por lo que solo basta con dejar constancia de las cantidades.

El objetivo de este procedimiento es saber de la manera más exacta posible cuánto dinero entra y sale, cuánto se ahorra y se invierte, cuáles son las deudas, etc.

Eliminar gastos innecesarios

Tras tener el documento armado, hay que comenzar a eliminar los gastos innecesarios: servicios de plataformas que no utilizamos, suscripciones de lugares a los que no vamos, bienes que no necesitamos y demás clase de excedentes que no son indispensables.

Además, es un buen momento para estudiar la situación financiera y tratar de optimizarla para ahorrar dinero. Por ejemplo, unificar las tarifas de telefonía, internet y televisión por cable contratando a un único proveedor.

Armar un presupuesto

Con los ingresos y egresos plasmados en un archivo y los gastos innecesarios completamente eliminados, es momento de armar un presupuesto.

Básicamente, hay que realizar una proyección de gastos futuros y establecer de antemano cuánto dinero se destinará a ellos. De esta forma, se prioriza el ahorro y se deshecha la improvisación financiera.

Crear un hábito de ahorro

Cuando las finanzas personales estén relativamente ordenadas, hay que aprender a crear un hábito de ahorro para comenzar a tener un “colchón financiero” y no sufrir mes tras mes cuando haya que pagar las cuentas.

Existen diversos métodos, desde la técnica del salario estable hasta el método japonés Kakebo, pasando por la regla del 80/20, entre otras. Lo importante es guardar dinero todos los meses de manera sostenida. Si, además, se puede invertir, mejor.

Siguiendo estos consejos, cualquier persona que lleve una vida desordenada financieramente podría encaminarse para comenzar a acumular dinero y así alcanzar la libertad financiera.

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