El Instituto de Vitivinicultura controla el ingreso de uva a las bodegas
El Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) controla el ingreso de uvas a las bodegas a través de una oblea electrónica y la denominada Tarjeta del Viñatero, informó el organismo nacional dependiente del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación.
Estas acciones permiten verificar el viñedo de procedencia y fundamentalmente la variedad de la uva que ingresa a las bodegas.
Esto se suma a las tareas habituales que realizan los inspectores de controlar la documentación y determinar el tenor azucarino de la uva.
Este control se realiza en todo el país y por ello, el INV ha reforzado su cuerpo de inspectores con la incorporación de 35 técnicos en tareas de fiscalización de cosecha.
La Tarjeta del Viñatero es un sistema que permite identificar, monitorear y conocer el estado de cada uno de los viñedos del país.
La tarjeta, al igual que oblea electrónica, las entrega el INV en forma gratuita, y en todos los transportes de uva, el productor debe llevar la oblea hasta presentarla en la bodega para confeccionar dos copias del Certificado de Ingreso de Uva (CIU), en las que se adhiere la oblea, una vez que ha sido controlado por el INV.
En la oblea se encuentra consignado el número único de identificación, el número de viñedo y la variedad de la uva. Consta de dos partes que contienen los mismos datos, salvo que una se identifica con la palabra "viñedo" y la otra "bodega".
El ingeniero Alejandro Marianetti, de la Gerencia de Fiscalización del INV comentó que "de acuerdo al sistema de Tarjeta del Viñatero se ha implementado la oblea que acompaña a esa Tarjeta y que a partir de ahora está en manos de los viñateros y que está identificada por número de viñedo y código de variedad, a los controles tradicionales del INV durante el proceso de cosecha y elaboración se agregó el control de la identidad varietal".
Por su parte, el presidente del INV, Guillermo García, quien está supervisando en las bodegas el funcionamiento de esta nueva herramienta de control instrumentada por el organismo, comentó que "la implementación de la oblea electrónica es un paso más en el control de la genuinidad de los vinos y mostos argentinos".
"En consecuencia, es un sistema que pretende tener las características del procedimiento similares a años anteriores pero incorporando el control físico por parte de los inspectores respecto de la uva que descargan los camioneros", sostuvo.
"Los problemas -agregó- deben ser resueltos en el mismo momento que la uva ingresa a la bodega, por lo tanto nuestros inspectores están entrenados para resolver situaciones como un viñedo no declarado, una variedad no ingresada en años anteriores o casos donde el productor ha sufrido accidentes climáticos y por lo tanto no ha sido corregida la cantidad de remitos electrónicos que tienen que acompañar al camionero".
García destacó que "hoy estamos en uno de los puntos donde se produce la molienda más grande del país y estamos también verificando los tiempos de funcionamiento del sistema, y estamos muy contentos porque es un control muy eficiente, de muy bajo costo, y que no genera inconvenientes a los productores".
TELAM

