Dólar futuro: ¿implicó un fraude al Estado Nacional?
Durante mucho tiempo las operaciones de dólar futuro eran sólo conocidas por aquellos inversores sofisticados, necesitados de cubrir su rentabilidad debido a los altos índices inflacionarios en el país. Sin embargo, durante la última etapa del 2015, el dólar futuro llegó a popularizarse y convertirse en “la operación financiera” del momento. ¿Qué cambió en pocos meses que concentró tanto interés en inversores calificados como inexpertos? ¿ La desidia del equipo económico fue un factor clave para llamar la atención del mercado? ¿ Cristina Fernández y demás funcionarios defraudaron al Estado Nacional? Veremos algunas razones que sustentan el pedido de indagatoria a Cristina Fernández de Kirchner.
Un Banco Central al servicio del gobierno de turno
Si tuviéramos que buscar el primer antecedente y posible causante de este conflicto que involucra a la ex Presidente de la Nación, data del 22 de Marzo de 2013 cuando se reformó la antigua Carta Orgánica del Banco Central y se le otorgó a la cúpula de la autoridad monetaria un altísimo poder discrecional. Antiguamente el Banco Central funcionaba como un ente independiente del gobierno de turno, como sucede en la totalidad de los países desarrollados del mundo. Sin embargo, la nueva Ley dispuso que el Banco Central promoviera “en el marco de las políticas establecidas por el gobierno nacional, la estabilidad monetaria, la estabilidad financiera, el empleo y el desarrollo económico con equidad social”, entre varias disposiciones más.
Mala praxis económica y política
Uno de los mayores activos que debe tener un Banco Central para poder hacer frente a sus decisiones de política monetaria son las reservas, es decir, “cuanto ahorro tiene el país o qué garantías tiene para ofrecerle al mundo”. Sin embargo, a pesar que las reservas son fundamentales para el crecimiento y la credibilidad de un país, Argentina en el 2011debió afrontar una de las mayores fugas de capitales, por más de USD 22,000 millones. Durante el 2012 el gobierno instaló “el cepo cambiario” para contrarrestar las fugas del año anterior. Es decir, en Argentina y sólo cuatro países más del mundo no se podía acceder libremente a la compra de divisas extranjeras. Esta decisión económica no resultó y Argentina comenzó a perder reservas, alcanzando un pico de USD 52,250 millones en Marzo de 2011 y llegando a fines de 2015 con menos de USD 32,000 millones, es decir, con el cepo cambiario Argentina perdió al menos USD 20,000 millones de reservas en cuatro años.
En pocos años el BCRA se descapitalizó y las razones datan de un equipo económico y político que nunca logró la confianza necesaria para desarrollar sus políticas macroeconómicas que facilitaran la senda del crecimiento y desarrollo en el país. En el 2011 y durante los próximos años, Argentina afrontó un proceso de “estanflación”, es decir altos niveles inflacionarios causados principalmente por la mayor “independencia” del Banco Central para emitir sin restricciones; y bajo o nulo crecimiento causado principalmente por la baja inversión, consecuencia directa del cepo cambiario.
Lo “sospechoso” de las decisiones del BCRA
Luego de las pasadas elecciones del 25 de Octubre 2015 y el posible cambio de gobierno,este hecho se tradujo en mayores expectativas de un gobierno que lleve adelante las medidas económicas necesarias para reactivar el país, es decir, unificar el tipo de cambio y que la cotización del peso sea muy similar al del tipo de cambio de contado con liquidación que accedieron durante meses las empresas en el 2015.
Sin embargo, a pesar que existía un mercado liquido y transparente para dolarizarse, al cual accedían únicamente la mayoría de las empresas locales y extranjeras, en donde la cotización de la divisa establecía un equilibrio de mercado alrededor de los ARS 14,5. En la plaza local, el BCRA ignoraba lo que sucedía en los mercados y convalidaba tasas de inflación y devaluación poco creíbles. Sus expectativas de devaluación eran completamente distintas. El precio de un contrato al 31 de Marzo de 2016 era de ARS 10,85, es decir una devaluación menor al 15% con respecto al tipo de cambio oficial de fines de 2015 mientras que el la plaza de Nueva York el tipo de cambio rondaba los ARS 16.
Este fenómeno particular no está asociado a que en la plaza local no visualizaban una mayor devaluación sino que el Banco Central representando los nuevos valores impuestos por el cambio de la Carta Magna,“promovería en el marco de las políticas establecidas por el gobierno nacional…”,ofrecía contratos de dólar futuro que se ubicaban un 50% en promedio, por debajo de lo que se pactaba con el mismo instrumento en el exterior. Además, los contratos sólo eran ofrecidos por el ente oficial, algo dudoso no solo para inversoressofisticados.
El quebranto del dólar futuro en números
A pesar que todavía se desconoce cual será el verdadero quebranto que deberá afrontar el gobierno actual, las cifran rondan los ARS 70,000 millones de pesos, es decir, tomando de referencia el tipo de cambio oficial de ARS 15,6, unos USD 4,500 millones.
Argentina deberá pagar alrededor de USD 12,000 millones por el “juicio del siglo”.