Mendoza en el pozo: "Hay que imitar a los países de la región"
Rodrigo González es miembro del Observatorio de Costos Agrícolas de la Fundación Ideal. Es economista y posee tres masters: master en Econmía Aplicada al Desarrollo Ecnómico. Universidad de Turin, Italia; master Executive en Economía. Universidad de Science-Po, París, Francia y master en Economía de la Universidad Nacional de la Plata.
Fue entrevistado por Marcelo Sisso en el programa "Hacete cargo", por MDZ Radio, para analizar la situación en la que se encuentra Mendoza. Estos fueron los puntos más salientes de la entrevista:
El diagnóstico
- El bloque en el que estamos, en el Mercosur, liderado y empujado con Brasil que es el que marca la pauta de nuestro comercio internacional, estamos con luces de alerta. Brasil ha devaluado más de un 50% el real, algo que nos e veía desde 1999. Es un nivel agresivo de devaluación que se suma a los conflictos reiterados en el bloque. Ese contexto plantea dudas e inquietudes en torno a cómo Brasil terminará perjudicando nuestro perfil exportador. A nivel nacional la inflación y la presión de costos sobre el sector que genera riqueza. Hoy tenemos nuevamente costos en dólares que genera presiones y que atentan contra la rentabilidad del sector exportador, por eso se han desacelerado últimamente.
¿Si viene alguien que quiere invertir? ¿Aconseja invertir en actividades en qué? ¿O le aconsejaría arrancar con algo que a lo mejor no está tan probado pero que pueda funcionar?
- Es difícil que haya inversores que en el presente pretendan aportar por el agro o la agroindustria, Están frenadas las inversiones. No hay atractivos en el corto plazo. Pero hay una convicción de que en el mediano plazo la cadena industrial vinculada al agro va a volver a ser productiva en la medida en que haya políticas públicas que coordinen con el sector privado. El mundo hace una década atrás comenzó a demandar los productos que somos capaces de producir. pero hace falta políticas simpáticas para el sector inversor y una situación macro favorable. La fruticultura tiene una crisis basada en un plan económico que asfixia a las economías regionales. Inclusive el vino, que hoy tiene una coyuntura adversa, va a volver a ser atractivo para el sector inversor. La ganadería se puede convertir, también, en una promesa de desarrollo.
¿Hay que esperar un reacomodamiento de la economía, pero eso se puede hacer sin las consecuencias que trae acomodar el tipo de cambio en el bolsillo de los trabajadores?
- Sin un plan económico diferente, cualquier intento por mejorar la competitividad será imposible. El próximo gobierno tiene que ser capaz de imitar la política económica que tiene la región en su conjunto. No hablamos de hacer nada estrambótico: países como Uruguay, Chile, con diferentes sesgos ideológicos pero que manejan la política monetaria con cierta prudencia que establecen tipos de cambio que son compatibles con el sector exportador. Chile tiene un tipo de cambio que permite exportar, pero tiene la inflación contenida. Lo mismo pasa en Uruguay. ¿Se puede? Seguro que se puede. Quiero recordar que en el año 2005 la inflación fue menor al 10 por ciento, lo que quiere decir que se puede, pero en un contexto político diferente al actual.
Volvé a escucharlo: