El empresario uruguayo que impulsa mayor clima de negocios en su país

El empresario uruguayo que impulsa mayor clima de negocios en su país

Es el presidente de la Cámara Empresarial de Maldonado. Cuestiona las trabas desde el Estado para ayudar al crecimiento económico. Se postula para un cargo en el directorio de una entidad estatal que es clave para la economía del país. Buscará su modernización para atraer inversiones

Horacio Alonso

Horacio Alonso

En los últimos tiempos, en Argentina se utiliza a Uruguay como un modelo a seguir. La estabilidad política y económica, el buen clima de negocios y una calidad de vida menos estresante hacen del país vecino un destino atractivo para quienes piensan emigrar e invertir. 

Sin embargo, esa imagen idealizada tiene sus sombras y quienes viven y trabajan en ese país tratan de ponerla en el contexto correcto. José “Pepe” Pereyra, titular de la Cámara Empresarial de Maldonado, es un buen ejemplo. De larga trayectoria empresaria, acumulada tras tres presidencias en la entidad, hace una radiografía precisa de la realidad del país que muestra que existen dificultades para que las empresas liberen todo su potencial.

“Falta una cultura búsqueda de soluciones en la dirigencia la dirigencia empresarial. Le hace falta abrir la mentalidad”, explicó a MDZ. Si bien prefiere no hacer comparaciones con Argentina, remarca que en su país no existe un verdadero clima de negocios para profundizar el crecimiento que redunde en un mayor beneficio de la población.

“En Uruguay ha habido Gobiernos con un discurso proempresarial, pero en la práctica no fue tan así”, agrega. Reconoce que la actual gestión, a cargo del presidente Luis Lacalle Pou, tiene una mayor predisposición, todavía falta mucho por hacer. Un punto que destaca como negativo para agilizar ese proceso es la alta intervención del Estado en la vida económica del país. 

Para tratar de revertir esa realidad, Pereyra decidió dar un pasó más es su carrera dirigencial y se presenta como candidato para ocupar la representación empresaria de un organismo clave de Uruguay. Se trata de uno de los lugares en el directorio del Banco Previsional Social de ese país, una entidad que tiene un gran peso en la economía uruguaya. Un dato para tener idea de la magnitud de su influencia es que maneja fondos que representan el 50% del presupuesto estatal.

El directorio cuenta con siete directores, cuatro designados por el Poder Ejecutivo, con aprobación del Congreso, y tres más de representación social. Uno, por parte de los trabajadores; otro, en nombre de los jubilados y pensionados y un tercero de la esfera gremial. Desde su creación, en 1966, el organismo no cumplió su rol de ser un estímulo para la vida económica del país para convertirse en entidad burocrática, politizada y con una manejo de fondos cuestionable.

“De presupuesto que tiene, 31% va a los jubilados, 9% es para los pensionados, otros porcentajes menores se aplican a destinos que están justificados, pero hay un 50% que no se controla como es debido”, advierte. Esa ineficiencia se traduce en una carga fiscal para todos los uruguayos. “Del 22% del IVA que pagamos todos, por ejemplo, siete puntos van para los fondos del BPS” puntualizó.

En materia laboral, para la empresas tiene un peso muy fuerte por las grandes multas que tienen las empresas por el atraso en el pago al BPS. Pereyra ilustra esa situación utiliza una frase que le gusta repetir: “Podés olvidarte de la fecha de cumpleaños, pero jamás del día que vence la cuota del BPS”.

Con la intención de cambiar su funcionamiento, participará en las elecciones que realizarán el 28 de noviembre. Desde el 2006, casi todas las candidaturas al directorio del organismo fueron individuales. Esta vez, está en sintonía con Virginia Vaz (en representación de los jubilados) y con Luis Lisboa (por los trabajadores).

Con su llegada al directorio, buscará cambiar el rumbo de la entidad para que los empresarios vean al BPS como un socio que ayude a dar trabajo.

Temas

¿Querés recibir notificaciones de alertas?