¡Un sueño! Suite elevada con piso de cristal para ver el bosque

¡Un sueño! Suite elevada con piso de cristal para ver el bosque

Ser parte de la naturaleza de una reserva natural en Suecia es posible en este alojamiento único

MDZ Dinero

MDZ Dinero

Villa ilusión es una propuesta única en su tipo: ser parte del bosque. Esta residencia de lujo ofrece a sus huéspedes “espiar“ el rumor de las copas de los árboles y la fauna autóctona de una reserva natural en Suecia, la zona protegida más grande de toda Escandinavia.

Inmersos, literalmente, en la naturaleza, los visitantes pueden gozar de una lujosa estancia mientras observan la vida del bosque en todo su esplendor, gracias a un ventanal ubicado en el suelo para ver el movimiento de los animales que allí viven.

La casita del bosque, por 400 euros

Eriksberg es un complejo emplazado en una reserva natural. Su mentor, Bengt Berg, tenía el objetivo de crear espacios donde los citadinos pudieran estar en contacto con la naturaleza y apreciarla en su máximo esplendor. 

Por eso, gracias a la arquitectura vanguardista, logró construir este alojamiento original. En una zona montañosa a orillas del mar Báltico, en el paraje Mahraviken, el complejo hotelero tiene entre sus opciones una oferta particular para el viajero: Synvillan, The Illusion Villa, donde pasar la noche cuesta 400 euros.

La construcción aparece casi como una ilusión de la vista: la suite está hecha en acero inoxidable y cristal. Brilla bajo el sol durante el día y se transforma en observatorio para ser parte de la vida lugar. Por supuesto, tiene un telescopio en la terraza, que regala una gran vista hasta perderse en el horizonte.

Lo más llamativo, sin embargo, es el suelo de cristal, a través del cual se pueden observar con facilidad ciervos rojos, zorros, ovejas y jabalíes, entre otros animales. Conocer a la fauna local es el fin, por lo que también se organizan paseos para recorrer el bosque a bordo de jeeps exploradores, dirigidas por expertos en la vida salvaje y cómo preservarla.


La casa es ecológica, ya que al estar tan aislada funciona con energía solar y gas de forma independiente. No obstante, el complejo del hotel cuenta con bodega propia, restaurantes, una tienda agrícola y todo construido con el estilo lujoso típico del Siglo XV.

Dormir en el aire

El suelo de la inigualable cabaña está elevado a tres metros, en sintonía con las tendencias del glamping, cuyas construcciones vienen apostando a este tipo de observatorios para tener un contacto total con la naturaleza, valorarla y casi, “volverse parte“.


 

La diseñó el arquitecto Thomas Sandell inspirada en las tradicionales casas suecas. Si bien el techo es de paja, las paredes están realizadas en placas de acero pulido para crear la ilusión, durante el día, de que la casa se diluye en medio del bosque. Por eso, su nombre particular.

El interior posee 50 metros cuadrados amoblados con exquisito diseño moderno y lugar para cuatro personas: una pequeña cocina y dos cómodas habitaciones, además de una espaciosa terraza componen un lugar tan mágico como singular.

 

 

Temas

¿Querés recibir notificaciones de alertas?