IAEF: "Argentina ya no tiene crédito"
La Convención Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas tiene lugar en Mendoza durante este jueves y el viernes. Prestigiosos economistas y actores de la política nacional se reúnen en el Hotel Sheraton para disertar sobre los desafíos financieros a los que se enfrenta el país, hoy y con miras a 2015.
Se esperaba la presencia del Gobernador, Francisco Pérez, quien debía compartir mesa con el economista del PRO, Rogelio Frigerio, pero en su representación asistió el ministro de Hacienda de la Provincia, Juan Gantuz.
Durante el discurso de apertura de la convención, el Presidente del IAEF, Guillermo Rimoldi, señaló que nos encontramos en un panorama internacional complicado. La Argentina se enfrenta a un litigio con los "tenedores de bonos argentinos que no entraron en las restructuraciones", planteó el Ejecutivo y agregó que se puede hablar de cómo seguir, pero lo cierto es que Argentina ya no tiene crédito, y para financiar las políticas públicas debe emitir, lo que genera más inflación.
Rimoldi expresó que se sale adelante, generando empleo y crecimiento empresarial, pero invirtiendo, y controlando el gasto público.
"Los éxitos económicos a corto plazo le costaron muy caros a la Argentina", sentenció el Presidente del IAEF.
Finalmente deseó que todas las conclusiones a las que se llegue durante estos dos días de disertaciones, puedan servir para construir una "Argentina mejor", y señaló que el Instituto se caracterizó por ser plural y ponerse a disposición de todos los Gobiernos, con un único objetivo, "construir un mejor futuro".
En lugar de Francisco Pérez, Gantuz agradeció a la IAEF el haber elegido Mendoza para ser sede de la Convención, y les deseó a los participantes que se pueda llegar a conclusiones exitosas.
Al ministro le tocó hablar luego de que Rogelio Frigerio anunciara que para lograr crecimiento hay que buscar un cambio, porque las políticas económicas de los últimos años no fueron exitosas, por el contrario, trajeron complicaciones, pero no aprovechó la oportunidad para defender la gestión peronista, sino que se limitó a demostrar una apertura desde su cartera para escuchar todas las conclusiones a las que se llegue.