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Causas y azares: los por qué de la Mendoza sin plata

La provincia vive una situación inédita en 13 años: no tener plata para pagarle a los empleados estatales y a los prestadores de servicio. ¿Qué pasa?

Mendoza vive una de sus peores crisis financieras desde el 2001. El gobernador Francisco Pérez, sin embargo, calificó lo que está pasando como "problemitas". El economista Jorge Sansone,  de Mass Consulting, dialogó con el periodista Marcelo Sisso en el programa "Hacete cargo" de MDZ Radio y ofreció su análisis de la situación por la que atraviesa la provincia.

 ¿Cuál es tu diagnóstico de la situación económica de Mendoza 2015?

- Es complicada y difícil, pero no angustiante. Para salir de esto, hay que tener una visión de largo plazo, no coyuntural, que nos permita volver a una senda que históricamente ha tenido Mendoza, en cuanto a liderar crecimiento y participación en la Nación. Si uno mira esta situación en la coyuntura, puede parecer asfixiante y las soluciones coyunturales pueden parecer parches. 

Vemos propuestas de los candidatos, que las venden como soluciones mágicas.

- No hay magia en la economía, la magia es para divertirse en un momento, no para vivir con magia. Entonces, si uno compra estos mensajes mágicos, debe saber que está comprando mentiras. Obviamente, los candidatos en campaña, su negocio es ofrecer situaciones que llamen la atención, como esto del cepo (que obliga a dialogar sobre el tema), pero más que el título hay que leer todo el contexto. Desde lo económico, sabemos que eliminar el cepo de la noche a la mañana sin hacer otras cosas es imposible y, si se hiciera, no tiene sentido. La eliminación del cepo va con otras medidas asociadas. No es la receta mágica.

¿Cuáles serían las causas fundamentales del estado de situación actual? Sobre todo si lo podemos circunscribir a lo local.

- Uno de los problemas que tiene Mendoza es que la provincia se enfrenta a la Nación en una situación de dependencia y no de participación. Este concepto de que estamos en un gobierno federal y que las provincias son pre existentes, se ha perdido como concepción. Entonces, cuando se para la provincia, depende siempre de la Nación. Hoy el principal acreedor y quien maneja cuándo son los vencimientos y a qué tasa es la Nación, con lo cual quien tiene que fijar las pautas de gasto respecto a la deuda, es la Nación. Respecto de la coparticipación de las provincias, la Nación no está cumpliendo con lo que dice la ley de darle el 34% de recaudación a las provincias. Para hablar rápidamente, en 2014, si la Nación cumplía, Mendoza hubiese recibido 300 millones de pesos más (equivalente a todo lo que se recauda con el impuesto inmobiliario). Lo mismo ocurre con las regalías, no se ha liquidado lo que corresponde. Hay que ponerse los pantalones largos, exigir lo que corresponde y no pedir dádivas, así la provincia tendría más recursos para financiar el gasto.

Por otro lado, hay que revisar el gasto. El 80% de los recursos de Mendoza son para pagar sueldos, hace 10 años era el 50%.

¿La única solución en tu visión es hacer un ajuste?

- No. Yo no hablo de ajustes, entendiendo como despedir gente o bajar sueldos. Lo que digo es que la productividad de ese empleado público, debe ser al menos similar al del sector privado. El nivel de ausentismo que hay en el sector público es preocupante. 

Además, no hay medición de la productividad, es lo mismo atender a una persona que a 20.

¿Cómo logramos recuperar capacidad para hacer obra pública?

- En este esquema que planteo, el único esfuerzo de la provincia que se ha notado es el aumento de la recaudación provincial, pero no el reclamo de lo que la Nación debe darle. Estoy hablando de exigir lo que me corresponde. Aparte uno puede plantear más obras públicas o más recursos. Por ejemplo, la ruta Mendoza - Tunuyán es nacional. La debe pagar la Nación, no que la provincia paga y la Nación después le devuelve.

¿Qué se puede hacer entorno al financiamiento privado?

- Es poco lo que puede hacer la provincia, porque tiene que ver con una situación nacional. En el mundo hay fondos, la decisión de muchas inversiones están postergadas hasta que las reglas de juego sean distintas. De hecho, hemos notado mucha gente que está pensando proyectos de inversión para 2016, o sea, preparándose para lo que serán cambios en las reglas de juego.

¿Esos cambios tienen que ver con darles seguridad jurídica a esas inversiones?

- Si lo que me preguntás es el tipo de garantías que tienen las mineras, no necesariamente. Pero si me decís que propondrán: Las reglas de juego son que si tiene ganancias podrá enviar dividendos, sí. O si no habrá cambios en legislaciones laborales o de régimen de propiedad, o si yo hago un contrato de concesión, la quita de la concesión será por no haber cumplido con la tarea y no por algo ideológico. Obviamente, ese típo de seguridad mínima están pidiendo. Obviamente el dinero es lo más cobarde que hay, por tanto, mientras más inseguridad haya, más será la tasa de rendimiento que piden. No tiene sentido que el mundo le pueda estar prestando al 4 o 5% a Bolivia y Argentina no consiga al 15%, esto no tiene una lógica en el sustrato.