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La competitividad es menor a la de 2002

En la actualidad se ubica en un nivel inferior al de la época que colapsó la convertibilidad, de acuerdo con un análisis de la consultora Economía & Regiones. ¿Qué es la competitividad?
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“La inflación y el aumento de la presión tributaria han conducido a nuestra economía hasta un punto en el que el tipo de cambio real ajustado por incremento de la presión tributaria y la competividad son sustancialmente más bajos que en 2001, afectando negativamente el nivel de actividad”.

Así lo indica un análisis dado a conocer este viernes por la consultora Economía & Regiones. Allí detalla que la competitividad registrada a fin del año pasado (1.06) era apenas superior a la de la salida de la Convertibilidad, pero sin retenciones (1.44) era un 44 por ciento superior.

¿Qué es la competitividad?

Se la define como la capacidad de generar el mejor producto a un menor precio, fijada con cierta calidad. Cuando se habla de pérdida de competitividad se habla de un aumento de los costos de producción, ya que ello afectará en forma negativa al precio o al margen de beneficio, sin aportar mejoras en la calidad del producto. 

En pocas palabras, lo que quiere decir el informe es que por la presión impositiva y por el peso argentino que por la inflación cada vez vale menos, hoy es más difícil  producir algo de calidad y que se pueda comercializar a un precio que beneficie tanto al que lo produce y al que lo vende, como también al ciudadano común que lo consume.

El Foro Económico Mundial desde 1970 mide el Índice de Competitividad Global (GCI), que consiste en evaluar cuán productivamente un país utiliza sus recursos disponibles, es decir, mide un conjunto de instituciones, políticas y factores que definen los niveles de prosperidad económica sostenible hoy y a mediano plazo.

Se trata de un indicador que también permite saber si un país o provincia está en condiciones de despegar o de hundirse más.

En diversos informes publicados en la última semana por MDZ, diversas voces han coincidido en un diagnóstico negativo de la Mendoza en cuanto a competitividad.

Analizando el poder de compra del peso contra el dólar, éste se encuentra en un nivel inferior al de la salida de la Convertibilidad: en el mes de febrero, la tasa de cambio se ubicó en 0,97 $ / US$, mostrando un estancamiento respecto al mes previo. No obstante, contra el mismo mes del año anterior, la moneda doméstica se apreció un 15,7%: la inflación interna anual alcanzó el 31,5%, mientras que en los Estados Unidos los precios se mantuvieron sin cambio.

Y si bien el dólar se ha convertido en la “obsesión” de los argentinos, cuando el poder de compra del peso se mide no sólo frente al dólar, sino también respecto a las monedas de los principales socios comerciales, se obtiene una medida más aproximada de competitividad.

Argentina hoy está en el puesto 104 de los 144 países evaluados en el ranking de competitividad mundial. En ese mismo ranking, Chile se encuentra en el puesto 33.

 Cómo está Mendoza

En una entrevista con MDZ Radio, el economista Rodrigo González, de la Fundación Ideal, ve difícil que inversores apuesten por la agroindustria ya que existe una gran incertidumbre y no hay rentabilidad a corto plazo. Y de Mendoza no difiere mucho de lo que señala Economía & Regiones: menos exportaciones por el contexto inflacionario y el atraso cambiario con respecto a los otros países de la región. 

El sector rural -en especial, los viñateros- es de los que más hablan de competitividad. Y desde hace un tiempo reclaman medidas como agilizar la devolución de IVA y reintegros a las exportaciones, eliminar el impuesto a los débitos y créditos y acciones para evitar que los costos de producción suban por encima de los precios promedio de la economía, entre algunos.

En lo que respecta a la vitivinicultura, el recién designado presidente de Bodegas de Argentina, el enólogo Walter Bressia, en una entrevista con MDZ propuso otra mirada: " Hay que pensar en los mercados , como asistir a los mercados desde nuestra realidad. Lograr nuestros costos y nuestra calidad para poder llegar y sacar volúmenes, que es lo que hoy la vitivinicultura está soportando". 

Es decir, abordar la competitividad mirando primero hacia adentro y no a la total dependencia de factores externos.  "Debemos pensar hacia adentro. Replanteémonos las cosas hacia adentro. Replanteémonos cómo somos más y mejores productivos y cómo llegamos a esos precios".

Gabriel Fidel, también vinculado con el sector vitivinícola, pero con experiencia en la administración pública, también habló de la competitividad, pero ampliando la matriz productiva de la provincia. Es decir, que Mendoza sea algo más que viñas, bodegas, campo y turismo. "La matriz productiva (de Mendoza) es claramente insuficiente" afirmó a este diario y a la hora de poner como ejemplo si es posible ampliar y diversificar la capacidad productiva de Mendoza sostuvo que  “hay que buscar cosas que agreguen valor. Tenemos en Mendoza ejemplos de empresas que trabajan muy bien y están exportando. Por ejemplo, Zaldívar está en el mejor nivel. También hay gente que está vendiendo diseño y gente exportando software”. 

Aunque claro, todo esto es posible, argumentó Fidel, con un Estado responsable y eficiente, y que Mendoza no pierda su calidad institucional".

Cómo sigue

"Prevemos un 2015 bastante similar al 2014 en materia de nivel de actividad. La economía seguirá sumergida en un proceso estanflacionario. De hecho, nuestra economía prácticamente no creció en promedio durante los últimos cuatro años", añadió la consultora Economía & Regiones. /Fuente: Infobae, DyN y MDZ.