El dato desconocido del comunicado de FATE que enojó al Gobierno

El dato desconocido del comunicado de FATE que enojó al Gobierno

Crecen los problemas en la industria por la restricción de dólares. El fabricante de neumáticos FATE comunicó que tendría problemas para producir por falta de materias primas. El Banco Central salió a minimizar el hecho. La empresa tenía un motivo desconocido para enviar esa nota.

Horacio Alonso

Horacio Alonso

El comunicado del fabricante de neumáticos FATE causó revuelo. La empresa informó a sus clientes que, debido a las nuevas restricciones sobre el dólar, tendría que parar su producción ya que sus proveedores, afectados por la medida oficial, no podrían abastecer de materia prima necesaria para fabricar sus productos. La carta fue enviada la semana pasada, pero trascendió públicamente el miércoles por la noche con gran repercusión en medios y redes sociales.

El Gobierno nacional sintió el impacto y ayer hizo difundir, a través del Banco Central, un comunicado con el que intentó desligarse de la situación, lo que sumó más confusión. Sin embargo, más allá del problema real que planteó la autopartista, el motivo del comunicado de FATE tiene una explicación en el que están en juego miles de dólares.

En la carta, la compañía relata el problema que genera la imposibilidad de hacer pagos anticipados de importaciones: “Atento que nuestros proveedores de materias primas requieren como condición comercial dichas modalidades de pago para el suministro de bienes, nos vemos imposibilitados de ser provistos de materia prima necesaria para la fabricación de nuestros productos”.

En otro párrafo agrega: “La situación informada, la cual resulta imprevista e inevitable y que va más allá de nuestra voluntad, tiene como consecuencia inevitable la parada en la producción y la reasignación de productos que se encuentran a disposición para la venta. Por tal motivo, lamentamos informarles que nos vemos obligados a reprogramar parte de las entregas previstas para el presente mes”. 

Desde el Gobierno nacional, el mensaje de ayer fue el siguiente: “El Banco Central de la república Argentina se puso hoy en contacto con la empresa FATE a raíz de la trascendencia pública de una carta adjudicada a la compañía en la que advirtió sobre posibles inconvenientes en la línea de producción por falta de insumos importados. La empresa manifestó que no registra ningún atraso en la producción y no debió paralizar ninguna línea de producción”.

Este cruce tiene detalles a tener en cuenta, pero lo más importante de esta polémica es si existe o no el problema y qué llevó a FATE, en caso negativo, a describirlo en una nota. Por los contratos que tienen los autopartistas con las fábricas de autos, cualquier falta de suministro – en este caso de neumáticos - en tiempo y forma, por responsabilidad de la empresa, implica un penalidad económica muy fuerte.

Quienes tienen experiencia en estos temas, explican que, en muchos casos, se mide por cada minuto que está parada una línea automotriz por falta de una autoparte y la multa en dólares. Por este motivo, el fabricante de neumáticos envió la nota a las terminales automotrices a las que le suministra neumáticos con un texto que busca evitar esa sanción.

Además de aclarar que cualquier retraso en la entrega es como consecuencia de la medida del Gobierno nacional, puntualiza que es “imprevista”, “inevitable” y que va “más allá de nuestra voluntad”. Incluso, en el mismo párrafo, dice dos veces la palabra “inevitable”. No se sabe si esto es por error o una necesidad de remarcar esa idea. Con estos conceptos quiere dejar claro que no es responsabilidad de la empresa las consecuencias de abastecimiento.

Otro dato interesante, que no está en la nota, es que el problema que plantea de parada de producción se solucionó parcialmente. Junto con el envío de la nota, FATE realizó cambios operativos y negociaciones que posibilitaron que algunos proveedores extiendan los plazos de pagos como cuestión “excepcional”. De esta manera, tendrían garantizado el suministro de materias primas hasta fin de mes.

En principio, las nuevas restricciones de acceso al dólar están vigente hasta el 31 de octubre, por lo que en noviembre se normalizaría la situación. De mantenerse este supercepo, el mes próximo la empresa ya no tendría forma de evitar un conflicto más grave en materia de provisión y su impacto en la parada de producción.

Javier Madanes Quintanilla, CEO de FATE, salió a explicar la situación de forma pública. En distintas declaraciones periodísticas aseguró que el problema estaba en vías de solución. De alguna forma, las palabras del ejecutivo buscaron calmar el malestar del Gobierno, aunque eso implicara contradecir el comunicado de su propia empresa.

“En ningún momento dijimos que quedaban suspendidas las entregas de manera indefinida, ni que se generaba desabastecimiento” dijo. En los medios no se informó de una suspensión de actividades sin plazo. Lo que se hizo fue reproducir el texto de la carta que dice que era inevitable la parada de producción y que estaban obligados a reprogramar las entregas a sus clientes.

Probablemente, la compañía no imaginó que una comunicación dirigida sólo a sus clientes se hiciera pública. Por eso, su contenido pudo haber sido más fuerte de lo que hubieran querido para una difusión abierta. Iba dirigida a sus clientes y no a la sociedad y, al hacerse pública, es preferible una aclaración confusa que no haberla enviado y tener que afrontar una sanción económica.

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